El pleno da su respaldo unánime al Auditorio, pero disiente en la financiación

Un momento del pleno de ayer./Migue Fernández
Un momento del pleno de ayer. / Migue Fernández

PP, PSOE y Ciudadanos abren la puerta al concurso de privados en el proyecto y el resto de grupos de izquierda rechaza esta opción

Ana Pérez-Bryan
ANA PÉREZ-BRYAN

El proyecto del Auditorio para Málaga sigue sumando apoyos para convertirse en una realidad. Si el miércoles era el barítono Carlos Álvarez el que daba el do de pecho sobre las tablas de la sala Edgar Neville de la Diputación para reivindicar esta infraestructura con el lenguaje de la música, ayer era la clase política municipal en bloque la que se sumaba a esta petición. Y lo hacían con la aprobación, por unanimidad, de una moción urgente del equipo de gobierno (PP) para instar a la Junta de Andalucía, al Gobierno central y a la Diputación Provincial a que muestren su «apoyo explícito al proyecto que resultó ganador del concurso internacional convocado en 2007 para construir un Auditorio en la ciudad de Málaga». Es decir, a posicionarse a favor del proyecto firmado por los arquitectos Agustín Benedicto y Federico Soriano y a reivindicar su vigencia «de modo que se saque partido del trabajo realizado durante todos estos años», según se recogía de manera literal en el cuerpo de la moción.

En efecto, todos los grupos sin excepción se mostraron a favor de impulsar este equipamiento «imprescindible para la ciudad», expuso el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, convencido además de que el proyecto de Benedicto y Soriano «es el oportuno, porque reajustarlo, tal y como llegó a pedir el consejero de Cultura de la Junta, supondría un retraso grande».

Con el acuerdo en bloque cerrado en ese punto, las diferencias llegaban en cambio en el capítulo de lafinanciación del espacio, un asunto de calado si se tiene en cuenta que construir el Auditorio tal y como está proyectado supondría un coste de unos cien millones de euros. En este sentido, el debate se dividió en dos posturas: si la cantidad debe ser sufragada en exclusiva por las administraciones públicas (tal y como defendieron Málaga Ahora, Málaga para la Gente y el edil no adscrito, Juanjo Espinosa) o por el contrario se recurre a una fórmula de colaboración público-privada tanto en la construcción como en la posterior gestión del espacio.

A favor de esta última opción se mostraron PP, PSOE y Ciudadanos, que fue más allá al pedir que el reparto de las cargas se haga «al cincuenta por ciento entre públicos y privados», tal y como defendió el viceportavoz de la formación, Alejandro Carballo. Su grupo considera que hay «otras infraestructuras que son prioritarias para la ciudad, y no sólo el Auditorio». Los posicionamientos en las votaciones quedaron, pues, claramente marcados, con PP, PSOE y C's abriendo la puerta a los socios privados y los otros partidos de izquierdas defendiendo un espacio «cien por cien público».

El Ayuntamiento hará un estudio de seguridad urbana para evitar «los peligros a las mujeres»

«No estamos de acuerdo con esa forma de gestión», protestó el portavoz de Málaga para la Gente, Eduardo Zorrilla, no sin antes sacar pecho de que su grupo ha presentado en los últimos años «más de una moción en apoyo del Auditorio». «Aunque tengo que recordarles –dijo dirigiéndose a los populares– que fue el gobierno del señor Rajoy el que decidió disolver el consorcio que trabajaba por este equipamiento».

En la misma línea, la portavoz de Málaga Ahora, Ysabel Torralbo, se mostró convencida de que Málaga necesita «una casa para todas las músicas, también las experimentales, y un espacio polivalente», aunque coincidió con su compañero de bancada en la reflexión sobre 'lo público': «Lo privado no tiene cabida, ninguna de las experiencias previas en otras ciudades de España han salido bien porque al final lo que se busca es el beneficio económico», dijo.

Algo más escueta fue la intervención de la edil socialista Lorena Doña, que apoyó sin matices el texto de los populares, incluido el de la financiación mixta: «Es un equipamiento necesario porque la actividad musical necesita crecer en nuestra ciudad», zanjó la concejala.

El debate sobre los proyectos pendientes de ciudad no sólo se quedó en el del Auditorio; no en vano el pleno volvió a discutir sobre el futuro de Arraijanal de la mano de una moción urgente de Málaga para la Gente que exigía la recuperación «total y para uso público» del parque «una vez que hemos constatado que las obras de la academia del Málaga llevan dos meses paradas». En este caso, sin embargo, los grupos de izquierda que habían defendido un Auditorio cien por cien público volvieron a quedarse solos en su petición para esta zona de la ciudad, para la que Zorrilla ya aventura un nombre dado su estado «de abandono»: «será el Algarrobico malagueño», anunció el portavoz de Málaga para la Gente tras el intenso –y tradicional– rifirrafe entre el alcalde y el concejal socialista Sergio Brenes a cuenta de quién –si los socialistas de Pedro Aparicio o el relevo popular– firmó un protocolo para construir una urbanización de lujo en ese espacio, hoy protegido.

Una ciudad para las mujeres

Y de lo local a lo global, el pleno no pudo (ni quiso) abstraerse del reciente asesinato de Laura Luelmo para abordar la cuestión de la seguridad de las mujeres en la ciudad. El debate lo ponía sobre la mesa el edil no adscrito, Juanjo Espinosa, quien pedía un estudio de seguridad urbana «con perspectiva de género» para evitar zonas de peligro y la puesta en marcha de una aplicación móvil que prevenga «posibles casos de violencia machista y agresiones sexuales». La propuesta fue acogida por el resto de grupos de manera unánime e incluso el concejal de Derechos Sociales, Raúl Jiménez, anunció que ya se está trabajando con las entidades especializadas «para elaborar ese diagnóstico en materia de seguridad». «Nos queda trabajo por hacer y hemos dado pasos, pero seguiremos», añadió Jiménez ante la petición generalizada de la oposición de que se articulen «medidas concretas».

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