Juanma Moreno logra los apoyos para ser presidente de Andalucía

Juanma Moreno y Juan Marín se estrechan la mano ayer en el Parlamento andaluz tras sellar su acuerdo. / Efe

El PP firma un acuerdo a dos bandas con Cs y Vox para garantizar la investidura

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

Se acabaron los nervios y los tiras y aflojas entre los tres partidos de la derecha que el pasado 2 de diciembre dieron un vuelco al mapa político andaluz al ganar las elecciones por mayoría absoluta. Juanma Moreno será presidente de la Junta de Andalucía con los votos del su partido, el PP, Ciudadanos y Vox. Suman 59 de los 109 diputados del Parlamento, cuatro más de la mayoría absoluta. El PP ha debido hacer encaje de bolillos y grandes equilibrios para obtener un consenso con dos partidos que no han querido sentarse juntos. El desenlace se produjo ayer tarde en el Parlamento de Andalucía con las firmas de un acuerdo del PP a dos bandas, uno con el partido de Santiago Abascal tras una dura negociación que estuvo a punto de echar al traste el cambio político; y otro con Ciudadanos, socio del PP en el futuro Gobierno andaluz.

Los dos pactos garantizan la investidura del político malagueño, con la que echará a andar el cambio en Andalucía, una comunidad gobernada por los socialistas desde las primeras elecciones autonómicas de junio de 1982. «Hoy se abre una nueva página en la historia de Andalucía tras casi 40 años de monopolio del PSOE», afirmó Moreno al comparecer sonriente tras la firma del pacto con Vox, el más difícil de sacar a flote y en el que el partido entroncado con la extrema derecha europea ha renunciado, entre otras medidas, a la derogación de las leyes de género, exigencia que pidió en la primera reunión del martes con los populares. «Estamos muy satisfechos. Hoy pierden las leyes liberticidas, hoy pierde la inmigración ilegal, hoy pierde la corrupción (...) Por fin se acaba el cortijo de la izquierda en Andalucía», afirmó el secretario general de Vox, Javier Ortega Smith.

Una hora y media antes de la firma con Vox, el PP había rubricado otro documento con Ciudadanos de respaldo a la investidura de Moreno en el que también se recoge que Juan Marín será vicepresidente. PP y Cs terminarán de cerrar la estructura para gobernar en una coalición de iguales antes del sábado. Ayer solo avanzaron que constará de once consejerías. La única cartera con nombre por ahora es la consejería de familia y no es fruto de las negociaciones entre PP y Cs. Aparece en el compromiso firmado entre PP y Vox a petición de este partido y es posible que se incluya en un área social más amplia. El partido naranja no ha estado presente en las conversaciones con Vox, cuyo «populismo» rechaza. Si bien, su líder, Albert Rivera, esperó a la firma con Vox para celebrar en Twitter «una nueva etapa de ilusión, reformas, esperanza y regeneración en esta tierra».

La alianza con Vox quitará emoción a la ronda de contactos que hoy tendrá la presidenta del Parlamento, Marta Bosquet, con los grupos políticos para la investidura del presidente, ya que será de puro trámite. Al primero en recibir es al PSOE, partido que ganó las elecciones y con el mayor número de escaños en el Parlamento, 33, pero que será apeado del poder por la mayoría alternativa de la derecha. Los socialistas propondrán a Susana Díaz, pero no prosperará. Bosquet no tendrá dudas al decidir que sea Moreno el candidato al recibir a lo largo del día la confirmación de los acuerdos citados. Bosquet también anunciará la fecha del Pleno de investidura, entre el 15 y el 16 de enero. En menos de una semana, el gobierno del cambio habrá echado a andar en Andalucía. Juanma Moreno podrá acudir a la convención nacional del PP a celebrar en Madrid entre los días 18 y 20 como el primer presidente de este partido en la comunidad más poblada de España y feudo tradicional del PSOE, partido ahora en La Moncloa tras una moción de censura que desalojó al PP en junio pasado. Giros del destino político.

El nuevo texto firmado por PP y Cs señala a Juan Marín como vicepresidente

La ronda deconsultas de Bosquet con los grupos hoy será de puro trámite

En la firma con Vox estuvieron los secretarios generales del PP y Vox, Teodoro García Egea y Javier Ortega Smith, verdaderos artífices de la negociación que permite a Casado su primer triunfo político.

Competencias sin devolver

Tras el órdago en el que Vox puso sobre la mesa de negociación propuestas «inasumibles» para el PP, solo un día después ha habido fumata blanca. El documento resultante recoge 37 medidas, de las que unas 19 coinciden en parte con las 90 firmadas entre PP y Cs como programa de gobierno. Vox renuncia a máximos como la devolución al Estado de las competencias de educación, sanidad y justicia, así como a la derogación de las leyes andaluzas contra la violencia de género, para la promoción de la igualdad entre hombres y mujeres y para la no discriminación del colectivo LGTBI. Estas peticiones provocaron un verdadero 'tsunami' crítico de las baronías autonómicas del PP. Vox también cede en cambiar la fecha de celebración del Día de Andalucía del 28 de febrero al 2 de enero, así como a quitar ayudas a inmigrantes y asociaciones feministas y reducir Canal Sur a solo un canal y con la mitad de presupuesto.

La interpretación del acuerdo, sin embargo, ha sido distinta en asuntos como el de la inmigración irregular. En el escrito ambos se comprometen a «cumplir con la legislación vigente en materia de inmigración, evitando todas aquellas decisiones que puedan favorecer un 'efecto llamada' y combatir a las mafias que trafican con personas». El secretario general de Vox, Javier Ortega Smith, explicó a los periodistas que este punto implicaba la «deportación» de los 52.000 inmigrantes irregulares que su formación calcula en Andalucía. 

La conquista más significativa de Vox ha sido la de la creación de una consejería de familia en el futuro gobierno. Moreno explicó que también responde a una vieja propuesta programática de su partido. Hay medidas que darán la vuelta a la actual gestión de unas de las áreas con más presupuesto, la enseñanza. Aunque se elimina la expresión del 'pin parental', PP y Vox se comprometen a «garantizar la libertad educativa y el derecho de los padres a elegir el modelo que deseen para sus hijos, evitando cualquier injerencia de los poderes públicos en la formación ideológica de los alumnos y permitiendo que los padres puedan excluir a sus hijos de la formación no reglada por actividades complementarias o extraescolares cuando sean contrarias a sus convicciones».

Pública y privada

También han pactado «garantizar la coexistencia entre la educación pública, privada, concertada y diferenciada», a «eliminar las zonas educativas, garantizando la libertad de los padres para escoger el centro educativo», y a «habilitar progresivamente la implantación del Bachillerato en la educación concertada». Otra materia acordada es la de modificar la actual ley de Memoria Histórica, en la que el PP se abstuvo esta pasada legislatura, para convertirla en una ley de concordia, según indica el documento. El texto viene encabezado por una máxima con la que el PP quiere evitar críticas al pacto con la extrema derecha al afirmar que los dos partidos «contribuirán decididamente a guardar y proteger el orden constitucional y la unidad de España, manteniendo siempre la máxima lealtad hacia la Corona y la Carta Magna».

Entre las reacciones cabe destacar la de Susana Díaz en la red social Twitter: «Con la fuerza del millón de andaluces que apoyaron al PSOE de Andalucía, continuaremos defendiendo los derechos de todos y todas en nuestra tierra», escribió.

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