La Costa del Sol pierde grupos de turistas al no poder garantizar la entrada a la Alhambra

Pérez, Díaz y García advierten del impacto en el turismo del sistema actual de entradas a la Alhambra. /M. J.
Pérez, Díaz y García advierten del impacto en el turismo del sistema actual de entradas a la Alhambra. / M. J.

La Asociación de Agencias de Viajes de Andalucía critica el sistema de reparto de las entradas de un monumento clave para atraer congresos y viajeros de mercados lejanos

Pilar Martínez
PILAR MARTÍNEZMálaga

Puede sonar raro que la Costa del Sol se vea afectada por el reparto de entradas de la Alhambra. Sin embargo, la realidad despeja todas las dudas. El presidente de la Asociación de Agencias de Viajes de Andalucía (Aedav), Sergio García, explicó que este destino está perdiendo importantes grupos de turistas de mercados lejanos y de congresos o incentivos que recalan en la Costa pero que exigen como elemento clave visitar la Alhambra durante su estancia. Una petición que en la actualidad es «más que complicado» garantizar. La situación es tan extrema que este sector ha convocado una concentración el próximo 27 de septiembre, coincidiendo con el Día Mundial del Turismo, para protestar contra el sistema de venta de entradas para la Alhambra de Granada que, entre otras cuestiones que complican conseguir estas entradas, obliga a turistas en grupo a contar con un pase nominativo, donde se les pueda identificar.

La protesta está prevista a partir de las 11.00 horas en el entorno del propio monumento nazarí. García destacó que para nada el sector está pidiendo disponer de más entradas, sino de cambiar el actual sistema de distribución de las mismas que se cambió en 2012, agravando los problemas para acceder a las mismas. Aunque el asunto se ha llevado a la Mesa del Turismo, al consejo de Turismo de la CEA y tanto el consejero de Turismo, Francisco Javier Fernández, como los responsables empresariales han mediado para que se establezca un nuevo reparto que sea más sensible a las necesidades del turismo, la situación, lejos de mejorar o avanzar hacia el diálogo, ha ido a peor. Y es que desde el pasado 1 de mayo, las agencias tienen que enviar con tres días de antelación la lista con los nombres de cada uno de los viajeros que integran cada grupo, alegando desde el Patronato de La Alhambra que se hace por seguridad. García considera que ni siquiera los billetes de tren se hacen nominativos. «Para hacer más seguras las visitas lo que hay que poner es un sistema de control en los accesos como lo hay en otros recintos históricos. Lo de enviar el listado con los nombres es un elemento más para que los grandes touroperadores decidan cambiar de destino e irse a otros en los que se considera más al turista y se le agilizan las visitas», dijo García. En este sentido, Rosa María Díaz, vicepresidenta de Aedav y que sufre a diario los problemas para conseguir el volumen de entradas que necesita para atender la demanda de los touroperadores con los que trabaja, aseguró que elaborar estos listado incluso es «misión imposible» cuando se trata de grupos de japoneses o de chinos, que son muy reticentes.

Situación límite

«La situación actual es límite porque ya no sólo estamos perdiendo grupos sino también a clientes de peso como son los touroperadores», dijo, para apuntar que ello llevará al cierre de agencias y a la pérdida de empleos. Díaz explica que en la Costa del Sol hay medio centenar de agencias especializadas en grandes receptivos y que sólo estas necesitarían 400.000 entradas al año para dar garantías a sus clientes de que en sus estancias visitarán La Alhambra. «El sistema actual, con peticiones de entradas con tres meses de antelación, con un reparto igualitario entre agencias que mueven miles de turistas al día y quienes están en el mercado sólo para vender entradas de este monumento, con el listado nominativo y la penalización si solicitamos cambios, es insostenible», señaló.

García explicó que «con el millón de entradas que le corresponden al turismo cada año sería suficiente. Es cuestión de organizarse y de adoptar medidas que permitan a las agencias dar garantías a los clientes de que visitarán la Alhambra y evitar el mercadeo que se está produciendo para que los grupos que llegan recorran el monumento nazarí, una situación que está provocando que incluso se disparen los precios, pese a que la ley sólo permite un incremento máximo del 20% sobre el precio de la entrada, que es de 14,85 euros».

El presidente de la Aedav dijo que la solución pasa por que si nos corresponde un 49% del total de entradas que pone a la venta «pues que nos las den y nosotros, como hemos hecho antes del 2012, establecemos el reparto entre asociados dando garantías a los grupos, congresistas y operadores de que en sus estancias en la Costa podrán visitar la Alhambra. No queremos más entradas sino un cambio en el actual sistema de reparto que impida asignar entradas a agentes de viajes que no cuentan con clientes y que luego pueden hacer negocio con los tiques». Luis Pérez, vicepresidente ejecutivo de Aedav, y que ha participado en las reuniones mantenidas desde 2012 con el Patronato de la Alhambra , corroboró que «es una queja general, enquistada y que va a más». Y es que García ya ha advertido que «varios grupos de americanos han decidido no venir si no tienen garantías de ir a la Alhambra».

El Patronato de la Alhambra defiende su sistema

El director del Patronato de la Alhambra y el Generalife, Reynaldo Fernández, defendió el actual sistema de venta de entradas. Lo hizo días atrás en una comparecencia de prensa en la que apuntó que el monumento granadino ha registrado un verano «muy bueno, en el que ha estado «casi al cien por cien de visitantes, y sin ningún problema en cuanto al nuevo sistema de gestión de entradas». En declaraciones a los periodistas, Reynaldo Fernández explicó que «hay agencias a las que no les gusta ese sistema nominativo, y manifiestan su protesta, pero en la Alhambra ha habido unos 8.500 visitantes cada día, prácticamente el 50 por ciento a través de agencias, y sin ningún problema». Ello corrobora, según añadió Fernández, que el sistema, puesto en marcha desde mayo, es «viable y ha funcionado muy bien». Con limitación de aforo, y también con muchas visitas individuales, la Alhambra ha registrado un buen verano, «casi al cien por cien de visitantes», subrayó su director. Los datos apuntan a que en el mes de julio han recibido más de 197.400 visitantes, un 4,2 % más que en el mismo mes del año pasado. Fuentes del monumento detallaron a Efe que el comportamiento turístico de este mes de julio representa el mejor balance de visitantes de su historia, unos datos que están acompañados por las buenas previsiones para este mes de agosto.

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