El arquitecto José Seguí y Antonio Banderas ganan el concurso para el Astoria

El arquitecto José Seguí y Antonio Banderas ganan el concurso de ideas para el Astoria y Victoria
/ Salvador Salas
  • El autor de la torre del Puerto se asocia con el estudio internacional Mendoza Partida y Starlite y planea un contenedor cultural multiusos

El concurso de ideas para la manzana de los antiguos cines Astoria y Victoria, en la plaza de la Merced, ya tiene veredicto. El arquitecto José Seguí, autor de la Torre del Puerto, junto con el estudio Internacional Mendoza Partida MX_SI (con sede en Barcelona) y con el respaldo económico de Antonio Banderas y de la productora de eventos Starlite, se hicieron ayer con el concurso de ideas para la manzana del Astoria y Victoria. El acto de la apertura de sobres fue presidido el alcalde, Francisco de la Torre, en la Gerencia de Urbanismo. Su idea es crear un contenedor cultural híbrido, como centro unitario de artes escénicas, música y gastronomía, y con espacio para la ampliación de las instalaciones de la casa natal de Picasso.

El proyecto, denominado Ecos Urbanos, ha logrado un premio de 50.000 euros y optará a un futuro concurso de concesión para hacerse con los derechos de explotación de la parcela. Lo más destacado de la propuesta arquitectónica es, según su coautor, que es un edificio que «mira al exterior, que se asoma al paisaje de la Alcazaba y el paseo que forma el salón de la Aduana, el Teatro Romano y la Casa Natal de Picasso». Para ello se articula un sistema de miradores en varias alturas.

El principal uso será el escénico, dijo Seguí, con un programa personal dirigido por Antonio Banderas, que según el urbanista también se mostró ayer encantado con la noticia, ya que considera este uno de los grandes proyectos de su vida profesional. De hecho, el actor pretende traer a Málaga un reflejo internacional de su experiencia artística, con la colaboración de Starlite (que organiza el festival musical de verano en Marbella) por su experiencia para dinamizar espacios urbanos.

El jefe del departamento de arquitectura del Ayuntamiento, Javier Pérez de la Fuente, destacó que el edificio se abre en su planta baja e integra la Merced en su interior, mediante una nueva plaza cubierta, con vocación de uso colectivo. Tendrá más de 9.000 metros cuadrados de techo, en varios volúmenes de hasta seis plantas; y un presupuesto de unos 14 millones de euros.

Empezando desde abajo, en el semisótano los restos arqueológicos del antiguo hospital de Santa Ana, entre otros, quedan a la vista junto a los camerinos, las aulas y el almacén. La primera planta deja espacios para las exposiciones de la casa natal de Picasso, junto a la citada plaza cubierta, la sala de teatro y usos gastronómicos. Este espacio tendrá una configuración diáfana y se podrá usar para exposiciones, desfiles de moda, ferias de muestras y fiestas. La segunda planta se vincula a la primera. La tercera y cuarta tendrán usos comerciales, con vistas al teatro, más espacios culturales y zona gourmet. La quinta se destina a salón de eventos, un cine al aire libre, terraza y restauración. Y en la sexta aparece lo que se ha dado en llamar el «observatorio gastronómico», una terraza restaurante con vistas a toda la ciudad.

El regidor destacó la solvencia de la iniciativa a nivel arquitectónico y económico para que pueda ser realizable, aunque recordó que la concesión definitiva tendrá que ser objeto de un nuevo concurso público. De la Torre valoró la alta participación y la gran calidad de las propuestas. «Estamos ante un proyecto que puede ser realizado», afirmó, aunque reiteró que el hecho de ganar el concurso de ideas no significa la adjudicación del espacio al mismo. Ahora, se abrirá un diálogo con los equipos técnicos de la Gerencia de Urbanismo y los arquitectos autores, «donde también hay un componente empresarial y cultural de Starlite como empresa y Banderas, con las ideas, propuestas y agenda cultural».

El proyecto final será «muy parecido» a la propuesta de Seguí, Mendoza y Partida, aunque antes se convocará un concurso final de concesión, al que podrán optar todas las empresas que lo deseen. En cuanto al posible pago de un canon al Ayuntamiento por el espacio, comentó que se va a valorar si interesa más una aportación económica «o de funcionalidad y cobro en especie al servicio de la cultura y la plusvalía cultural y de calidad para la ciudad».

El proyecto se tiene que adaptar al plan del Centro

El proyecto, con sus seis plantas de altura en su cota más alta, supera lo previsto para esta zona en el plan urbanístico del Centro Histórico, el Pepri. El concejal de Urbanismo, Francisco Pomares, reconoció que las bases del concurso permitían que no se ajustara, y de hecho casi todas las 70 propuestas se pasaban, bien por altura, por anchura o por uso. A partir de ahora se abre un proceso de negociación con la propuesta ganadora para ajustar el detalle, y el pliego del concurso para la concesión definirá todos estos aspecto.

El edil indicó que, llegado el caso, se podría modificar el Pepri, pero también se intentará que el diseño se adapte a la normativa. «De momento es sólo un idea, ahora hay que escuchar a la propuesta ganadora y trabajarlo, como se hace con todos los proyectos. Si está motivado y justificado se puede cambiar la normativa, o ajustar el proyecto para que tenga menos altura sin perder la edificabilidad». Una vez que la idea esté definida, en los próximos meses, se convocará el concurso para la construcción y gestión.

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