El Obispado impulsa su proyecto de tejado para la Catedral

Recreación del proyecto de tejado a dos aguas para la cubierta de la Catedral. /SUR
Recreación del proyecto de tejado a dos aguas para la cubierta de la Catedral. / SUR

La diócesis presenta el diseño de la cubierta a las administraciones y confía en obtener el visto bueno de la Consejería de Cultura

Jesús Hinojosa
JESÚS HINOJOSAMálaga

En el arranque del nuevo curso, el Obispado de Málaga está dispuesto a dar el paso para sacar adelante sus propuestas para ofrecer una solución definitiva a los problemas de filtraciones que aún padece la Catedral. Este viernes comparecerán ante los medios de comunicación el deán del templo, Antonio Aguilera, y su arquitecto responsable, Juan Manuel Sánchez La Chica, para dar a conocer las actuaciones planteadas en ese sentido desde el ámbito de la diócesis y que requieren el visto bueno de la Consejería de Cultura para poder llevarse a cabo.

La Iglesia confía en poder recabar la aprobación de la Junta a su proyecto de tejado a dos aguas para la Catedral debido a la mayor sintonía que existe con los actuales dirigentes del Gobierno andaluz, cuyo consejero de la Presidencia, el malagueño Elías Bendodo, se ha comprometido especialmente en sacar adelante una solución que remedie las humedades que sufre el primer templo de la capital. Este jueves el anteproyecto de la cubierta fue presentado al alcalde, Francisco de la Torre, y a la delegada provincial de Cultura, Carmen Casero, entre otros responsables políticos.

Como avanzó este periódico (ver SUR 14/7/2019), el arquitecto de la Catedral y su equipo ha trabajado durante los últimos meses en un proyecto de cubierta para la Catedral que se basa en el que dejó dibujado el arquitecto Ventura Rodríguez en 1764, es decir, un tejado a dos aguas para el que también se ha estudiado al detalle el sistema de evacuación. En una exposición inaugurada en octubre del año pasado bajo el título 'La Catedral de Málaga. Una sinfonía inacabada', se apostaba por esta solución para acabar con las filtraciones de la basílica, su problema más grave y urgente, y al que quiere poner remedio cuanto antes el obispo, Jesús Catalá.