Los pueblos con encanto de la Costa del Sol

Las calles estrechas, las fachadas blancas y las coloridas macetas no son exclusiva de los pueblos del interior. La Costa del Sol Occidental también puede presumir de tener su encanto andalusí

Casares. En el extremo occidental de la comarca, entre Manilva y Estepona se encuentra la villa que vio nacer a Blas Infante/
Casares. En el extremo occidental de la comarca, entre Manilva y Estepona se encuentra la villa que vio nacer a Blas Infante
Javier Almellones
JAVIER ALMELLONESMálaga

Las calles estrechas, las fachadas blancas y las coloridas macetas no son exclusiva de los pueblos del interior. La Costa del Sol Occidental también puede presumir de tener su encanto andalusí. Prueba de ello son las localidades de Mijas Pueblo, Benalmádena Pueblo, Marbella, Estepona, Casares e incluso Ojén, que, aunque está oficialmente en la comarca de la Sierra de las Nieves, mira claramente al Mediterráneo.

Aquí el tipismo andaluz no está reñido con el turismo de sol y playa, más bien todo lo contrario. Se ofrece como un atractivo complementario para aquellos que buscan un destino que apueste por conservar sus raíces. Así se puede ver en mayor o menor medida a pocos kilómetros del concurrido litoral situado entre Marbella y Benalmádena.

En estos municipios, no sólo se podrá pasear por sus cascos antiguos y ver cómo se han mimado sus calles sino que también se conocerá un rico patrimonio histórico, con restos de fortalezas árabes, iglesias y ermitas o plazas emblemáticas. Y todo ello con un telón de fondo con el azul exclusivo que proporciona el Mediterráneo.

1

Benalmádena Pueblo

Imagen de archivo de Benalmádena pueblo.
Imagen de archivo de Benalmádena pueblo.

Este municipio, que se ha convertido en un referente turístico por su litoral, no renuncia a sus orígenes y pone en valor el emplazamiento original de la villa. En un tranquilo paseo por su casco urbano se pueden ver los restos de la muralla que un día fue un castillo de gran valor estratégico. Junto a ella se encuentra la plaza de Santo Domingo de Guzmán, principal parroquia del casco urbano. Dentro del corazón de esta villa histórica, también es obligada la visita a la plaza de España donde se encuentra su emblema, la escultura de La Niña de Benalmádena, obra del artista Jaime Pimentel. En el entorno del casco urbano también existen otros atractivos que sirven para complementar la oferta turística de la villa, como es el caso del Mariposario, un parque temático dedicado a especies de pequeño tamaño pero de singular belleza. Frente a este recinto, se encuentra la Estupa de la Iluminación, considerada como la mayor del mundo occidental. En el otro extremo del casco antiguo, se puede visitar el Castillo Monumental de Colomares, una construcción finalizada en 1.994 que sirve de homenaje a Cristóbal Colón y a su descubrimiento del Nuevo Mundo.

Ubicación. Aquí.

2

Mijas Pueblo

Macetas adornan una calle de Mijas Pueblo.
Macetas adornan una calle de Mijas Pueblo.

En segunda línea de playa también se encuentra el núcleo de Mijas Pueblo. Su casco histórico, que al igual que el de su vecino Benalmádena, fue el origen del municipio, se encuentra entre las murallas del antiguo castillo y la ermita de la Virgen de la Peña. A pesar de haberse convertido en un pueblo con numerosos residentes extranjeros, la villa mantiene todavía hoy sus principales señas de identidad en sus calles. En un recorrido por su casco urbano todavía se aprecia el encanto propio de los pueblos andaluces, con fachadas blancas salpicadas por el colorido que proporcionan las macetas. La localidad también tiene puntos de interés que son de obligada visita, como el mencionado santuario de la Virgen de la Peña, una capilla excavada en la roca por frailes mercedarios en el siglo XVI. La capilla, situada junto a un mirador, está situada muy cerca de la mítica parada de burro-taxi, que se hizo famosa en la década de los años sesenta. En este entorno, se puede recorrer a pie parte de los atractivos del pueblo, como son el Carromato de Mijas (también llamado Max), un extravagante colección de sorprendentes miniaturas, o la Casa Museo de la Villa, una colección etnográfica de gran valor por sus piezas y enseres. A estos emplazamientos hay unir la plaza de toros, un coso taurino muy singular no sólo por haber sido excavada en parte sobre la roca sino también por su forma ovalada. Los restos de las murallas de la antigua fortaleza árabe -un excelente mirador de la Costa del Sol- y la contigua iglesia de la Virgen de la Inmaculada, con sus evidentes rasgos mudéjares, complementan las visitas de interés de Mijas Pueblo.

Ubicación: Aquí

3

Ojén

Imagen del municipio de Ojén.
Imagen del municipio de Ojén.

