La oposición exige a De la Calle que explique el plan de Igualdad en el Parlamento

La consejera de Educación, ayer en el colegio Las Naciones de Vélez, que será ampliado./
La consejera de Educación, ayer en el colegio Las Naciones de Vélez, que será ampliado.

La consejera de Educación se muestra partidaria de abrir un debate para mejorar un documento que obliga a los profesores a hablar de ‘niños y niñas’

FRANCISCO GUTIÉRREZ

Los partidos de la oposición van a pedir que la consejera de Educación, Adelaida de la Calle, ofrezca explicaciones en sede parlamentaria sobre el II Plan de Igualdad de Género en Educación, recientemente aprobado y que, entre otras cuestiones, obliga a los profesores a hablar de alumnos y alumnas o niños y niñas para distinguir ambos sexos y que contraviene las normas de la Real Academia.

La consejera, Adelaida de la Calle, que se mostró ayer abierta a mejorar este plan, indicó que la Junta «ha buscado el consenso con la mayoría de los agentes», pero que «aún estamos en una fase en la que se pueden seguir teniendo en consideración» todas las propuestas que se puedan presentar «para que podamos mejorar todo lo que se pueda mejorar».

Sin embargo, la parlamentaria de Izquierda Unida Mari Carmen Pérez indicó que solicitarán la comparecencia de la consejera para que se haga una valoración del primer plan: «hay muchas deficiencias y antes de aprobar uno nuevo hay que valorar los errores para corregirlos». Para la parlamentaria de IU, el tema de la igualdad «es mucho más que el lenguaje», y que mejorar «no es complicar la vida de los profesores».

El grupo parlamentario de Ciudadanos valorará hoy si pide la comparecencia de la consejera, pero su diputado por Málaga Carlos Hernández adelantó que «de ninguna manera compartimos lo que ha hecho la Consejería de Educación». Para Hernández White, «la igualdad no está en las palabras» y apuesta por otro tipo de políticas.

Muy crítico con el plan, el parlamentario malagueño y portavoz de la comisión de Cultura Antonio Garrido dijo que pedirá a la consejera que explique «quién ha hecho este plan, cuánto ha costado y quién ha asesorado», y, además, «cómo se arregla el ridículo que hemos hecho en la comunidad escolar» y se preguntó «¿quién es la consejera o la consejería para obligar a los profesores para que hablen de una manera determinada?». Para Garrido, profesor de Lengua y Literatura en la UMA, además de académico, «intentando hacer una educación inclusiva lo que consiguen es que no se hable español; el plan no tiene nada de lenguaje inclusivo, sino que denota una profunda ignorancia del idioma castellano».

Instancias internacionales

Por su parte, la secretaria de Igualdad del PSOE de Málaga, Fuensanta Lima, recordó que el tema del lenguaje no sexista ha sido abordado desde diferentes instancias internacionales, como el Parlamento Europeo o el Consejo de Europa. También hay una ley orgánica, de 2007, sobre la igualdad efectiva entre hombres y mujeres y que estipula «la implantación de un lenguaje no sexista en el ámbito administrativo y su fomento en la totalidad de las relaciones sociales, culturales y artísticas», así como diversas órdenes e instrucciones a nivel andaluz. «Por tanto, el Plan de Igualdad aprobado por el Gobierno andaluz no sólo cumple con la normativa vigente, sino que es acorde a una nueva sociedad que debe ser inclusiva y no sexista, desde un espacio básico de pensamiento como es el lenguaje y un instrumento esencial como es la educación, siendo las instituciones públicas las primeras en dar ejemplo», defendió Fuensanta Lima.

Aunque son partidarios de los planes de igualdad, desde Podemos consideraron que el aprobado por la Junta «está plagado de buenas intenciones, pero no va a conseguir cambiar las conciencias», dijo la parlamentaria Libertad Benítez, y criticó sobre todo que no lleve una consignación presupuestaria para hacerlo efectivo. También piensa que «el lenguaje es importante para hacer visibles a las mujeres, aunque los filólogos estén en contra por una cuestión de economía del lenguaje. Pero un lenguaje no sexista es importante para configurar el pensamiento», afirmó.