El malagueño que ya avisó del drama del deshielo en Groenlandia

El malagueño que ya avisó del drama del deshielo en Groenlandia

El aventurero Manuel Calvo estuvo en abril sobre el Fiordo de Inglefield, el mismo escenario que ha dado la vuelta al mundo por una imagen que muestra las consecuencias del cambio climático

MATÍAS STUBERMÁLAGA

Una imagen impresionante en un día demasiado caluroso sobre el mar congelado de Groenlandia da la vuelta al mundo. El autor es el científico Steffen M. Olsen, que trabaja para el Instituto Meteorológico de Dinamarca. Muestra a ocho perros tirando de un trineo. En vez de hielo, lo que se ve, se asemeja mucho a una bañera gigante. Animales flotando sobre el agua. El científico decide publicar la foto en su cuenta de Twitter para alertar sobre los efectos del cambio climático. La imagen se viraliza y se erige como símbolo para las voces que llevan años alertando sobre este problema. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la difunde en sus redes sociales.

El pasado 1 de abril. El tiro de cámara muestra el mismo escenario. Al fondo, las montañas gigantes de hielo, tan características de una de las zonas más recónditas del mundo. Parecen polos de hielo gigantes espetados. Qaanaaq, el último pueblo con vida humana, está a unos 20 kilómetros. La foto, en este caso, no la ha tomado ningún científico. Es de un malagueño. Manuel Calvo, aventurero con varias expediciones a sus espaldas, planeó hace unos dos meses sobre el mismo escenario. Al igual que M. Olsen, con un trineo y ocho perros como único medio de transporte. Lo que ahora ha puesto en grito a las masas, lo lleva advirtiendo Calvo desde hace mucho tiempo. Los mismos años que va encadenando una expedición tras otra a Groenlandia, lo que le ha permitido seguir la evolución de los polos en en primera persona. «Yo he recorrido ese fiordo en muchas ocasiones. Cuando pasé por él la última vez, me lo encontré más reducido que nunca», explica.

La imagen contrapuesta de Calvo con la tomada por Olsen permite apreciar un deshielo acelerado, impulsado por unas temperaturas primaverales que no son habituales. El mercurio marca diez grados más de los que debería. Porque el problema, puntualiza Calvo, está en la temperatura. No tanto en la espectacularidad de la foto, que no sería tan extraordinaria como parece: «Lo que se ve responde a un fenómeno común. La nieve sobre el hielo marino se derrite y se produce lo que parece un charco gigante. Como la placa no tiene grietas, la nieve derretida no puede desaguar al mar».

Fotos del Deafío Ártico de Manuel Calvo

Lo anómalo, insiste Calvo, son las temperaturas. «El Ártico regula la temperatura del planeta. Si retroceden los glaciares, se eleva la temperatura y lo notamos también aquí, en Málaga», subraya, además, que «negar que el cambio climático es ponerse una venda ante los ojos». Volviendo a la foto que ha dado la vuelta al mundo, este aventurero malagueño resalta el «poder simbólico de la misma». «El deshielo en Groenlandia se produce antes que nunca, con consecuencias directas para los inuits, que son el pueblo original. Dependen de la caza para alimentarse y sin un mar congelado, no pueden desplazarse hasta sus cotos», advierte.

Calvo también se conoce las cifras que documentan este drama: «El espacio de mar congelado que todavía alberga algo de nieve, a día de hoy, se ha reducido a 10.766 millones kilómetros cuadrados. El peor registro desde el año 2012». El mito del hielo eterno en Groenlandia está en peligro.