Aunque oficialmente pertenezca a la comarca de la Sierra de las Nieves, por su cercanía a la Costa del Sol, merece estar en esta lista. El pueblo, en concreto, está situado apenas a siete kilómetros de las concurridas playas de Marbella. Allí se asienta a los pies de la Sierra de Alpujata, es decir, en contacto directo con el macizo que forma parte del Parque Natural de la Sierra de las Nieves. Esa ubicación, con vistas privilegiados al Mediterráneo, lo convierte en uno de los pueblos más bonitos de la Costa del Sol. A eso hay que añadir, claro está, su cuidado casco urbano, donde sobresale especialmente su plaza de Andalucía, donde se erigió la parroquia principal del pueblo, la iglesia de la Encarnación, que data de principios del siglo XVI. Junto al templo se puede ver uno de los hitos de la localidad, la Fuente de los Chorros, donde cinco caños manan todo el año con fuerza desde principios del siglo pasado. En el pueblo también son de obligada visita sus cuevas, abrigos naturales que durante milenios han servido de refugio del ganado o para el almacenaje de determinados productos del campo. Estas cuevas se encuentran tanto en la zona más alta del casco urbano como justo debajo de él. Estas últimas han sido rehabilitadas para su uso cultural.

Ubicación: Aquí.

4

Marbella

Imagen del Ayuntamiento de Marbella.
Imagen del Ayuntamiento de Marbella.

La fuerza de la marca turística de Marbella, que se basa en su litoral, no puede ni debe dejar en un segundo plano su riqueza monumental, que se percibe especialmente en su casco histórico. Tras la toma de la ciudad por las tropas del rey Fernando el Católico, se acometió la obra de urbanización más importante de la época para oxigenar un grupo de calles: la plaza, hoy conocida como de los Naranjos, que ya estaba llamada a ser el eje urbano de la ciudad y la zona noble de su vida social. Hoy todavía se conserva ese espíritu en esta plaza y su entorno. En este casco antiguo, sobresalen también los restos del castillo, el más importante vestigio de la civilización musulmana, y la iglesia de la Encarnación, que se levantó inicialmente en los primeros años del XVI, aunque su aspecto actual tiene mucho más que ver con las posteriores remodelaciones. Cerca de allí se puede visitar el Hospital Bazán, un edificio de carácter renacentista, pero, al mismo tiempo, marcado por importantes rasgos del estilo gótico-mudéjar.

Ubicación: Aquí.

5

Estepona

Imagen de una colorida calle de Estepona.
Imagen de una colorida calle de Estepona.

El centro histórico de Estepona se ha puesto en valor en los últimos años con la mejora de su pavimentación y la ornamentación con coloridas macetas, un proyecto hoy realidad que se conoce como el 'Jardín de la Costa del Sol'. De esa forma, se ha puesto un excelente marco al valioso casco antiguo de esta villa costasoleña, en la que sobresalen espacios urbanos como la plaza de las Flores, un espacio peatonal especialmente emblemático para los esteponeros. En este recorrido por el corazón de la ciudad también se puede visitar el castillo de San Luis, mandado a construir por los Reyes Católicos para sustituir a la anterior fortaleza árabe, conocida hasta entonces como Estebbuna, de donde procede Estepona. Otro aliciente para perderse -en el mejor sentido de la palabra- por las calles de Estepona es la conocida como Ruta de los Murales. De esta forma, quienes paseen por sus calles también podrán ver numerosas obras pictóricas que ponen la nota artística a este municipio turístico. En la actualidad, ya hay más de medio centenar de estos murales repartidos por distintos enclaves del núcleo urbano.

Ubicación: Aquí

6

Casares

En el extremo occidental de la comarca, entre Manilva y Estepona se encuentra la villa que vio nacer a Blas Infante. Pasear por su casco urbano, a pesar de sus empinadas calles, es ya todo un deleite. No en vano, Casares está declarado desde 1978 como Conjunto Histórico Artístico. Coronando toda la amalgama de casas blancas, se encuentra el castillo árabe de la villa, que conserva muy bien algunas de sus estructuras y tiene inmejorables vistas al Campo de Gibraltar. Dentro de este recinto se encuentran la primitiva iglesia de la Encarnación, del siglo XIV, en la que aún se vislumbran rasgos mudéjares. Fue restaurada en la pasada década y actualmente es el centro cultural de Casares. En la plaza principal se encuentra otro símbolo de Casares, la fuente de Carlos III, construida en 1785 bajo el mandato del monarca. Sus cuatro caños manan agua fresca de la sierra durante todo el año. Tampoco hay que olvidar al personaje más emblemático que nació en el pueblo, Blas Infante, padre de la 'patria andaluza'. Además de un monumento que le rinde homenaje, también se puede visitar su casa natal. A todo ello hay que añadir una vertiginosa tirolina desde la que se puede ver el famoso 'pueblo colgante' a vista de pájaro.

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