¿Cuáles son las mejores actividades extraescolares para mi hijo?

Niños disfrutando de una actividad extraescolar deportiva. / Pablo Lorenzana

Analizamos las claves para acertar en cuáles y cuántas elegir. Un consejo: tener tiempo libre para jugar o aburrirse no es malo

Rossel Aparicio
ROSSEL APARICIOMálaga

El abanico de posibilidades es muy extenso: Baloncesto, fútbol, música, inglés, manualidades, pintura o robótica educativa son solo algunas de ellas. La lista es muy extensa y variada. Superada la vuelta al cole -con sus madrugones y la rutina de horarios incluidos-, toca analizar meticulosamente el programa de actividades extraescolares. Cada año son más los padres que se plantean apuntar a sus retoños a alguna actividad fuera del horario lectivo escolar con idea de reforzar la formación y desarrollo del niño o, sencillamente, para ocupar parte del tiempo libre por las tardes. Pero, ¿saben los padres cuáles son las mejores extraescolares para sus hijos o cuántas elegir? SUR.es aborda este asunto de la mano de la especialista en Psicología infantil Elisa López (ver su web 10enconducta). No pierdas detalle si ya estás planificando horarios y analizando opciones para tu hijo.

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Lo que debes tener en cuenta antes de decidir

Según la especialista malagueña, antes de decantarse por una actividad -o varias- debemos analizar en profundidad las preferencias del menor, su edad, sus necesidades reales así como el horario de la extraescolar para comprobar que efectivamente encaja en nuestro día a día sin agobios ni para los padres ni para los escolares.

«Tenemos que pensar qué le aporta esa actividad al niño y si se ajusta a lo que requiere en función de su edad», recalca la psicóloga. «Las necesidades de un niño de Educación Infantil probablemente no coincidan con las de Primaria. Dependiendo del curso del niño, con las extraescolares se tiende a completar su formación, reforzarla o, sencillamente, buscar opciones lúdicas», apunta la especialista. «Por ello insisto en que los padres deben pensar con qué objetivo lo apuntan a esa actividad y si se ajusta a lo demanda el niño».

Las mejores extraescolares

Teniendo en cuenta las anteriores premisas, la lista de preferencias de esta experta malagueña la copan todas aquellas actividades que requieran alguna actividad física que implique movimiento. A juicio de López, éstas serían siempre las mejores opciones de no existir otras necesidades urgentes que atender. «Nuestro estilo de vida en la actualidad es muy sedentario. Los niños pasan mucho tiempo sentados en el colegio o en casa delante de la tele. Es fundamental que se muevan, que corran, que desfoguen», indica López quien apunta que no sólo habla de disciplinas deportivas; también puede ser una buena elección la danza, el flamenco, la natación o las artes marciales por citar algunos de los numerosos ejemplos de ofertas que los fuerzan a hacer un esfuerzo físico.

En el caso de los escolares de Educación Infantil (de 3 a 6 años) esta recomendación aún llega más acentuada por parte de la especialista: «En esta franja de edad es preferible primero desarrollar su psicomotricidad antes que favorecer su desarrollo intelectual», matiza enumerando los beneficios del movimiento infantil: «les ayuda a relajarse, concentrarse, a jugar en equipo, a sociabilizarse, a controlar su cuerpo... Todo son ventajas que facilitarán su aprendizaje», agrega.

Un niño regresa a su casa tras las actividades extraescolares. / B. Corral

Por otro lado, aunque la música, los idiomas o las disciplinas artísticas también aportan mucho a los pequeños, López las coloca en un discreto segundo plano. «La música también les aporta mucho, de eso no hay duda y, si al niño le gusta, también es una buena opción. Sin embargo la primera opción que recomendaría sería siempre la actividad física, sobre todo a los más pequeños. En cuanto a los idiomas, si las clases no son aburridas o sedentarias, también pueden plantearse como segunda extraescolar».

¿A cuántas actividades lo apunto?

Una vez decididos a dar el paso con las extraescolares, la siguiente cuestión que habitualmente se hacen los progenitores está relacionada con el número de actividades. ¿Cuántas elegir sin pasarse? Elisa López lo tiene claro: Hay que buscar un equilibrio entre sus obligaciones y su tiempo libre. Así de simple. «En la actualidad las agendas de los niños se parecen a la de los ministros. Tienen todas las horas de la semana ocupadas con tareas y eso no puede ser. No tienen tiempo ni de jugar ni de aburrirse», indica. A su juicio deberían disponer de tiempo de ocio libre para ir al parque o quedarse jugando en casa, a su aire.

Tiempo para el aburrimiento

Al hilo del punto anterior, la psicóloga recuerda la importancia de que los niños experimenten el aburrimiento. «Hoy en día lo asumimos como un concepto a desterrar, negativo, cuando realmente es positivo para ellos: el aburrimiento les motiva e incentiva a innovar, inventar y desarrollar su imaginación». Según detecta López, los padres en la actualidad tienden a rellenar las horas del día del niño y éste se acostumbra a la planificación y guía de los padres anulando su capacidad de invención. En definitiva, el aburrimiento les ayudará a conectar con ellos mismos, a potenciar su creatividad e imaginación en beneficio de su entretenimiento. «Si lo apuntas para que no se aburra, plantéate si realmente necesita esa actividad extraescolar o jugar en casa», sentencia López.

Según su experiencia profesional, los padres actuales no recurren a las extraescolares para «descansar» de sus hijos. Más bien todo lo contrario: están muy implicados en su etapa educativa dentro y fuera de la escuela y preocupados por su bienestar. «Hacen de taxistas y esperan a que salgan de sus actividades; a veces es más un engorro para los padres que otra cosa». Por eso es importante estudiar bien las opciones al alcance del niño fuera del horario escolar.

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