La Junta estudia cobrar la entrada en la Aduana, los Dólmenes y el Teatro Romano

La Junta estudia cobrar la entrada en la Aduana, los Dólmenes y el Teatro Romano
SUR. Archivo

La medida también se aplicaría en Málaga para el acceso a Acinipo y los Baños Árabes de Ronda

Antonio Javier López
ANTONIO JAVIER LÓPEZ

En la Junta de Andalucía barruntan la idea desde hace años: abandonar la gratuidad en el acceso a los museos y enclaves arqueológicos gestionados por la Administración regional. La consejera de Cultura y Patrimonio Histórico, Patricia del Pozo, ha vuelto a poner sobre la mesa la medida, que en la provincia de Málaga afectaría al Museo de Málaga instalado en el palacio de la Aduana, al vecino Teatro Romano en la calle Alcazabilla y a los yacimientos de Acinipo y los Baños Árabes también en Ronda. La propuesta no se aplicaría en el Museo Picasso Málaga, gestionado por una fundación de naturaleza privada integrada por la administración andaluza (que aporta una subvención anual de 4,37 millones de euros) y los descendientes del artista malagueño.

La legislación autonómica establece la entrada gratuita a los museos y yacimientos gestionados por la Junta para todos los residentes en la Unión Europea. Y ante ese escenario, Del Pozo ha anunciado que el departamento que dirige está «analizando y estudiando» el cobro de entrada para que esa vía de financiación «revierta directamente» en su mantenimiento. Pese a todo, la consejera ha matizado que por el momento no hay «ninguna decisión tomada aún».

La consejera ha reiterado la posibilidad de cobrar entrada en los museos de la Junta en una entrevista concedida a Europa Press, en la que ha añadido que aunque «no es una decisión que tengan tomada», sí es una cuestión que está «analizando y estudiando, primero porque es algo habitual y natural que ocurre en otros países y comunidades autónomas, y en segundo lugar porque es un dinero que va a revertir directamente en tener el patrimonio a punto para los ciudadanos».

«Lo poco o mucho que se recaude siempre va a retornar al ciudadano, porque ese dinero revertiría en tener los monumentos en perfecto estado», apuntó la consejera, que añadió que «es consciente» de que el presupuesto para el patrimonio «es mínimo» y «a lo mejor que todo el mundo colabore un poquito sería un buen instrumento para llegar donde la consejería no llega».

Además, y cuestionada sobre si tienen estimado el impacto del turismo sobre los principales monumentos de la región, Patricia del Pozo indicó: «Evidentemente no pueden estar sometidos a un colapso permanente de personas porque se deterioran», por lo que advierte de que hay que «ordenar ese turismo» y de que lo harán «en aquellos sitios en los que aún no lo esté».

No obstante, la consejera resaltó que a Andalucía llegan anualmente 33 millones de personas y que de éstas, 9,5 millones vienen a ver monumentos y museos, una cifra que su consejería intentará «que siga aumentado porque es riqueza y empleo para nuestra tierra». Sin embargo, incidió en que cuando llegue el momento de poner orden para que los turistas disfruten del patrimonio histórico-artístico y éste no se vea afectado, «no hay dudas de que se hará la reordenación precisa».

En ese sentido, Patricia del Pozo detalló que por ejemplo en la Alhambra de Granada «no hay problema» porque «tiene una limitación por la Unesco de 2.700.000 personas al año a razón de 8.000 personas al día en los días de verano y 6.500 en invierno».