Crean un vodka hecho con cereales de Chernóbil que no es radiactivo

Una persona coge una botella de vodka en un supermercado ruso. /REUTERS
Una persona coge una botella de vodka en un supermercado ruso. / REUTERS

El 75% de los beneficios que se consigan con la venta del producto, desarrollado por científicos británicos y ucranianos, se destinarán a la comunidad local

COLPISA/AFPLondres

Un equipo de científicos británicos y ucraninos colaboró en la fabricación de 'ATOMIK', un vodka no radioactivo producido con granos obtenidos cerca de la zona de Chernóbil (Ucrania), contaminada en el accidente de la central nuclear de 1986, anunció este jueves la Universidad de Portsmouth. «Se trata de la botella de alcohol más importante en el mundo, ya que ayudará a progresar a las comunidades que viven en la zona siniestrada y en sus alrededores», aseguró en un comunicado el profesor Jim Smith.

Los investigadores británicos encontraron radioactividad en los cereales pero gracias a un proceso de destilación lograron que la única radioactividad fuera emitida por el carbono 14, es decir, «el mismo nivel que en cualquier otro alcohol fuerte», precisa el comunicado.

Tras el accidente nuclear se estableció un perímetro de seguridad 30 kilómetros alrededor de la central donde el cultivo estaba prohibido, excepto para las pequeñas explotaciones. «Miles de personas aún viven en esta zona donde los cultivos de las tierras agrícolas y las inversiones están prohibidas», recordó Smith.

Estos científicos pretenden crear una empresa con vocación social, llamada Sociedad de licores de Chernóbil, con la que quieren comercializar a pequeña escala sus primeros productos durante este año. Tres cuartas partes de los beneficios los destinarán a la comunidad local.

La explosión en la central de Chernóbil, el 26 de abril de 1986, provocó 30 muertos y centenares de afectados con enfermedades relacionadas con el accidente -según las cifras oficiales-. Las autoridades evacuaron de esa zona a 350.000 personas y los científicos consideran que la radioactividad tardará 24.000 años en desaparecer.