Dos estudiantes malagueños ganan un certamen nacional de divulgación científica

Álvaro Vázquez y Ana María García, estudiantes del IES Salvador Rueda. /FÉLIX PALACIOS
Álvaro Vázquez y Ana María García, estudiantes del IES Salvador Rueda. / FÉLIX PALACIOS

Ana María García y Álvaro Vázquez, que estudian tercero de Secundaria en el IES Salvador Rueda de la capital, presentaron un vídeo de animación

Francisco Gutiérrez
FRANCISCO GUTIÉRREZ

Pocos conceptos parecen en principio tan opuestos como el arte y las matemáticas. El primero se relaciona con la libertad creadora y la expresión de sentimientos y emociones. Las matemáticas, en cambio, son lógica y razonamiento y se definen como una ciencia exacta. Encontrar la relación entre ambos, y expresarlo de forma amena en un vídeo de animación, les ha valido a dos adolescentes malagueños un premio nacional de divulgación científica.

Ana María García y Álvaro Vázquez estudian tercer curso de Secundaria en el IESSalvador Rueda. Realizaron el trabajo 'Las matemáticas del arte' durante el curso pasado y acaban de recoger el premio en Bilbao, en un Palacio Euskalduna con más de dos mil personas, durante el desarrollo de Naukas, un evento de divulgación científica. «Nos impresionó mucho subir al escenario, con el auditorio lleno de personas, a recibir nuestro premio», afirman los jóvenes, de 14 años. Un diploma les reconoce como ganadores de Ciencia Clip en su categoría (alumnos de primero y segundo de la ESO y en la modalidad de animación). Y como premio han tenido el viaje, con su familia, a Bilbao, para recoger el premio y participar de algunas actividades programadas por los organizadores, la Cátedra de Cultura Científica de la Universidad del País Vasco. Participaron de distintas charlas y también tuvieron oportunidad de conocer a otros jóvenes con los que comparten inquietudes. «Estábamos muy nerviosos, pero al final mereció la pena, hubo conferencias muy interesantes», comenta Ana María.

Su profesor de Matemáticas en segundo curso, Víctor Peralta, fue quien les animó a presentarse a este concurso. Había visto el vídeo que prepararon para el Día de la Mujer sobre mujeres científicas y les animó a que participaran en este concurso. «Me pareció que en ese trabajo había buenas ideas que era necesario seguir trabajando», sostiene.

La idea de relacionar el arte con las matemáticas se la dio también el profesor, aunque reconoce que la mayor parte del trabajo y del mérito es de los alumnos. «Tenían un montón de ideas, y mi ayuda se limitó a ordenarlas y organizarlas», señala.

Álvaro y Ana María reconocen que la asignatura de Matemáticas les gusta y se les da bien. Y el profesor añade que son «unos alumnos excelentes». Álvaro considera que las matemáticas «están muy presentes en nuestras vidas, aunque no nos demos cuenta», incluido el arte, como tratan de exponer en su trabajo.

Ana María se ha encargado de realizar las ilustraciones. Ha utilizado una tableta gráfica con un programa específico de dibujo. Asegura que le encanta el dibujo, y que al principio utilizaba un método «más tradicional», con papel, lápiz o rotulador. Pero que le recomendaron pasarse al dibujo en ordenador y, aunque al principio le costó adaptarse, ahora lo prefiere. «Es más limpio», razona la joven.

Vídeo explicativo

En el vídeo, los jóvenes exponen cómo artistas como Kandinski, Escher o Da Vinci utilizan la geometría en sus composiciones; la sección o número áureo se puede encontrar en la Mona Lisa, pero también en las pirámides de Egipto o en el Partenón e incluso en la naturaleza, con el ejemplo significativo de la concha del nautilus. De tal manera que, concluyen los jóvenes, «las matemáticas y el arte van de la mano, pues ambas disciplinas representan la belleza del Universo». Víctor Peralta destaca la normalidad con la que los jóvenes han recibido el premio, y que no son conscientes de la trascendencia: se presentaron más de 500 trabajos de toda España, y resultar los ganadores en su categoría es un gran mérito, algo de lo que ellos aún no son plenamente conscientes. La reacción de sus familias fue de orgullo y satisfacción, explican los jóvenes, que viven en la zona de Cortijo Alto de la capital, y también han recibido las felicitaciones de profesores, equipo directivo y compañeros del instituto.

Para Víctor Peralta, es fundamental que el profesorado dé a los jóvenes la oportunidad de «hacer cosas nuevas; es cuando se ve el potencial de los alumnos, su imaginación y talento salen a flote con metodologías innovadoras, creativas y abiertas» y recomienda a los compañeros «dejar la pizarra y la tiza» para explorar otras técnicas de enseñanza. Un premio de estas características, señala, sirve también para que los jóvenes se autoafirmen en su potencial creativo y pierdan miedo a expresarse.

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