El alcalde de Málaga sorprende y plantea ahora que Limasa sea cien por cien municipal

De la Torre, durante su intervención. /Migue Fernández
De la Torre, durante su intervención. / Migue Fernández
Debate del Estado de la Ciudad

Avanza que el modelo de limpieza estará sujeto a la productividad y a la satisfacción de los vecinos, que darán su opinión a través de una encuesta

Ana Pérez-Bryan
ANA PÉREZ-BRYAN

Los que avanzaban antes del arranque del primer debate del estado de la ciudad en más de tres años que el alcalde, Francisco de la Torre, guardaba un as en la manga y que haría un anuncio de peso no quedaron defraudados. Lo dejaba sin embargo para el final de su primera intervención, y aunque hubo que esperar más de 40 minutos el efecto fue el que pretendía el regidor: el de la sorpresa, sobre todo en la bancada de la oposición de izquierdas, que escuchó con asombro –y luego con felicitaciones– que el alcalde se decanta finalmente por el modelo que ellos llevan proponiendo desde hace años y que propondrá en el pleno que Limasa sea una empresa cien por cien municipal. La decisión del regidor supone dejar atrás el modelo 'híbrido' que él mismo anunció a finales de año y, tras el golpe de efecto en el debate de ayer, exponía sus razones: «¿Por qué? Porque supondrá un ahorro que repercutirá en un mejor servicio, porque introducirá criterios de productividad, medida por sistemas automáticos de control y por una empresa externa a efectos de calidad, y porque pondrá fin a una espiral de pleitos que conviene poner a cero».

Conde: «Es injusto que se hable mal de la ciudad, que no hacen sus políticos sino sus personas»

El portavoz del gobierno municipal, Carlos Conde, tomó la palabra durante el debate para defender con vehemencia la gestión popular al frente del Ayuntamiento de Málaga. Su intervención fue eficaz y estuvo plagada de reproches a los socialistas por las políticas que «afectan a Málaga» –dijo– desde la Junta de Andalucía. En este sentido, el edil popular lamentó que Susana Díaz «cuente con un presupuesto de 160.000 millones de euros , y que eso lo hayamos notado los malagueños bien poco», y le afeó al portavoz socialista, Daniel Pérez, que no le recordara a la presidenta, de visita esta ayer en la capital, «todos esos agravios».

Además, insistió en el dinero que «nos cuesta la mala gestión de la Junta en Málaga», en concreto los 70 millones de euros al año que representan los retrasos en la obra del metro en la zona de El Corte Inglés. Admitió sentirse avergonzado «de que Andalucía sea señalada en Europa como la región más corrupta de España, con un gobierno socialista en el banquillo», y recordó, en un plano más local, que «el impuesto de sucesiones es una herencia socialista». «Unos números convenientemente torturados confiesan lo que se pretende», se quejaba Conde, quien siguió criticando a Pérez no sólo «por no presentar un plan alternativo (para la ciudad), sino por copiar eslóganes que ya ha utilizado el alcalde».

Al resto de la oposición les recriminó que dibujaran la imagen de una «Málaga de ficción» frente a una «Málaga real» que a su juicio se ha convertido en una «referencia nacional e internacional». «Gracias, alcalde –le dijo a De la Torre–, por llevar a Málaga en la cabeza y en el corazón», mientras que al resto de los grupos les dejaba un mensaje: «Es injusto que hablen mal de la ciudad, porque esta ciudad no la hacen sus políticos, sino sus personas».

La primera novedad, pues, la ponía sobre la mesa vinculando este modelo a la productividad, que será testada por una empresa externa; pero también por los vecinos de Málaga, a los que se preguntará «una o dos veces al año vía encuesta» si están contentos con la limpieza y, por lo tanto, con el nuevo modelo. En caso negativo –avanzó De la Torre– «habrá que repensar el modelo». O lo que es lo mismo, que la municipalización puede ser «reversible». Además, y como parte de la estrategia de «reforzar» la limpieza en la ciudad, el alcalde se refirió a la inversión de «10 millones de euros en maquinaria, que permitirá incorporar 89 vehículos más 60 equipos individuales de baldeo».

El anuncio del alcalde de que Limasa será 100% municipal cierra una larga etapa de debate no sólo entre el equipo de gobierno y la oposición, sino en el seno de los propios populares. En este escenario, las posturas se dividían claramente entre el alcalde, que en no pocas ocasiones había reconocido que no veía con malos ojos la municipalización, y algunos de sus concejales, entre ellos Raúl Jiménez, exedil de Medio Ambiente, contrario a esta fórmula de empresa pública. También se esperaba ayer con expectación la reacción de Ciudadanos, socio de investidura del PP, que está en las antípodas de la municipalización y que defendía un modelo privatizado. El partido naranja había dado por bueno el 'modelo híbrido' anunciado hace unos meses, y ayer hizo lo propio con el anuncio del alcalde aunque –eso sí– mostrando su postura en contra y afeando que con ese cambio de criterio el alcalde «pone en entredicho su palabra», dijo el portavoz Juan Cassá. Aun así, éste avanzó que C's «está del lado de la democracia y respetamos la mayoría de este pleno». «Ojalá sea un éxito, pero lo dudamos».

Del lado de los trabajadores de Limasa, también sorpresa por el anuncio. Así lo admitía el presidente del comité de empresa, Manuel Belmonte, quien consideraba que era una decisión «de sentido común» pero se mostraba cauto sobre el camino que queda por deante. «Ahora hay que esperar en qué términos quiere hacer el 100 por 100 municipal», zanjó. 

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Aunque quizás sí el más relevante, el de Limasa no fue el único anuncio que hizo el alcalde. Sobre otro de los asuntos que más debate está generando en la ciudad en los últimos meses, el de las viviendas turísticas, De la Torre avanzó que desde la «competencia municipal» se hará todo lo necesario por regular y ordenar este fenómeno. En este sentido, el regidor avanzó que «usaremos todos los instrumentos que tenemos a nuestro alcance en el Plan General, y si es necesario lo modificaremos, para regular los usos e intensidades, para minimizar los problemas que se están produciendo principalmente en el centro histórico».

El capítulo cultural también llegó con novedades, ya que De la Torre se comprometió a impulsar, en el marco del Festival de Cine, el proyecto Neo Albéniz, que supondrá la rehabilitación «paisajística y urbana de la ladera de la Alcazaba y prolongará el cine Albéniz para dotarlo de dos nuevas salas con capacidad para más de 200 personas, con una zona de promoción empresarial incluyendo la sede de la Málaga Film Office». También anunció que la Orquesta Filarmónica de Málaga (OFM) contará con una sede permanente en los antiguos comedores del campus de El Ejido.

En su estrategia de seguir atrayendo «inversiones», De la Torre añadió que ha dado instrucciones a Urbanismo para que «dé prioridad a la búsqueda de edificios para oficinas, proyectos logísticos y hoteles, de modo que podamos entablar un diálogo con los promotores interesados en instalarse en Málaga». Y sobre 'aterrizajes', avanzó también que está «muy avanzada» la instalación en la ciudad de una nueva sede de la ONU: la UNCDF.

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