Vodafone sale primero

Vodafone sale primero

Las operadoras afrontan la carrera del 5G con distintas estrategias. Unas prefieren esprintar, otras creen que es demasiado pronto

JAVIER GUILLENEA

El 5G promete velocidad pero de momento ha comenzado de forma pausada, como si no tuviera prisa por llegar a la meta, como en esas carreras de fondo en las que los corredores se miran de reojo para ver quién esprinta. En esta ocasión ha sido Vodafone el teleoperador que ha dado el primer paso al unir su nombre al hito que supone el despliegue en España de los servicios comerciales de la quinta generación de tecnologías de telefonía móvil, la que está llamada a cambiar el mundo, se supone que a mejor.

El acelerón se produjo el lunes, día en que Vodafone anunció oficialmente que el próximo sábado el 5G se estrenará en quince ciudades españolas: Barcelona, Bilbao, Coruña, Gijón, Logroño, Madrid, Málaga, Pamplona, San Sebastián, Santander, Sevilla, Valencia, Vigo, Vitoria y Zaragoza. Quienes sean felices poseedores de uno de los tres modelos de 'smartphon' que se han puesto a la venta para acoger a la nueva revolución tecnológica notarán una sensible mejora en su aparato. «Disfrutarán de máxima velocidad y latencia», explica Javier García, jefe de optimización RAN en Vodafone.

Gracias al 5G, la red móvil podrá alcanzar velocidades pico de 1,7 gigabytes por segundo en descarga, y a finales de año se podrán alcanzar hasta dos. Esta frecuencia multiplicará por diez las velocidades estándar del 4G y ayudará a reducir considerablemente la latencia, que es el tiempo de respuesta de la red desde que se da una instrucción a un dispositivo hasta que reacciona. Pasará de los 30 milisegundos de las actuales redes a apenas 5 milisegundos, unas 300 veces más veloz que un simple parpadeo. Y el objetivo es llegar a un milisegundo en los años siguientes.

A partir del sábado, los usuarios que se estrenen en el mundo 5G «tendrán acceso a más de 160 juegos del catálogo de la plataforma Hatch y podrán jugar online en la nube o en 'streaming' sin tener que hacer ninguna descarga», afirma Javier García. También podrán 'bajarse' series o películas «sin límite de megas», añade el responsable de Vodafone.

De momento, el 5G llegará de la mano de los 'smartphones' Samsung Galaxy S10, LG V50 y Xiaomi Mi MIX 3. El primero cuesta 1080 euros al contado y 1.249 en el mercado libre. El segundo, 900 euros con Vodafone y 1.299 sin él, mientras que el Xiaomi se cotiza a 720 euros al contado y 799 en cualquier tienda al margen de la operadora. Sus compradores deberán contratar alguna de las tarifas ilimitadas de navegación que ofrece la compañía si no quieren quedarse sin datos en tiempo récord.

Con sus nuevas maravillas tecnológicas en las manos, estos usuarios no solo tendrán que estar en alguna de las quince ciudades seleccionadas, sino que deberán situarse en las zonas donde haya cobertura. El 5G solo estará operativo inicialmente en la mitad del área urbana de estas localidades, aunque Vodafone espera ir extendiendo paulatinamente el servicio.

EN ESPAÑA

Otros móviles
Los tres teléfonos con la nueva generación tecnológica en circulación en España dejarán de ser los únicos a medida que entren en el mercado los de Motorola. Oppo, OnePlus o Huawei.
12,5
es el número estimado de dispositivos conectados por persona que habrá en 2025. El 5G permitirá que se abastezcan sin necesidad de wifi.
Itinerancia
El 5G de Vodafone dispondrá de itinerancia en Reino Unido, Italia y Alemania, países que actualmente tienen cobertura y en los que está presente la compañía.

Limitaciones

La quinta generación de telefonía móvil se ha estrenado sin contar con toda la infraestructura necesaria para su pleno desarrollo, lo que limita sus ventajas. Vodafone es consciente de ello, pero ha preferido esprintar primero. «La cobertura se ampliará con el tiempo, ahora es el momento del encendido, por eso hemos decidido ofrecer velocidad y latencia», argumenta Javier García.

Las empresas de la competencia no opinan lo mismo y prefieren esperar. Parten de la base de que el 5G aún no está desarrollado del todo y, cuando lo haga y cambie de nuevo la tecnología, los móviles de última generacion que se hayan comprado ahora ya no valdrán porque están fabricados sobre la red 4G. «En el mundo del 5G, las cosas llegan en el momento justo; y en este caso la tecnología no está madura al cien por cien», señalan fuentes de Movistar, que recalcan que el 4G «aún tiene vida por delante». Esta compañía tiene sus miras puestas en los años 2021 o 2022, que será «el momento de implementación con el foco puesto en la industria, que es donde estamos desarrollando nuestros bancos de pruebas».

En Orange están convencidos de que «será el mercado» el que acabe dictando la evolución del 5G. Y también de que aún queda mucho camino por recorrer. «El proceso no está maduro; hay muchos condicionantes que aún están por definir», insisten desde la operadora.