Ponce y Roca Rey abren la puerta grande

Ponce, doblándose con el cuarto en el final de la faena. /Hugo Cortés
Ponce, doblándose con el cuarto en el final de la faena. / Hugo Cortés

Los dos diestros compiten en el ruedo en una tarde entretenida y con algunas dosis de triunfalismo y donde Manzanares se fue de vacío

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMEROMálaga

Hay un dicho gitano que sentencia que no quieren buenos inicios para sus hijos y sí buenos finales. Un aserto que se puede aplicar a lo ocurrido ayer en La Malagueta en la corrida estrella de la feria taurina. No comenzó con muy buen pie el festejo ya que el primero de la tarde fue devuelto –el primero del abono– dada su manifiesta invalidez y también fue echado para atrás su sustituto, de La Palmosilla que quedó inutilizado al lesionarse en su encuentro con el picador y hubo de ser apuntillado en el ruedo. Pasaban de las ocho de la tarde cuando salió el primero tris y la corrida entró en la normalidad. Desde ese accidentado inicio, el festejo fue in crescendo en intensidad y emoción donde el cuarto, 'Montero' de nombre, fue premiado con la vuelta al ruedo y Enrique Ponce y Roca Rey salieron a hombros por la puerta grande Manolo Segura. Fue el brillante colofón a una tarde entretenida, donde los tendidos se llenaron con la gente disfrutando, y donde en algunos momentos hubo ciertas dosis de triunfalismo por parte del bonancible público malagueño.

En el ruedo se vivió una bonita competencia generacional entre Enrique Ponce, con 28 años de alternativa a sus espaldas, figura consagrada de la tauromaquia y pilar fundamental de la fiesta nacional en l último cuarto de siglo, y Roca Rey, quien a sus veintidós años y con tres como matador de toros, es el joven torero que más expectación está generando con sus contundentes actuaciones y triunfos basados en un gran valor y un toreo en el que se pasa a los toros muy cerca y ansia el cetro de la fiesta. Ambos rivalizaron, se picaron, para no dejarse ganar la pelea y, al final, en términos numéricos empataron a tres orejas.

Roca Rey, con la izquierda.
Roca Rey, con la izquierda. / Hugo Cortés

Muy soso fue 'Adivino', el toro que abrió plaza y ante el que Ponce no se estiró con el capote. El de Chiva brindó al público una faena que estuvo presidida por su inteligencia y la técnica. Llevó siempre al burel a media altura para evitar que perdiera las manos dada su blandura y hubo temple en los muletazos, aunque faltó la emoción. El trasteo caló en los tendidos, que le premiaron con una oreja tras dejar una estocada caída y tendida. Un trofeo algo generoso por parte del público.

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Tras el triunfo de Roca Rey en el tercero, donde se aseguró la puerta grande, Enrique Ponce, en un gesto que le honra porque a estas alturas de su trayectoria ya no tiene que demostrar nada ni justificarse ante nadie, salió a por todas como si fuera un joven matador que se tiene que buscar los próximos contratos. Ponce dejó en el recibimiento unas verónicas estimables. 'Montero' descabalgó a Manuel Quinta en la segunda entrada en el caballo. El valenciano brindó al público una faena que fue de menos a más. Comenzó con la rodilla genuflexa con pases que tuvieron sabor; fue el prólogo de un trasteo con temple y ligazón por ambas manos donde volvió a relucir la prodigiosa técnica de Ponce, que puso la plaza en pie. Mató de estocada caída y se le pidieron con fuerza las dos orejas, que concedió el presidente Ildefonso Dell´Olmo, quien premió con la vuelta al ruedo al burel por su buen comportamiento en la muleta.

Roca Rey salió a por todas y logró su primera puerta grande en Málaga.Lo consiguió en el tercero, al que recibió con unas buenas verónicas rematadas con una media. Dejó crudo en el caballo a 'Fundador' y le instrumentó un vistoso quite por chicuelinas. Viruta lució en banderillas y el diestro peruano brindó al público una faena que comenzó con unos buenos estatuarios con la planta quieta en una loseta y a la que siguió una faena donde la movilidad del burel permitió que le instrumentara varias tandas con la diestra con mano baja, ligazón y dominio, así como con la izquierda rematadas con buenos pases de pecho. El final fue en los terrenos de cercanías, donde destacó un circular invertido de gran plasticidad. Las manoletinas fueron el epílogo antes de dejar media estocada caída que provocó derrame y fue de efecto fulminante. Cortó dos orejas, la segunda demasiado generosa por parte del palco.

Manzanares con la derecha.
Manzanares con la derecha. / Hugo Cortés

En el sexto, el peruano no se pudo lucir en el recibimiento con el capote. Después de ser picado 'Envilecido', Enrique Ponce, en su preceptivo turno, hizo un quite por chicuelinas; todo un reto a Roca Rey, que respondió con unas ajustadas saltilleras. La competencia, la salsa de la tauromaquia. Tras un buen tercio de banderillas, el joven espada brindó a Victoria Federica, la hija de la infanta Elena, una faena de muleta iniciada con muletazos por alto y que fue de más a menos porque el 'parladé' se agotó pronto, aún así le arrancó algunos buenos muletazos y terminó con un arrimón en un derroche de valor. Mató de estocada y se llevó otra oreja al esportón.

De vacío se fue José María Manzanares en la tarde de su regreso a Málaga tras la ausencia del pasado año por enfermedad. El alicantino se encuentra muy lejos de aquel que encandiló a los públicos, entre ellos el malagueño, hace apenas unos pocos años. Su actuación fue muy discreta y apenas dejó algunos retazos con el capote y la muleta.

Su primero fue un toro blando ante el que no se pudo estirar con el capote. Desde los primeros tercios 'Nunciador' anunció su falta de fuerza y de casta. Manzanares trazó una faena siempre a media altura y sin apreturas. Dejó un pinchazo sin soltar antes de cobrar una estocada. El triunfo de sus compañeros a buen seguro le picó en su amor propio y en el quinto salió con otra disposición dibujando unas buenas verónicas rematadas con una media. En la muleta, el alicantino compuso bien la figura y logró algún muletazo suelto con empaque, pero la faena no logró remontar el vuelo. Dejó media estocada recibiendo y el respetable le ovacionó.

Un público y una afición que, con los lógicos matices de la tauromaquia y sus percepciones, salió satisfecho de La Malagueta en una entretenida tarde de toros.

Javier Conde protagonizará la edición anual de Toros con la Luna

El matador de toros malagueño Javier Conde será el protagonista de la edición de 2018 de Toros con la Luna que cada año organiza el aficionado y ganadero Juan Manuel del Pozo en la plaza de toros de la hacienda 'La Esperanza'. La cita es el sábado 22 de septiembre a partir de las 21 horas. Se lidiará un utrero para el rejoneado José Antonio Mancebo y tres erales para la clase magistral con alumnos de la Escuela Taurina Provincial de Málaga y que será impartida por Conde. Asimismo se soltarán unas vacas para que puedan torear los aficionados que lo deseen y habrá actuaciones musicales entre ellas verdiales. El donativo es de 10 euros y los beneficios irán destinados a las Hermanitas de los Pobres, según explicó Del Pozo.

 

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