Cara y cruz en el Museo de Málaga

La afluencia a las salas de la Aduana ha crecido en un 12,99% durante el primer semestre del año./MIGUE FERNÁNDEZ
La afluencia a las salas de la Aduana ha crecido en un 12,99% durante el primer semestre del año. / MIGUE FERNÁNDEZ

La Aduana gana afluencia a sus salas, pero sigue sin poner fecha a la exposición de esculturas de Berrocal

ANTONIO JAVIER LÓPEZMÁLAGA.

Tres turistas italianos se suben al ascensor rumbo a la segunda planta. Allí los recibe música de piano envolviendo a las esculturas clásicas de la Colección Loringiana. Otros cuatro visitantes contemplan las piezas y al entrar en la primera sala llega un helor repentino que se va suavizando cuando se pasa de las estancias dedicadas a la Prehistoria a las vitrinas destinadas a las piezas romanas y musulmanas.

Los problemas de climatización en el Museo de Málaga que adelantó este periódico (SUR, 9-5-2019) parecen cosa del pasado y a esa buena noticia se suma otra que llega desde la estadística: la institución provincial ha incrementado su número de visitantes en un importante 12,99% durante los seis primeros meses del año, en comparación con el mismo periodo de 2018. Así lo desvelan los datos oficiales recabados por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. En concreto, el museo de la Aduana ha ganado en el primer semestre nada menos que 9.332 visitantes, sumando mayor afluencia en todos los meses de este periodo en comparación con el ciclo anterior.

Se va llenando, por tanto, el vaso del Museo de Málaga, aunque sigue dando motivos para verlo también medio vacío. Dos 'peros' esenciales que tienen que ver con su programación de exposiciones temporales. El primero se refiere al proyecto en torno a las esculturas desmontables del malagueño Miguel Ortiz Berrocal. La muestra prevista en el patio del museo se anunció hace casi dos años; el 21 de mayo de 2018 se firmó el acuerdo entre la Junta de Andalucía (gestora del museo de titularidad estatal), la Fundación Berrocal y la Obra Social La Caixa con la mirada puesta en inaugurar la exposición después de aquel verano y, un año después, desde la Consejería de Cultura se limitan a comentar que no hay ninguna novedad en este asunto.

No hay, por tanto, fecha prevista para el estreno del montaje que iba a servir de aperitivo hasta que se resolviera la gran carencia del museo en sus casi tres años de funcionamiento: la ausencia de salas de exposiciones temporales. Esos espacios están a la espera de ser acondicionados y la consejería tiene que volver a activar la maquinaria administrativa después de que el concurso para realizar esas labores haya quedado desierto.

Sí se explayan un poco más desde la consejería a la hora de concretar lo que ya evidencian las salas de la colección del museo, que el problema se ha resuelto, al menos, de manera provisional. «Cuando se produjo la avería de las máquinas se comunicó al Ministerio, y de forma inmediata se desplazaron sus técnicos al museo para evaluar la situación junto a la empresa de servicios que presta el mantenimiento de los sistemas de climatización», ofrecen desde la consejería.

«Evaluado que no era posible la reparación -siguen desde la Junta- sino que era necesaria el cambio de unas nuevas máquinas, el Ministerio de Cultura ha actuado con rapidez instalando un sistema provisional con maquinas de alquiler, ya en funcionamiento, que ha permitido contar con climatización, en tanto se ultima el proyecto, ejecución e instalación del nuevo sistema. Ambas actuaciones (tanto la instalación provisional, como la definitiva) se han acogido a una tramitación de emergencia aprobada por el Consejo de Ministros», explican los portavoces de la consejería.

En este sentido, el pasado 19 de julio aprobaba el Consejo de Ministros las obras por la vía de emergencia para instalar un nuevo sistema de climatización en la Aduana dos años y medio después de la inauguración del museo. La medida se tomaba ante el riesgo que supone «tanto para las obras de arte, como para el personal que trabaja en salas y los visitantes» un fallo que ha elevado la temperatura en las salas expositivas hasta los 28,5 grados, cuando las medidas de conservación de las obras de arte aconsejan mantenerla entre los 19 y los 21 grados.

La decisión avanzaba que el presupuesto para el cambio del sistema de climatización en la Aduana será tres veces más alto de lo previsto, ya que de los 200.000 euros estimados por el ministerio se ha pasado a una actuación de 713.900 euros. En este sentido, desde el Gobierno central defendieron que los técnicos del Ministerio de Cultura y Deporte «han analizado que no es posible reparar los equipos térmicos y que deben ser sustituidos de manera inmediata».

Un escenario que podría haberse evitado, según la Administración central, si desde el Ejecutivo andaluz se hubiera actuado con mayor celeridad. «No se habría llegado a esta situación complicada de haber tenido conocimiento de un problema tan crítico con anterioridad», defendieron desde el ministerio sobre una avería ya resuelta en las salas de la Aduana.