Benalmádena obligará a los dueños de perros a limpiar los orines con jabón o vinagre

Desde el Ayuntamiento aseguran que la Policía Local «velará» por el cumplimiento de la norma./Iván Gelibter
Desde el Ayuntamiento aseguran que la Policía Local «velará» por el cumplimiento de la norma. / Iván Gelibter

El gobierno local modifica la ordenanza y anuncia sanciones con multas aún por determinar a los vecinos que incumplan la normativa

Iván Gelibter
IVÁN GELIBTER

Dejar que un perro orine en la calle sin limpiarlo a continuación no saldrá gratis en Benalmádena a partir de ahora. El gobierno local anunció ayer que modificará la ordenanza relativa a los animales domésticos, y exigirá a sus dueños que limpien las micciones con agua y jabón o vinagre. «Con la modificación de la ordenanza damos respuesta a una demanda de buena parte de la ciudadanía, que nos habían comunicado su malestar por este aspecto: a nadie le agrada que una farola o una esquina próxima a su vivienda se encuentre perpetuamente llena de orines», argumentó el alcalde, Víctor Navas, que realizó el anuncio acompañado de la concejala de Sanidad, Alicia Laddaga. «Este cambio busca concienciar al ciudadano de que tener una mascota conlleva responsabilidad y colaboración para mantener las calles limpias y evitar focos de insalubridad», añadió el regidor.

A su juicio, en municipios con lluvias frecuentes este problema no se produce, pero en una localidad de la Costa del Sol como Benalmádena implica que el punto en el que un animal de compañía ha miccionado permanecerá con restos de orina hasta el siguiente baldeo o limpieza. «Prescindiendo de otras posibles alternativas, como la creación de algún impuesto o tasa especial, hemos optado por estas modificaciones en la ordenanza para que la responsabilidad de los dueños de mascotas vayan más allá de la recogida de las heces, sumando así la obligación de minimizar el impacto de las micciones con el uso de agua con jabón o vinagre, contribuyendo así a la mejora de la convivencia», señaló Navas. De esta manera, y según el relato del gobierno municipal, la medida se ha consensuado y está respaldada por diversos colectivos animalistas del municipio, lo que consideran que supone un paso más para equiparar el municipio con aquellos países europeos que ya disponen de legislación al respecto.

Sanciones

«Muchos ciudadanos nos han comunicado su malestar por las marcas y malos olores que provocan en las calles la orina de las mascotas», añadió la edil de Sanidad en la rueda de prensa, que aprovechó para recordar que ya son muchas las ciudades españolas en las que las personas que sacan a pasear perros «llevan consigo un botellín con agua con jabón o vinagre para limpiar los orines». De esta manera, Laddaga explicó que con los cambios en la ordenanza se busca que los dueños viertan estos productos cuando su mascota finalice para diluir así la orina y su olor.

Para ello, ambos responsables municipales anunciaron que se han modificado dos artículos de la ordenanza. Por un lado, se recoge que las personas que paseen al animal deben evitar que miccione sobre el mobiliario urbano, edificios y vehículos, así como ir provistas de una botella con agua con jabón para minimizar el efecto de la orina en la vía pública. En el artículo modificado también se recoge que las personas propietarias de los animales preferentemente deberán utilizar las zonas habilitadas para perros «para la satisfacción de las necesidades fisiológicas de éstos».

El otro artículo modificado recoge como infracción leve «la no adopción de las medidas necesarias para minimizar el efecto de las micciones de los animales en las vías públicas, en el mobiliario urbano, edificios y vehículos». En cuanto a la multa que puede suponer esta infracción, la titular del área de Sanidad señaló que se está trabajando en la modificación de la ordenanza fiscal para recoger la cuantía de la sanción a quién no respete esta obligación, y matizó que la Policía Local «velará por su cumplimiento».