Preocupación por las pérdidas de Thomas Cook, un gigante de la touroperación

Un viandante pasa frente a un establecimiento de Thomas Cook. /SUR
Un viandante pasa frente a un establecimiento de Thomas Cook. / SUR

La Costa no tiene tanta dependencia como otros destinos españoles de estos grandes grupos, que son los amos de los viajes en Europa

Pilar Martínez
PILAR MARTÍNEZMálaga

Aunque atrás quedó la época en que la actividad turística de la Costa del Sol se sustentaba en los contratos que se firmaban para las temporadas de verano y de invierno con los touroperadores para llenar las camas hoteleras, los últimos balances de cuentas de los gigantes de la touroperación en Europa, Thomas Cook y TUI, han generado preocupación en el sector turístico de la Costa del Sol. Y es que aunque en la actualidad la dependencia de estos grandes grupos es limitada, nada que ver con las fuertes relaciones que mantienen con las islas Baleares y Canarias, los empresarios tienen claro que no son buenas noticias porque «siguen siendo los amos de los viajes en Europa», destaca el presidente del Consejo de Turismo de la Confederación de Empresarios de Andalucía, Miguel Sánchez.

En la Costa tiene mayor vinculación con TUI Group, que aunque registró en el primer semestre de su ejercicio fiscal, cerrado en marzo, una pérdida atribuida de 341,3 millones de euros, un 21,5% más que en 2018, su situación nada tiene que ver con la de Thomas Cook, que en este mismo periodo ha registrado unas pérdidas netas de 1.880 millones de euros, multiplicando por 6,6 veces los 'números rojos' de 283 millones de euros del mismo del anterior ejercicio. Esta cuenta de resultados provocó que este grupo se desplomara en Bolsa, con bajadas de hasta el 40% hasta su mínimo histórico. Una situación que les ha llevado a poner a la venta su negocio aéreo para dotarse de liquidez, ante un entorno incierto sobre el consumo con factores como el 'Brexit', que está añadiendo presión al negocio, y con un ritmo más lento en las reservas en todos los mercados de cara al verano. «Los primeros seis meses de este año se han caracterizado por un entorno de consumo incierto en todos nuestros mercados. La prolongada ola de calor del verano pasado y los altos precios en Canarias redujeron las reservas, y el 'Brexit' ha llevado a muchos clientes en Reino Unido a retrasar sus planes de vacaciones para este verano», afirmó el consejero delegado de Thomas Cook, Peter Fankhauser, que puso en valor el progreso de la estrategia de diversificación de la compañía, inmersa desde febrero, en una revisión del negocio que incluye la venta parcial o de la totalidad de su negocio aéreo Thomas Cook Group Airlines, para centrarse en el vacacional y hoteles.

Una división aérea que ya cuenta con varios pretendientes y que años atrás, hasta la irrupción de las aerolíneas de bajo coste hace apenas dos décadas, era, junto a los grandes touroperadores de la época, el motor de la conectividad aérea de la Costa con los vuelos chárter que unían al destino con Europa. Respecto a estas ofertas de compra, dijo el primer directivo que se han recibido «múltiples propuestas» evitando concretar, entre las que figura la de Lufthansa por Condor, así como por sus divisiones británica, escandinava y española. «Al evaluar estas ofertas, consideraremos todas las opciones para aumentar el valor para los accionistas e intensificar el enfoque estratégico», afirmó.

El presidente de la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos), Luis Callejón Suñé, coincidió en que existe preocupación en el sector, si bien dijo que son pocos los hoteles que tienen una alta dependencia de Thomas Cook. Además, señaló que por el momento estos establecimientos no se han visto resentidos, ni en cobros ni en actividad, por los resultados del touroperador. «Aún así, todos los problemas y desplomes de un operador así nos afectan porque mueven muchos clientes en Europa, aunque las nuevas generaciones ya se mueven por otros canales de forma que estos grupos están abocados a avanzar a mayor ritmo en su transformación porque el turismo está cambiando a pasos de gigante y o te regeneras o mueres», declaró.

La que es una de las compañías de viajes más antiguas del mundo, Thomas Cook, tiene en España su mayor destino, por delante de Grecia y Turquía, según recordó Chris Alfred, del departamento de comunicación de Thomas Cook en el Reino Unido. Y es que esta firma espera atraer a más de 3,6 millones de clientes a España este verano, señaló Alfred, de los cuales 1,6 millones provendrían del Reino Unido.