Gregorio Antonio Campos Marfil: «Me estoy planteando seriamente no volver a presentarme»

Alcalde de IznateEl regidor dice que disfrutar con su trabajo, pero sufre al no poder resolver el paro en el pueblo, que afecta al 0% de la población activa

AGUSTÍN PELÁEZ APELAEZ@DIARIOSUR.ESVÉLEZ-MÁLAGA.
Gregorio Campos lleva al frente de Iznate desde hace cinco años. ::
                             A. P./
Gregorio Campos lleva al frente de Iznate desde hace cinco años. :: A. P.

Gregorio Campos (PSOE), alcalde de Iznate, reconoce que el cargo que desempeña desde 2007 le ha reportado muchas satisfacciones, pero también numerosos sin sabores. La actual situación de paro que sufren los vecinos y la falta de medios económicos del Ayuntamiento para poder atender las necesidades de las familias, es algo que lleva tiempo quitándole el sueño, porque termina convirtiendo en propios los problemas de sus vecinos.

-¿Cómo califica a su pueblo?.

-Lo que pongo en valor de mi pueblo es su gente hospitalaria y muy cercana. Se que habrá quien diga que eso ocurre en todos los municipios pequeños, pero en Iznate se nota mucho más. Si alguien viene aquí a poner un negocio, a vender algo o a participar de la vida en el pueblo, normalmente la gente de Iznate siempre le acogerá bien. Y eso es algo que no ocurre en todas parte.

-¿Esa cercanía es una ventaja o un inconveniente para el alcalde?

-Es lo más bonito que aporta el ejercicio de la política en un pueblo como este. Te permite conocer los problemas de la gente, pero también te da la solución y eso te hace sentirte realizado. Aquí los vecinos agradecen que les explique el contenido de una carta que ellos no entienden y que han recibido de una determinada administración. Además, las personas que vienen al Ayuntamiento no lo hacen para hablar con el secretario ni con el administrativo o el agente local de empleo, acuden a hablar con el alcalde y eso llena mucho. Llena tanto que es posible que el final del día no hayas realizado grandes gestiones, pero acabas feliz si salen contentos.

De forma activa

-¿Qué le llevó a presentarse como candidato a la Alcaldía?

-Siempre he sido y sigo siendo una persona con inquietudes a la que le gusta mojarse. He participado en muchos colectivos de una manera activa. Fui concejal de Juventud y Deportes ocho años y aquello me satisfizo bastante. Me gustaba ayudar a la gente y fueron los compañeros de mi partido los que me lo plantearon. Me presenté en 2003, pero no conseguimos la Alcaldía, nos quedamos a 16 votos, y después en 2007 y entonces si obtuvimos el respaldo que hemos vuelto a revalidar en 2011.

-¿Qué es lo que le quita el sueño como alcalde?

-El paro. Los datos macroeconómicos que vemos en la televisión los veo reflejados en el día a día de mi pueblo. Sé perfectamente que cuando alguien viene a pedir una ayudita, unas semanas, un mes de trabajo es porque lleva tiempo en el paro y que no tiene ingresos en su casa. Cuesta mucho decirles que no es posible, que no tenemos recursos. Eso es lo que me quita el sueño todos los días.

-¿Hay mucho paro en Iznate?

-Bastante. Entre los trabajadores del régimen especial agrario y los de la construcción nos movemos en torno al 40 por ciento, lo que significa que casi la mitad de la población activa del pueblo está parada. Es tremendo. El problema es muy grave, aunque afortunadamente no hay familias que no tengan para comer. Aquí los vecinos tienen sus casas en propiedad. No las han adquirido mediante hipotecas y una ventaja que tenemos es que hay mucho minifundio, pequeñas explotaciones agrícolas que algo ayudan.

-¿Tiene Iznate alguna industria?

-Somos un pueblo eminentemente agrícola que durante el 'boom' de la construcción mucha gente abandonó el campo para dedicarse al ladrillo. Aquello fue un error. Ahora las familias están reinvirtiendo en el campo y están mejorando sus explotaciones, de manera que de tener una economía basada en una agricultura de subsistencia de secano estamos pasando a una agricultura basada en los cultivos subtropicales. La única empresa importante que tenemos es agrícola y trabaja con semillas. Es la que más trabajadores mueve en Iznate. Por otra parte, en los últimos años se está notando un despunte del turismo rural.

-¿Tiene el Ayuntamiento algún proyecto para facilitar el desarrollo y la creación de empleo?

-Es complicado. Somos un Ayuntamiento con muy pocos medios. Lo que hacemos es incitar a los jóvenes a que se formen.

«Una persona honrada»

-¿Qué balance le gustaría presentar al final de la legislatura?

-Cuando empece en la Alcaldía tenía muchos proyectos y se han conseguido muchas cosas. Ahora nos parece normal abrir el grifo y que salga el agua, pero hace cinco años eso era inimaginable. En verano no teníamos agua ni para ducharnos. En esta legislatura tenemos menos medios y menos dinero. De todos modos, cuando termine dentro de tres años, que creo que voy a terminar, me gustaría que la gente diga que he sido una persona honrada, que he sido un alcalde para todos y para todas, que si se ha generado algo de empleo había sido para todos los votantes, que no he sido sectario.

-Dice que cree que va a terminar dentro de tres años, ¿significa que no piensa volver a presentarse como candidato a la Alcaldía?

-Reconozco que no lo tengo claro. Hay mucha gente joven y con mucha formación en el PSOE. Eso quiere decir que si hubiera alguien que viéramos que pueda aportar algo, creo que sería interesante que la lista la encabezará otra persona. Este trabajo, igual que digo que es agradable, cansa también.

-¿Se siente cansado?

-Hay veces que sí. Lo que más cansa es no poder dar soluciones. Es doloroso no poder darle a una personas un mes de trabajo que es lo que necesita para cobrar el paro porque el Ayuntamiento no tiene medios. Eso cansa y duele mucho.

-¿Cuál es el futuro de Iznate?

-La apuesta debe ser agricultura, sin olvidar el turismo rural. El ladrillo ha terminado. Tenemos un clima ideal para los cultivos subtropicales y debemos aprovecharlo, aunque hay que desarrollar el plan de regadíos del Guaro.