Unicaja es el octavo banco español más solvente según el test de estrés

Unicaja es el octavo banco español más solvente según el test de estrés

Todas las entidades nacionales aprueban el examen realizado por la autoridad bancaria europea

NURIA TRIGUERO

Unicaja se sitúa como el octavo banco español (casi empatado con el séptimo, que es Banco Santander) con mejores resultados en los test de estrés a los que se han sometido la banca europea. La entidad malagueña ha obtenido un ratio de capital (indicativo de solvencia) del 8,89% en el escenario adverso planteado por el Banco Central Europeo y la Autoridad Bancaria Europea para 2016. Este porcentaje está más de tres puntos por encima del umbral mínimo marcado para el escenario adverso (5,5%).

La banca española ha superado en su conjunto los test de estrés del Banco Central Europeo y la Autoridad Bancaria Europea, ya que las quince entidades nacionales que se han sometido al examen cuentan con una solvencia de al menos el 5,5 % en el escenario más adverso, según los datos conocidos hoy.

Liberbank suspende en la parte de la prueba que corresponde únicamente a la revisión de activos con un déficit de capital de 32 millones, pero el Banco de España ha aclarado que gracias a las medidas de reforzamiento realizadas por dicha entidad este año, por un montante de en torno a 640 millones de euros, este déficit teórico está ya sobradamente cubierto. Sí supera el test de estrés en sí mismo con una ratio de capital del 5,62%, que la sitúa en cola del ranking español en el escenario adverso. Le sigue el Banco Popular con un 7,56%.

Los bancos españoles que cuentan con un mayor superávit de capital y por tanto mayor solvencia son Kutxabank, con un 11,82%; Bankinter, 10,80%; BFA-Bankia, 10,30%; La Caixa, con un 9,25% y NCG, ahora rebautizado como Abanca, con un 9,14%.

A continuación figuran BBVA, con un 8,97%; seguido del Banco Santander, 8,95%; y Unicaja, con un 8,89 %; por encima del 8,33 % del Banco Sabadell y el 8,09% del grupo BMN.

Por debajo de este nivel aparece Catalunya Banc, con un 8,02%; el Grupo Cajamar, con 7,99%; Ibercaja, con un 7,82%; el Banco Popular, con un 7,56%, y Libebank con el 5,62%.

Las entidades españolas han sido examinadas junto a las del resto de Europa porque a partir del próximo 4 de noviembre estarán supervisadas directamente por el BCE y sus activos superan los 30.000 millones de euros o el 20 % del PIB del país de origen.

El examen mide la capacidad de estas entidades de mantener siempre un colchón de capital del 8 %, que se reduce al 5,5 % en el peor de los casos, puesto que son dos los escenarios que plantea el examen: uno base, con las estimaciones económicas de cada país previstas por la Comisión Europea, y otro 'estresado' o adverso.

Este último supuesto, que en ningún caso se trata de una previsión sino de una hipótesis, supone que en el caso de España que el PIB se contraería un 0,3 % este año, un 1 % en 2015, y apenas crecería un 0,1 % en 2016.

También se plantean hipotéticamente nuevas turbulencias en el mercado inmobiliario español, en el que los precios de la vivienda caerían un 3,1 % este año y un 5 % en 2015 y 2016.

Lo que el BCE ha puesto a prueba es la solvencia de los bancos, y su capacidad para hacer frente a futuras crisis, pero también la calidad de sus activos. Para ello, lo que ha hecho es analizar los créditos concedidos, las carteras comerciales y de inversión, la exposición a deuda soberana y titulizaciones, y la capacidad de generar ingresos y beneficios.

La banca española ha superado en su conjunto los test de estrés del Banco Central Europeo y la Autoridad Bancaria Europea, ya que las quince entidades nacionales que se han sometido al examen cuentan con una solvencia de al menos el 5,5 % en el escenario más adverso, según los datos conocidos hoy.

Liberbank suspende en la parte de la prueba que corresponde únicamente a la revisión de activos con un déficit de capital de 32 millones, pero el Banco de España ha aclarado que gracias a las medidas de reforzamiento realizadas por dicha entidad este año, por un montante de en torno a 640 millones de euros, este déficit teórico está ya sobradamente cubierto. Sí supera el test de estrés en sí mismo con una ratio de capital del 5,6%, que la sitúa en cola del ranking español en el escenario adverso. Le sigue el Banco Popular con un 7,6 %.

En el otro extremo, los bancos españoles que cuentan con un mayor superávit de capital y por tanto mayor solvencia son Kutxabank, con un 11,9 %; Bankinter, 11 %; BFA-Bankia, con un 10,3 %; CaixaBank, con un 9,3 % y NCG, ahora rebautizado como Abanca, con un 9,1 %.

A continuación figuran BBVA, con un 9 %; seguido del Banco Santander y Unicaja, ambos con un 8,9 %.

Por debajo de este nivel aparecen el Grupo Cajamar y Catalunya Banc, ambos con un 8%, e Ibercaja, con un 7,9 %.

Las entidades españolas han sido examinadas junto a las del resto de Europa porque a partir del próximo 4 de noviembre estarán supervisadas directamente por el BCE y sus activos superan los 30.000 millones de euros o el 20 % del PIB del país de origen.

El examen mide la capacidad de estas entidades de mantener siempre un colchón de capital del 8 %, que se reduce al 5,5 % en el peor de los casos, puesto que son dos los escenarios que plantea el examen: uno base, con las estimaciones económicas de cada país previstas por la Comisión Europea, y otro 'estresado' o adverso.

Este último supuesto, que en ningún caso se trata de una previsión sino de una hipótesis, supone que en el caso de España que el PIB se contraería un 0,3 % este año, un 1 % en 2015, y apenas crecería un 0,1 % en 2016.

También se plantean hipotéticamente nuevas turbulencias en el mercado inmobiliario español, en el que los precios de la vivienda caerían un 3,1 % este año y un 5 % en 2015 y 2016.

Lo que el BCE ha puesto a prueba es la solvencia de los bancos, y su capacidad para hacer frente a futuras crisis, pero también la calidad de sus activos. Para ello, lo que ha hecho es analizar los créditos concedidos, las carteras comerciales y de inversión, la exposición a deuda soberana y titulizaciones, y la capacidad de generar ingresos y beneficios.