Salutación lleva el trono de su Cristo a la casa de Pollinica para la misa de Servitas

El trono ya ha regresado a San Felipe tras la misa./Eduardo Nieto
El trono ya ha regresado a San Felipe tras la misa. / Eduardo Nieto

La cofradía de San Agustín ofreció su salón de tronos para evitar la imagen del grupo escultórico del Nazareno 'aparcado' en plena calle

Jesús Hinojosa
JESÚS HINOJOSAMálaga

Gracias a la habitual generosidad que existe entre las cofradías, finalmente los hermanos de la Hermandad de la Salutación no han tenido que ver el trono de su Nazareno 'aparcado' en plena calle, junto a la iglesia de San Felipe Neri, por la decisión del consejo pastoral de este templo, avalada por su párroco, de que saliera momentáneamente de la iglesia para dejar espacio suficiente para los fieles que asisten a la misa que tradicionalmente celebra la Orden Tercera de Siervos de María a primera hora de la mañana del Viernes de Dolores con motivo de la onomástica de su titular.

La Cofradía de la Pollinica, que tiene su casa hermandad en la cercana calle Parras, ofreció a Salutación su salón de tronos, y el trono del Nazareno de San Felipe ha sido finalmente almacenado en este lugar para regrese a la iglesia esta misma mañana, una vez que acabe la misa de Servitas. «No íbamos a dejar que una cofradía vecina tuviera que estar fuera», ha explicado a SUR el hermano mayor de Pollinica, Juan José Granados.

El trono fue trasladado a la casa de Pollinica en la noche de este jueves y está previsto que regrese esta misma mañana a San Felipe, donde a las 19.30 horas tendrá lugar el traslado claustral de la imagen del Nazareno de la Salutación.

Como avanzó este jueves este periódico, el consejo pastoral de la parroquia decidió por mayoría que uno de los tres tronos que se montan en el interior de San Felipe (los dos de Salutación y el de la Dolorosa de la Hermandad de la Santa Cruz) debía abandonar el templo para dejar espacio a los numerosos fieles que asisten a la misa de Servitas, que mostró sus quejas por la falta de espacio.

Esta insólita práctica de sacar uno de los tres tronos del templo durante la celebración de la misa ya no será necesaria cuando la Hermandad de la Salutación disponga del salón de tronos que ha proyectado en un solar situado junto a la iglesia, en lo que sera su nueva casa hermandad.