Elphomega, más libre que nunca

Elphomega, más libre que nunca

San Miguel y el Colectivo La Mano trajeron de vuelta al centro de la ciudad la deseada música en vivo de uno de los raperos más queridos y valorados de la escena. Un brindis por todo lo alto

SEBASTIÁN ARTEAGA

Málaga, cinco de octubre. El verano sigue plantándole cara al otoño, y las moscas, el incienso, los turistas, los patinetes eléctricos y los tronos pasean a sus anchas por las calles de la urbe. Quién diría, empero, que a escasísimos metros de una procesión tendríamos al mismísimo Elphomega y Doc Diamond dándolo todo en la discoteca Theatro Club. La cosa es comenzar la noche del sábado con mucho arte. En nuestro caso, con el de dos de las figuras más representativas de la historia del rap del país. Así de claro, sí.

El campero de pollo tuvo su alternativa con la sopa cósmica que Narko y Sergio sirvieron tras el tapeo de rigor. Aunque los fieles de Jesús y Elpho pedían el típico manjar malagueño para el DJ, ellos se encargaron de presentar The Freelance, maridado por un repaso a los grandes clásicos de ayer y hoy de los discos El Testimonio Libra, Phantom Pop y Nebuloso.

Teatro de luces y sombras: puro espectáculo

Imagen en movimiento y música, eso es lo que hubo. Bueno, y risas, algún que otro cabezazo tonto, vítores de todo tipo, interacciones espontáneas con el público, sensación de comunidad, reencuentros entre amigos, bromas y 'selfies' entre camareros/as coquetos, etc. En definitiva, una fiesta en mayúsculas que se hizo corta a pesar de las casi dos horas de concierto.

¿Cuáles fueron los títulos de crédito iniciales? 'Kalkomanía' y 'Desenfocao'. Con el primero, el Sr. Albarracín sumergió a la audiencia en las profundidades oníricas kármicas del azul místico, y con el segundo el 'egotrip' hizo que la intensidad del show fuese aumentando a un ritmo tal, que más hubiese querido el cine soviético. 'Thumbs Up!' consolidó el buen rollo y la chulería sanota, convirtiéndose en la prueba de fuego de la calidad sonora y la iluminación de la sala: sobresalientes.

Cuesta saber cuál fue el tema más celebrado y coreado por parte del público de los imparables Elpho y Narko, uno de los más sólidos y con mayor personalidad del hip-hop del país. «Ahora quiero que saltéis todos como si estuviésemos en la [insertar taco] Feria de Málaga» propuso el propio Elpho, dando pistas. Se hablaron de 'Chumbos y Castañas' como medio para aceptar la ataraxia, de conspiraciones en 'MK Ultra', de a quienes ya les va pesando las resacas y el ligoteo en 'Caserita', e incluso de la conveniencia económica social bajo la francesa y sarcástica comparación con un famoso pintor malagueño. «¡Porque es que vaya…!»

Al salir del club, nos sentimos como si acabara de terminar el recreo, o nuestra película favorita. Eso sí, tras un 'Happy Ending' de categoría.