Los especialistas ya han perforado 20 metros del túnel para rescatar a Julen

Ñito Salas

Los trabajos de excavación han comenzado a las 13.45 horas de hoy, y avanzan a buen ritmo sin que se descarte que se pueda dar con otra veta de roca dura que ralentiza las labores

ALVARO FRÍAS y JUAN CANOMálaga

Se ha demostrado que hablar de plazos en el rescate del pequeño Julen, atrapado desde el pasado domingo en un pozo en la Sierra de Totalán, es arriesgado. La orografía y la piedra dura que hay en el terreno han supuesto varios reveses para el dispositivo. Sin embargo, los efectivos se han ido reponiendo de todos ellos gracias a la fuerza que le transmite la esperanza de hallar al pequeño con vida. Pero la cuenta atrás ya ha comenzado con el inicio de la perforación del túnel que se espera que lleve hasta el menor, del que ya se han excavado unos 20 metros de profundidad.

Por el momento, según han informado desde la Subdelagación del Gobierno en Málaga, los trabajos avanzan a buen ritmo y se están cumpliendo la previsión de los especialistas. Aun así, hay que ser cautos, ya que durante estos trabajos podría aparecer otra veta de roca dura que ralentizaría los trabajos de perforación.

El delegado en Málaga del Colegio de Ingenieros de Caminos, Ángel García Vidal, que forma parte del comité técnico que asesora a los coordinadores del dispositivo de rescate, informaba este mediodía que, de forma inminente, se iba a comenzar con la perforación del túnel vertical con el que se pretende llegar hasta el menor. Tras alcanzarse la cota en la que se ha establecido la plataforma para instalar la perforadora, ésta comenzó con la excavación sobre las 13.45 horas de este sábado.

Se llevará a cabo una perforación de unos 60 metros de profundidad en paralelo al pozo en el que se encuentra Julen. Con la excavación se pretende superar el tapón de tierra que hay a 71 metros de profundidad en la galería en la que está el menor, bajo la cual se considera que se encuentra Julen.

Sin embargo, García Vidal ha explicado que se desconoce el tamaño de ese tapón o si, en lugar de ser una simple obstrucción, la tierra llega hasta el fondo del pozo, que tenía unos 110 metros de profundidad según dijo la persona que lo hizo. Los especialistas trabajan con la esperanza de que solo sea un tapón y que el pequeño se encuentre debajo en una cavidad con aire y agua.

Desde que arrancó la perforación, tendrán que pasar alrededor de unas 15 horas para que estos trabajos finalicen. Este plazo, como siempre ha insistido García Vidal, se cumplirá si no se produce ningún contratiempo, como la aparición de otro macizo rocoso, lo que volvería a ralentizar las labores de rescate.

Tras ello, serán los especialistas de la Brigada de Salvamento Minero, llegados desde Asturias, los que entrarán en juego para acometer una galería horizontal que conecte el túnel con el pozo. Armados con martillos neumáticos o piquetas, entre otras herramientas, empezarán un trabajo manual, que como ha explicado el ingeniero de caminos son de mucha complejidad y tienen un rendimiento menor. Así, se estima que esas tareas puedan durar alrededor de unas 20 horas más.

Trabajarán desde esa cesta que, ya ha sido trasladada hasta la zona de recate, ya está para bajarles por el túnel y que trabajen desde ella en la construcción de esa pequeña galería horizontal, que los mineros tendrán que ir afianzando con madera para evitar derrumbes. En la jaula irán dos efectivos de la brigada, aunque García Vidal ha expuesto que una tercera persona podría trabajar por encima de ellos.

Si el pequeño no se encuentra en el punto en el que se considera, el ingeniero de caminos ha explicado que se podría, desde ese mismo túnel, excavar una galería inferior. Para ello habría que valorar antes el riesgo de desprendimiento.

Por otro lado, los equipos trabajan también en buscar alguna solución a la perforación horizontal y, según el propio García Vidal, también se preveía que se retomaría la succión del material que compone el tapón desde la boca del pozo en el que está Julen.

El portavoz del equipo de rescate asegura que en la Sierra de Totalán los ánimos no han decaído: «El no dormir, el cansancio acumulado de estos días, no pesan. Tenemos la esperanza de llegar cuanto antes hasta Julen y llevárselo a sus padres».

Más información