Emotivo adiós a Julen en El Palo entre lágrimas, flores y aplausos

Ambiente a las puertas del tanatorio de El Palo./Ñito Salas
Ambiente a las puertas del tanatorio de El Palo. / Ñito Salas

Cientos de personas arropan a la familia en el entierro en el cementerio del barrio, adonde llegaron medio centenar de coronas y ramos de flores blancas

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMERO

La emoción, en forma de lágrimas y dolor contenido, marcó el último adiós que Málaga le dio en el mediodía de este domingo a Julen, el pequeño de dos años cuyo cadáver fue rescatado en la madrugada del pasado sábado del pozo al que cayó el 13 de enero. Cientos de personas arroparon a los padres, José Roselló y Vicky García, y al resto de familiares en unos duros momentos presididos por el silencio, sólo roto con los aplausos con los que fue despedido el féretro cuando entró en el cementerio desde el cercano tanatorio donde fue velado desde que llegó el pasado sábado tras practicársele la autopsia en el Instituto de Medicina Legal, y entre un mar de flores blancas del casi medio centenar de coronas y ramos llegados desde distintos puntos y diversos colectivos.

Desde primeras horas de la mañana y en medio de un destacado despliegue policial, los vecinos de El Palo, una barriada conmocionada desde que hace justo dos semanas el pequeño cayera al pozo en una finca de Totalán, se congregaron en la pequeña plaza de Nuestra Señora del Rosario, ubicada a las puertas del tanatorio, para mostrar su apoyo a la familia. En su interior, a las 12.30 horas, Rafael Vivancos, párroco de la iglesia de San Juan de la Cruz, rezó un breve responso.

Minutos después, el silencio se hizo presente cuando los familiares del pequeño Julen, encabezados por sus padres –en todo momento acompañados por los equipos de psicólogos– recorrieron el pasillo abierto por Protección Civil para acceder por una puerta externa a la sala donde se encontraba el féretro con los restos del pequeño para despedirse en la más estricta intimidad.

A su conclusión, salieron para dirigirse al interior del cementerio, precedidos por coronas y ramos como los enviados por los ayuntamientos de Málaga y Totalán; la Diputación Provincial; las hermandades del Carmen de El Palo y Pedregalejo; asociaciones de mujeres; otras provenientes de ciudades tan lejanas como Salamanca y una muy especial, la de la Brigada de Salvamento Minero, desplazada desde Asturias para participar en la última fase del rescate excavando una galería para llegar hasta el pequeño. En el momento en que los operarios de Parcemasa sacaron el féretro para dirigirse al contiguo camposanto de San Juan, los asistentes, espontáneamente, expresaron su último adiós al pequeño con un aplauso.

Casi 350.000 firmas piden para los mineros el premio Princesa de Asturias

SUR

Casi 350.000 personas habían firmado, hasta anoche, en la plataforma digital Change.org que la Brigada Central de Salvamento Minero de Asturias sea candidata al premio Princesa de Asturias de la Concordia de 2019 por su actuación en el rescate en Totalán del pequeño Julen tras caer a un pozo.

Esta iniciativa partió de Ana Menéndez, una mujer que se presenta como hija, nieta y bisnieta de mineros, que tras ver la labor de la brigada lanzó la petición pensando en su abuelo. «Tiene ahora 84 años y me encantaría que pudiese ser testigo de un reconocimiento internacional a la profesión tan dura que ha ejercido durante tantos años», explica en el escrito con el que comenzó la recogida de firmas.

Asimismo, recuerda que la Brigada de Salvamento Minero de Asturias ha coordinado y efectuado rescates desde 1912 y pone en valor la acción de los ochos mineros que participaron en la última fase para llegar hasta el pequeño Julen.

Pasaban pocos minutos de la una de la tarde cuando el féretro con los restos de Julen era depositado, entre llantos, en uno de los nichos altos del camposanto, justo encima del de su hermano Óliver, fallecido en 2017 a la edad de tres años por una muerte súbita. Dos coronas se situaron en ese lugar por expreso deseo de la familia: la de sus padres y la de los mineros asturianos, en la que se leía 'Descanse en paz'.

Los alcaldes de Málaga y Totalán, Francisco de la Torre y Miguel Ángel Escaño; el concejal del distrito Este, Carlos Conde; el senador popular Joaquín Ramírez; el director de Parcemasa, Federico Souvirón; y el responsable del Consorcio Provincial de Bomberos, Francisco Delgado Bonilla, acompañaron en esos duros momentos a los familiares, quienes el pasado sábado recibieron una carta de pésame del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno. Asimismo, por el tanatorio pasaron integrantes de los equipos de rescate y de los bomberos de Málaga. Al final del sepelio, las autoridades agradecieron a los equipos de psicólogos la labor desarrollada en estos días.

Cuando José y Vicky, destrozados por la pérdida de su pequeño y tras dos semanas de angustia y dolor, abandonaron el cementerio camino de su cercana vivienda, los asistentes al sepelio les tributaron otra cerrada ovación para que sintieran el calor de un barrio, que fue también el de toda la ciudad y toda España, que durante catorce días ha estado en vilo por el pequeño Julen, quien ya descansa para siempre cerca de su gente.

ÑITO SALAS

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