Víctor Vidal: «El estrés favorece que surjan el cáncer y el alzhéimer»

Víctor Vidal. /SUR
Víctor Vidal. / SUR

Inspector médico del INSS y doctor en Medicina, defiende la creación departamentos de bienestar y felicidad en las empresas

ÁNGEL ESCALERAMálaga

Inspector de Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) en Zaragoza, doctor en Medicina y Cirugía y especialista en Medicina del Trabajo, Víctor Vidal es un referente nacional en estrés. Las investigaciones que ha llevado a cabo le sirven para alertar de lo peligroso que es estrés («más que el alcohol y el tabaco»), ya que, incluso, favorece la aparición del cáncer y de demencias como el alzhéimer. Para contrarrestar el estrés laboral, el doctor Vidal, autor de un libro en que da unas claves para atajar el estrés, defiende que las empresas creen departamentos de bienestar y felicidad.

–¿Por qué dirigió su línea de investigación hacia el estrés laboral?

–Porque me llamó mucho la atención la relación directa que guarda el nivel de estrés de los trabajadores con las enfermedades físicas y, sobre todo, psicológicas. El estrés es una moneda con dos caras. Lo necesitamos para evolucionar y tener una atención adecuada, pero el umbral que va del estrés bueno (eustrés) al malo (distrés) es muy sutil.

–¿Cuáles son los síntomas que alertan de que algo funciona mal?

–La irritabilidad, el insomnio y el cansancio son los primeros síntomas del distrés leve. En el caso del moderado aparecen dermatitis, problemas cardiacos e insomnio muy grande. En las situaciones más graves surgen colitis, depresión e incluso el cáncer. Estoy investigando el motivo de la inflamación producida por el cortisol (hormona protagonista del estrés). Esa inflamación hace que haya más propensión a la aparición del cáncer. Se ha estudiado que la progresión de los tumores es más rápida en los pacientes con cáncer que están estresados. Y eso ocurre no solo en el cáncer, sino en la mayoría de las enfermedades.

–¿Influye el estrés en todos los tipos de tumores existentes o lo hace en mayor proporción en determinados cánceres?

–Aunque estemos empezando en estos estudios, sabemos que sobre todo guarda relación con los cánceres de colon y mama. Y también en los de páncreas e hígado. Hay que tener presente la gran importancia de la inmunidad. Cuando estamos estresados y el estrés se cronifica, repercute en la inmunidad, porque las células encargadas de la inmunología se ven afectadas y disminuyen en su número y en su acción. El estrés crónico también altera la memoria y, sobre todo, destruye las neuronas del hipocampo. En una progresión muy avanzada del estrés crónico podemos tener mayor probabilidad de demencias tempranas y de alzhéimer.

«El servicio prevención se preocupa de cómo se sientan los trabajadores en una silla, pero no de cómo se sienten»

–Pues sí que es peligroso el estrés.

–Desde luego. Es mucho peor que el alcohol y el tabaco. En el lado positivo, hay que destacar a la oxitocina, que es una hormona que contrarresta los efectos del cortisol. Por eso, informo a las empresas de que deben crear un departamento de bienestar y felicidad que se encargue potenciar la felicidad y la risa. Y es que la risa libera oxitocina.

–Esa idea es muy interesante. ¿Cómo es un departamento de bienestar y felicidad?

–Ese departamento ya lo han llevado a cabo importantes empresas internacionales de Estados Unidos. Los datos que aportan son reveladores, ya que se consigue aumentar la productividad en un 35 por ciento y se mejora el grado de bienestar de los trabajadores, con una notable reducción de las bajas laborales y del absentismo. Ese departamento tiene que estar apartado del área de recursos humanos. Lo que se busca es mejorar la felicidad de todo el personal: desde el director al último trabajador.

–¿Y eso cómo se consigue? ¿Qué elementos hay que poner en marcha para aumentar la felicidad?

–El jefe de ese departamento tiene que ser un médico, acompañado por un grupo de psicólogos y terapeutas. Es conveniente que haya talleres de risoterapia y de resolución rápida de los conflictos internos para que no se enquisten. Se trata de reilusionar al trabajador, de darle el reconocimiento que se merece. Aunque el departamento lo lidere un médico, hay que otorgar mayor importancia a lo emocional que a la parte clínica, controlando el lado psicológico. Ahora los servicios de prevención han desprestigiado y arrinconado el estado emocional. Se preocupan de cómo se sientan los trabajadores en una silla, pero no de cómo se sienten.

¿Hay empresas en España con ese departamentos de bienestar? 

–En España no existe un departamento como tal; se hace algo que a mí no me gusta:contratar servicios externos. No es lo mismo. Igual que no es lo mismo comer en un local de comida rápida que hacerlo en tu propia casa. Aquí los empresarios están expectantes a que alguien les explique bien este asunto y les dé conclusiones. Siempre se ha visto a la felicidad laboral como algo último para hablarlo y creo que es lo primero. En una empresa con una plantilla de gente feliz, seguro que se trabajará más y mejor.

–Su libro 'El estrés laboral: análisis y prevención' está teniendo muy buena acogida, ¿verdad?

–Sí, sí. Las ventas van muy bien. Estoy muy satisfecho y los comentarios que me llegan de la gente que lo ha leído son muy buenos.

–Diga algunas claves de las que aporta en ese libro para combatir el estrés laboral.

–Reilusionarse, relajarse, motivarse, mejorar la alimentación (la alimentación contribuye a que el cortisol actúe con más o menos agresividad), hacer ejercicio físico, tener relajación mental y, sobre todo, recurrir a pequeñas técnicas y actividades para mejorar el estrés. Todo eso está explicado en el libro, que es de muy fácil lectura y que se puede empezar por donde se quiera. En él, hago un resumen de la historia del estrés desde el comienzo del ser humano hasta la actualidad. No solo hablo del estrés como enfermedad, sino también de que el estrés se hereda.

–¿Y a qué se debe esa herencia? 

–Se trata de la epigenética. Las mujeres embarazadas, si sufren estrés, lo van a pasar a sus hijos. Hay estudios de Estados Unidos que revelan que los hijos de madres con estrés crónico durante el embarazo tienen más probabilidad de padecer alteraciones inmunitarias, asma e, incluso, autismo.

–El estrés existe desde siempre, pero ahora hay más casos. ¿Por qué?

–Las nuevas tecnologías han hecho que el estrés aumente y que sea mayor que en épocas pasadas, porque tenemos menos tiempo para cuidar nuestro estado mental. Si se quiere, se puede luchar contra esta lacra, pero que no se haga demasiado tarde.

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