Las heroínas de la Sierra de las Nieves

Alozaina e Istán cuentan hoy con dos capítulos épicos gracias a la valentía y el arrojo de María Sagredo y Juana de Escalante

Recreación histórica de María Sagredo en Alozaina./
Recreación histórica de María Sagredo en Alozaina.
Javier Almellones
JAVIER ALMELLONESMálaga

Las rebeliones moriscas que acontecieron en la segunda mitad del siglo XVI en Andalucía dejaron historias épicas que todavía se recuerdan. Entre ellas, en la comarca de la Sierra de las Nieves, destacan dos que tuvieron como protagonistas a valerosas mujeres. Ambos episodios acontecieron según las crónicas en los asedios de las villas de Alozaina e Istán.

En el primer caso, fue un mes de julio de 1570 cuando un grupo de moriscos se sublevaron al mando de Lorenzo Alfaquí y El Yebali. Aprovecharon que en el pueblo de Alozaina apenas había hombres, ya que en esos primeros días del verano estaban segando trigo en los campos del entorno. Según se narra en una de las crónicas, allí sólo había siete varones, mujeres y niños.

Cuando se percataron del ataque de los moriscos -unos seiscientos aproximadamente-, los habitantes de la villa corrieron hacia el castillo para refugiarse. Fue ahí cuando las mujeres de Alozaina intervinieron de forma decisiva y tomaron las armas para repeler el asedio. Entre todas ellas, destacó el ímpetu y el arrojo de María Sagredo, que al ver caído a su padre, se ensañó con especial dureza y mucha eficacia contra los sublevados.

Arriba, vista panorámica de Alozaina. Abajo, la Torre de Escalante en Istán y la Torre de María Sagredo en Alozaina.

Según relata Luis del Mármol Carvajal, «con la ballesta en las manos y el aljaba al lado subió al muro, y peleando como lo pudiera hacer un esforzado varón, defendió un portillo, y mató un moro, y hirió otros muchos de saeta, y hizo tanto ese día, que mereció que los del consejo de su majestad le hiciesen merced de unas haciendas de moriscos en Tolox para su casamiento».

Pero, dentro de este relato, lo más llamativo es que esta joven pechera utilizó también colmenas para repeler el ataque de las tropas de El Yebali. Las abejas, según la leyenda, comenzaron a picar a los atacantes moriscos, que emprendieron la huida al grito de «malditas sean las moscas de tu tierra».

Escudo de Alozaina, donde se refleja la hazaña de María Sagredo
Escudo de Alozaina, donde se refleja la hazaña de María Sagredo

Este acto heroico e ingenioso se recuerda hoy en el escudo del propio pueblo. En él se puede ver cómo una imagen de una mujer arroja las mencionadas colmenas desde una torre a los moriscos. Además, en las calles del casco antiguo aún se mantiene una de las torres de la fortaleza, que lleva precisamente el nombre de María Sagredo.

Esta reconocida heroína de Alozaina, que da nombre a la biblioteca y algunas asociaciones del pueblo, ha sido la protagonista de una recreación histórica en los últimos años. Esta puesta en escena, hecha por los propios vecinos de la localidad, representaba teatralmente en varias jornadas la hazaña de esta joven y valerosa pechera.

Vista panorámica de Istán
Vista panorámica de Istán

El caso de María Sagredo no es el único en la comarca de la Sierra de las Nieves. En la zona sur de esta comarca, mucho más cerca de la Costa del Sol, en la villa de Istán también tuvo un protagonismo especial otra mujer, Juana de Escalante, que también da nombre al único vestigio del castillo medieval. Se trata de un torreón de origen nazarí, donde en enero de 1569, un año y medio antes que María Sagredo, esta joven de Istán hizo frente a una rebelión de moriscos.

Éstos, según las crónicas de la época, aprovecharon la ausencia del tío de Juana, Pedro de Escalante, para intentar tomar la fortaleza. Sin embargo, junto a su criada, pudo resistir lo justo hasta que llegaron tropas cristianas desde la ciudad de Marbella, que finalmente consiguieron sofocar el hostigamiento.

Al igual que María Sagredo, Juana de Escalante también ha sido en su día protagonista de una recreación histórica en su pueblo, Istán, que se celebraba en verano.

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