«He aplazado todos los trabajos para fabricar la cápsula, eso era prioritario»

La cápsula en la que bajarán los mineros por el túnel de rescate./SUR
La cápsula en la que bajarán los mineros por el túnel de rescate. / SUR

Carlos y Miguel Tirados, dos hermanos que regentan una carpintería metálica en Alhaurín el Grande, también crearon un taladro para tratar de succionar el tapón

JUAN CANO , ALVARO FRÍAS y FERNANDO TORRESMálaga

Todo empezó con su amigo Antonio, que es bombero del Consorcio en el parque de Coín, al que le une la afición por la espeleología. El domingo por la noche, cuando los integrantes del operativo de rescate se devanaban los sesos para averiguar cómo rescatar a un crío de dos años que había caído por un pozo de 107 metros de profundidad y 25 centímetros de diámetro, Antonio se acordó de Carlos Tirado y, sobre todo, del artilugio que éste último fabricó en su taller para limpiar un acuífero. «Me llamó y me contó lo que había pasado, pero lo que yo había hecho servía para menos profundidad, como mucho para 15 metros», relata Herrero, que regenta junto a su hermano Miguel la carpintería metálica Inalme, en Alhaurín el Grande. Allí, se han convertido en realidad algunos de los artilugios más ingeniosos diseñados en bocetos para superar ese tapón a 71 metros que impide llegar hasta el pequeño Julen.

Su primera creación fue una especie de taladro de cuatro brocas que tiene una abrazadera en el centro para sujetar la manguera de succión con la que se intentó retirar la arena y la cámara del robot para controlarlo de forma remota desde la superficie. «Lo fabricamos el lunes entre cuatro personas, desde la siete de la mañana, y a las tres lo llevamos al rescate», explica. Mediante un movimiento circular, el dispositivo conseguía ir horadando la tierra al tiempo que la manguera la aspiraba, un sistema con el que se consiguió rebajar unos 40 centímetros de ese tapón arenoso. Sin embargo, cuando se topó con una superficie de excesiva dureza, la manguera de 90 metros se rompió y se quedó atascada dentro del pozo (tardaron 36 horas en retirarla). Ahora, el artilugio se ha rediseñado para adaptarse a las nuevas dimensiones del agujero por el que cayó Julen, que ya no tiene un diámetro de 25 centímetros, puesto que se le ha colocado una funda metálica (pesa más de 2.000 kilos) para «encamisarlo» y evitar nuevos desprendimientos.

El artilugio se descolgará a modo de ascensor con «precisión milimétrica» y sus anclajes aguantan 5.600 kilos

Pero el verdadero reto llegó a su herrería el miércoles en las manos de Julián Moreno, el director técnico del Consorcio Provincial de Bomberos (CPB), que se presentó con un boceto que había bosquejado sobre un folio en blanco. Era el diseño de la cápsula en la que dos efectivos de la Brigada de Salvamento Minero deberán descender para cavar una galería de cuatro metros que una el túnel vertical y paralelo que se empezó a perforar ayer con el pozo donde está atrapado Julen desde el pasado domingo. «Nos encerramos mi hermano y yo, trabajando 14 horas al día, hasta que lo hemos terminado hace apenas 20 minutos», comentaba ayer a mediodía Carlos. «Tuvimos que llamar a todos los clientes y aplazar todos los trabajos para dedicarnos a fabricar la cápsula, pero era lo que había que hacer, la prioridad era Julen», afirma.

La cápsula en la que bajarán los mineros por el túnel de rescate.
La cápsula en la que bajarán los mineros por el túnel de rescate. / SUR

La cápsula fabricada por los herreros contó con la supervisión de los ocho 'mineros' del equipo de rescate, que son los que se subirán en ella para excavar el túnel. «El viernes, vinieron a revisarla y a hacerle algunas modificaciones para adaptarlas a su criterio y su equipo, porque son los que se van a montar en ella. En lo que más hincapié hicieron fue en la seguridad de los anclajes, que todos fueran resistentes y estuvieran homologados, porque trabajarán suspendidos a un montón de metros», cuenta Carlos, que ha diseñado la cápsula con unos anclajes que soportan 5.600 kilos.

El artilugio es, en esencia, una suerte de ascensor que será descolgado por el túnel mediante un camión grúa con «precisión milimétrica». Pesa unos 300 kilos, está hecho con tubos estructurales de hierro, con las paredes muy anchas, y tiene rejillas en el suelo para que caiga todo el escombro de la excavación a los ocho metros de 'caldera' prevista en el pozo vertical. Ayer tarde la cápsula llegó a la sierra de Totalán y, junto a ella, Carlos y Miguel para supervisar su instalación y estar pendientes por si hay que reparar algo o hacer una soldadura. Y en ella, confían, devolverán a Julen a la superficie.

Más información