La escapada por Málaga

Historia junto al mar

Interior de la Cueva del Tesoro. /SUR
Interior de la Cueva del Tesoro. / SUR

La Cueva del Tesoro y la Casa Fuerte de Bezmiliana son las principales joyas del patrimonio de Rincón de la Victoria

Javier Almellones
JAVIER ALMELLONESMálaga

Rincón de la Victoria cuenta con unas de las franjas litorales más atractivas del litoral andaluz. Desde el arroyo de Totalán hasta el de Santillán hay algo más de siete kilómetros de cuidadas y equipadas playas. Pero a un paso de estos arenales aguarda también un importante patrimonio histórico y natural, que bien conocen quienes tienen esta localidad como destino estival.

Cuevas prehistóricas, torres vigías medievales y una fortaleza del siglo XVIII conforman un valioso legado que no debe pasar desapercibido ni siquiera en verano.

Lo que hoy es una costa turística como otros enclaves urbanos marengos ha sido a lo largo de la historia uno de los enclaves litorales más codiciado por su valor estratégico. Así se comprueba con la existencia en su territorio de un par de torres vigías y un recinto amurallado que hacen Rincón de la Victoria merecedor de formar parte de la conocida como Ruta de las Torres Vigías de la Axarquía.

Entre sus dos almenaras, la más occidental es la que se levanta en El Cantal, una llamativa formación rocosa bañada por el Mediterráneo. Esta atalaya, como ocurría hace siglos, permite tener una visión amplia de la costa.

En la zona oriental de su término municipal se encuentra la Torre de Benagalbón, que da nombre a uno de los núcleos urbanos. Tanto ésta como la del Cantal fueron levantadas originalmente en el siglo XIV por los árabes, aunque fueron reconstruidas posteriormente por los Reyes Católicos.

Entre ambas torres, como complemento al sistema de vigilancia, se puede visitar la Casa Fuerte de Bezmiliana. Este recinto amurallado, que actualmente alberga una sala de exposiciones, tiene una muralla con dos garitas, desde donde se oteaba la línea marítima para evitar posibles ataques de piratas.

Otro gran aliciente para visitar Rincón de la Victoria es su célebre Cueva del Tesoro que fue habitada por el hombre prehistórico. Está considerada una joya de la geología por ser la única cavidad de origen marino de Europa. De hecho, la acción del Mediterráneo ha sido la que ha contribuido durante milenios –desde el Jurásico–, con su efecto erosivo, a la formación tanto de esta cueva como de otras situadas bajo el denominado Cantal.

En su interior se encontraron a través de distintas excavaciones numerosos restos humanos, animales y de cerámica de la época conocida como el 'Neolítico de las Cuevas'. Entre sus salas más importantes, sobresale la de la Virgen, la del Volcán, la de Marco Craso y la de Noctiluca. Esta última debe su nombre al hallazgo de un templo dedicado a la diosa fenicia del mismo nombre.

Como complemento a esta gruta, a tan sólo unos metros se puede visitar el Parque Arqueológico del Mediterráneo.

El legado del territorio rinconero se complementa con el núcleo interior de Benagalbón. Sus calles de reminiscencias andalusíes, un museo etnográfico o un antiguo molino de piedra con el que aún se puede hacer aceite son sus principales atractivos.

Dónde comer

Mulse. Este polifacético establecimiento, donde se puede tomar desde un café vespertino a una copa o un cóctel por la noche, es uno de los restaurantes de referencia de Rincón de la Victoria. Situado a un paso de El Cantal, en su cocina se preparan desde jugosas carnes maduradas sofisticados y creativos platos.

C/. El Túnel, 10. 29730 Rincón de la Victoria. Telf. 952 401 365. ww.mulse.es

Dónde hospedarse

Rincón Sol. Este hotel, situado en primera línea de playa, es un alojamiento idóneo para los que quieren disfrutar del atractivo costero de esta localidad malagueña, pero sin renunciar a visitar su amplio legado histórico. No en vano, la Casa Fuerte de Bezmiliana está situada apenas a cien metros del hotel.

Avenida del Mediterráneo, 174. 29730 Rincón de la Victoria. Teléfono: 952 401 100. www.hotelrinconsol.es