Málaga se convierte en foco de atracción de multinacionales tecnológicas

Ciklum, Coritel y Ericsson son algunos ejemplos de esas multinacionales que apuestan por las instalaciones malagueñas. /
Ciklum, Coritel y Ericsson son algunos ejemplos de esas multinacionales que apuestan por las instalaciones malagueñas.

La última en llegar ha sido Ciklum con su plan de crear mil empleos, mientras empresas como Oracle, Accenture, Riplife o ITRS amplían sus centros de software

NURIA TRIGUERO

El director del Parque Tecnológico, Felipe Romera, resume el momento dulce que vive el recinto de esta manera: «Lo que durante tantos años intentamos que ocurriera por fin está pasando». A lo que se refiere es a la llegada de multinacionales tecnológicas al PTA, que en los últimos meses se ha acelerado de forma llamativa, convirtiéndose en un potente motor de creación de empleo cualificado. Y es que Málaga parece estar escalando posiciones en el ranking de las ciudades europeas más atractivas para la instalación de centros de desarrollo de software.

El último ejemplo de esta tendencia lo ha protagonizado Ciklum, una compañía de externalización de servicios tecnológicos con sede en Ucrania que probablemente fuera desconocida para el 99% de los malagueños, pero cuya popularidad ha subido como la espuma en la ciudad tras conocerse que tiene planes para crear mil puestos de trabajo en la ciudad. Esta semana quedó inaugurado su centro de desarrollo de software en el PTA, que terminará el año con cien ingenieros en plantilla.

Al explicar por qué eligieron Málaga para instalar su filial española, los responsables de Ciklum destacan varios factores: la abundancia de mano de obra cualificada por la existencia de escuelas de ingeniería, las excelentes comunicaciones del aeropuerto, una calidad de vida que facilita la atracción de talento, un coste de la vida relativamente bajo y la existencia de un plan de softlanding en el que se coordinan las diferentes administraciones implicadas para acelerar los procesos de implantación.

Punto por punto, esta explicación coincide con la de otra multinacional, ITRS, en este caso británica, que acaba de cumplir su primer año en el PTA. Su director de tecnología, Justo Ruiz-Ferrer, afirma que Málaga es «la apuesta de futuro» de su empresa, que desarrolla software muy complejo para bancos de inversión, mercados bursátiles y otras instituciones financieras. El centro de I+D que abrió ITRS empezó con 10 personas y ya ha duplicado plantilla. En los próximos dos años, Ruiz-Ferrer cree que llegarán a los 50 empleados, que en su caso son programadores de una cualificación superior a la media en el PTA.

'Startups' multinacionales

ITRS cumple un perfil de empresa que se ha vuelto habitual en la tecnópolis: las startups multinacionales. Se trata de compañías de rápido crecimiento que desde su nacimiento operan a nivel global. La mencionada firma, por ejemplo, tiene sólo 170 empleados, pero están repartidos por Londres, Nueva York, Hong Kong, Singapur y Málaga. Otro ejemplo: Ebury, firma británica encuadrada en el ámbito tan en auge de las fintech: empresas de servicios financieros que se sirven de las últimas tecnologías para ofrecer productos y servicios innovadores. En su caso, se dedica a dar soporte a empresas de comercio exterior en el campo de los pagos internacionales y el intercambio de divisas. Eligió Málaga en 2012 para montar su centro de programación, que ya supera los 60 ingenieros, y creciendo. Perfil similar cumple Sequel, que también cuenta con más de medio centenar de ingenieros en su sede malagueña, pero que a diferencia de las anteriores no está afincada en el PTA sino en pleno centro de la ciudad.

Los nombres clave

Oracle La multinacional del software corporativo abrió en 2007 un centro de venta remota en el PTA que ha ido ampliando sucesivamente su plantilla y ya cuenta con 500 empleados, el 85% extranjeros. Hace unas semanas anunció la contratación de otros 100 profesionales.
Coritel Es una de las empresas más veteranas en el PTA y sin embargo sigue creciendo con vigor. Perteneciente a la multinacional Accenture, hace software a medida para grandes corporaciones y su plantilla supera ya las 800 personas. De hecho, ha tenido que abrir una segunda oficina.
Ciklum: La semana pasada este fabricante de software, cuyo fundador es danés y tiene sede en Ucrania, inauguró un centro de desarrollo en el PTA que a finales de este año alcanzará los cien trabajadores y, en el plazo de cinco años, llegará previsiblemente a un millar.
ITRS: Aunque en términos cuantitativos no llegue al nivel de las empresas anteriores tiene 20 empleados, la elevada cualificación de su personal hace de esta fintech británica una de los más brillantes fichajes del PTA. En el plazo de dos años prevé alcanzar los 50 trabajadores.
Riplife: Esta discretísima compañía, especializada en desarrollar software para la industria del entretenimiento, supera los 200 empleados. En la tecnópolis se ha ganado la fama de ser de las empresas que mejores sueldos paga, aunque a cambio exige muy alta cualificación.

Otro sector que está dando alegrías es el del gaming: software para el entretenimiento y los juegos de azar. Su máximo exponente es Riplife, que supera ya los 200 empleados. Gymcraft, Novoshore, Movework, Prosolutions, Advanced Field Solutions, Círculo Payments y Adessa son otras startups de origen extranjero que han elegido Málaga para instalar o bien su sede principal o bien un centro de desarrollo. En estos casos el factor calidad de vida influye mucho, pues son los propios fundadores de las compañías los que se vienen a vivir a Málaga. Buscan ciudades de tamaño medio, donde la conciliación del trabajo con la vida es más fácil.

Junto al vigor de estas empresas jóvenes, las grandes multinacionales están también reforzando su apuesta por Málaga. Empezando por la más veterana, Coritel, que tras abrir una segunda oficina en el PTA el año pasado ya se acerca a los mil empleados. Oracle, por su parte, está en pleno proceso de selección de los 100 empleados con los que reforzará este año su delegación malagueña, donde ya trabajan 400 personas en este caso, profesionales de ventas. La sueca Ericsson, con la que comparte edificio en el PTA, cuenta con unos 300 ingenieros de telecomunicaciones.

¿Por qué precisamente ahora está produciéndose este auge? Para Romera, los encantos de Málaga ya estaban ahí desde hace tiempo, pero desde que Oracle y Ericsson apostaron por ella, la ciudad ganó visibilidad en el mapa tecnológico. Según Marc Sanderson, director de desarrollo internacional del Ayuntamiento, consultoras como Gartner, a las que recurren las multinacionales para elegir emplazamientos, han mejorado la puntuación que le dan a la ciudad. «Hay un efecto multiplicador: cuantas más empresas llegan, más se corre la voz en el sector», añade el director de la tecnópolis.

El efecto de todo este movimiento quedará reflejado en el balance de empleo y facturación del PTA de 2015, que se presentará próximamente. Sin querer avanzar cifras, Romera señala otro indicador de este momento álgido: «Nos estamos quedando sin oficinas libres». Precisamente en vista de la alta demanda de espacio, el PTA está promoviendo la construcción de tres edificios en su ampliación. La demanda de profesionales también cotiza al alza y, por ende, también lo sueldos, aunque sigan siendo más bajos que en Madrid y Barcelona.

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