La moda sale por la puerta grande en Málaga

Ángel Palazuelos sorprendió vistiendo a sus modelos de torero./FRANCIS SILVA
Ángel Palazuelos sorprendió vistiendo a sus modelos de torero. / FRANCIS SILVA

Ángel Palazuelos firmó la puesta en escena más llamativa de la novena edición de la Pasarela Larios con modelos con trajes de luces mientras que las hermanas Kimpel acapararon el foco mediático

Almudena Nogués
ALMUDENA NOGUÉSMálaga

Cada mes de septiembre, Málaga coge la aguja para enhebrar uno de sus hilos con mayor potencial: la moda. El corazón de la ciudad se viste de azul -con una imponente alfombra de más de 300 metros- para celebrar su gran cita fashionista: la Pasarela Larios. Y van nueve ediciones. Con la mirada puesta en el cielo -pendientes de la temida Dana- finalmente la capital vivió anoche su fiesta. Un evento ya consagrado en el calendario de la alta costura con 12 diseñadores protagonistas, más de 200 profesionales implicados, un centenar de modelos y más de 15.000 invitados dispuestos a sacar pecho para demostrar que Málaga no solo está de moda -los datos turísticos dan fe-, sino que Málaga ES moda.

Sobre la pasarela, la reivindicación de una mujer poderosa, un exquisito trabajo artesanal con bordados impecables, prendas que destilaron romanticismo y acertados juegos de volúmenes. Puro 'Arte' como se denomina la colección con la que Rafael Urquízar rompió el hielo en Larios pasadas las 20.45 horas.

El malagueño presentó sus últimos diseños para novias. Piezas inspiradas «en todos los medios artísticos» con un mismo patrón como hilo conductor: el deseo de vestir a una mujer elegante desde ese estilo vanguardista y contundente que ya es sello de la casa. Una vez más, lo bordó.

Susana Hidalgo tomó el relevo sobre la pasarela más larga de Europa con 'Texturas'. Tras años sin desfilar, la malagueña regresó a Larios con una colección de vestidos femeninos y armónicos teñidos de colores pasteles apetecibles a la par que favorecedores. «He querido impresionar trabajando con diferentes materiales, pero siempre manteniendo mi sello de identidad que es la sensualidad», adelantó. Y lo logró recurriendo a estudiadas transparencias , sofisticados encajes y tejidos vaporosos que inyectaban un hipnótico movimiento a sus capas.

Bajo la mirada de Banderas

Pero la gran expectación de la primera jornada de la Pasarela Larios la crearon las hermanas Kimpel. En ellas -que hicieron el 'paseíllo' bajo la atenta mirada de un Antonio Banderas que siguió sus pasos desde uno de los balcones del Hotel Larios- recayó el foco mediático.

Fichadas a ultimísima hora por la organización, Bárbara y Nicole se sumaron al cartel del viernes con su nueva marca de ropa, bolsos y complementos:'Baniki'. Un reflejo de su estilo de vida, «con prendas elaboradas con materiales de primera calidad libres de productos animales». Batas cruzadas de seda, caftanes o pantalones de terciopelo fueron algunas de sus propuestas dispuestas a que el sexy estilo lencero de el salto del dormitorio al 'street style'.

El diseño como expresión personal. La misma filosofía que ha vertebrado este año las propuestas de Gemma Melé, otra de las grandes veteranas de esta pasarela, a la que no ha faltado en ninguna de sus nueve ediciones. Tanto, que la modista ha querido bautizar a su nueva colección con su propio nombre: Gemma «porque refleja totalmente mi identidad como diseñadora. Versatilidad sin perder mi esencia: esa feminidad, sensualidad y elegancia para vestir a la mujer que me acompañan desde que empecé hace 32 años», destacó a SUR minutos antes de enfilar la alfombra azul, en la que como ya es tradición la acompañó su hija Leticia. ¿Su gran apuesta para esta temporada? Los adornos de plumas, que ha querido incorporar a todas sus prendas: rematando bajos de minifaldas, mangas o escotes. Botas altas tipo mosqueteras y desenfadados lazos en el pelo fueron la guinda de sus estilismos.

Diseño de Montesco para reivincar la diversidad.
Diseño de Montesco para reivincar la diversidad. / F.SILVA

La firma Montesco -liderada por Carlos Aguirre y Mario Camino- recibió el reconocimiento de la noche: el reputado Alfiler de Oro por sus tres décadas de trayectoria. Para la señalada ocasión, los malagueños quisieron poner en escena en Larios una colección que evocara las raíces de la alta costura. Cortes impecables y patrones depurados fueron la base de 13 trajes concebidos para exaltar la elegancia femenina desde una estética punk clásica y un 'leitmotive': el 'exceso contenido'. Véase: diseños sin miedo a impresionar pero sin estridencias basados en la armonía y la delicadeza donde cada terminación encierra una joya: botones vintage, cuellos de piel, broches deluxe o borlones de flecos marcaron la diferencia de sus looks, rematados por tocados metalizados de Bambary y la guantería de Rosario Berrocal.

Su desfile, además, encerraba dos sorpresas: la reivindicación de la libertad y la diversidad -con un gesto que llevó a dos modelos masculinos a desfilar con vestidos de mujer- y un agradecimiento a la fidelidad de su clientela, encargándole el cierre de su pase a una de las últimas novias a las que han vestido: la malagueña Vianca Rodríguez.

Proyección internacionaL

Del otro lado del charco, de Buenos Aires, llegó la argentina Romina Brunell dispuesta -en sus propias palabras- a captar «el corazón de la mujer y verla como una diosa en la tierra». La diseñadora, que puso la nota internacional a la cita, se ganó al público con una preciosa colección con una acertada gama cromática -enamoró el primer vestido que llevó a pasarela en rosa nude con aplicaciones en azul klein y una capa plateada. Sin duda, otra grata sorpresa que dejó alto el listón de los diseñadores invitados a los que Larios siempre reserva un hueco.

Al ritmo de la mítica 'Come prima' de Tony Dallara llegó el turno de la firma de baño francesa Livia Montecarlo a la que siguieron la malagueña Antonia Galiano y un Juan Segovia que revindicó las controvertidas riñonera en clave deluxe -con tejidos de seda para eventos- o los canotier con maxi lazadas para novias.

Ángel Palazuelos -otro de los fijos en Larios- quiso llevar el orgullo patrio por bandera con su colección 'Viva lo Español' al son de Carmen la cigarrera y una impactante puesta en escena, en la que el malagueño nunca defrauda. Con él llega el espectáculo en cada edición y una vez más lo hizo. Captar la atención del público y sorprender vistiendo a todas sus modelos con trajes de luces y capotes bordados convertidos en auténticas obras de arte.

El mismo arte que derrochó Jesús Segado con su guiño a Málaga y a su catedral. 'Entre el cielo y el suelo' reunió una veintena de diseños que evocan a la arquitectura de los templos, las vidrieras y a la vestimenta clerical desde ese prisma romántico e hiper femenino, marca de la firma malagueña distinguida por su gran trabajo de patronaje y costura. Su desfile fue fiel al nombre de su colección y llevó a quienes aman la moda al mismo cielo. Sublime.

Pero sin duda el gran vestido de la noche fue el de la solidaridad. Y es que como novedad en esta novena edición la Pasarela Larios quiso comprometerse con los más necesitados haciendo un pequeño hueco a jóvenes en riesgo de exclusión social, a los que previamente se les dio un curso de modelaje de la mano de la Obra Social la Caixa. Su pase con los diseños de Esteban Freiria puso en pie al público entre aplausos. ¡Y este sábado sigue la fiesta! ¡Están invitados!