La lluvia acorta el traslado de Mena

La lluvia acorta el traslado de Mena
Salvador Salas

Miles de personas asisten el desembarco de La Legión y al acto en la explanada de Santo Domingo

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMERO

La lluvia, el peor enemigo de los cofrades, ha deslucido esta mañana uno de los actos más multitudinarios de la Semana Santa de Málaga, como es el traslado de Mena, que tuvo que reducir su duración ya que en el momento en que el Cristo de la Buena Muerte salió desde la penumbra de la iglesia de Santo Domingo a hombros de dos escuadras de gastadores de La Legión diluviaba sobre la explanada donde se encuentra el templo dominico.

A pesar de la inclemencia meteorológica, miles de personas han asistido tanto al desembarco de la tropa legionaria en el Puerto como al traslado, donde los paraguas han compartido protagonismo con los cantos legionarios.

La primera cita del Jueves Santo tuvo como centro el muelle 2 del Puerto de Málaga con el desembarco de los caballeros y damas legionarias de la compañía de honores del Grupo de Caballería Ligero Acorazado 'Reyes Católicos', de la Brigada de La Legión

'Rey Alfonso XIII', con sede en el IV Tercio de Ronda. Como novedad, desembarcaron por primera vez del buque 'Furor', uno de los más modernos de la Armada española al mando del capitán de corbeta Ángel Morales Trueba.

Después de que la autoridad militar, el vicealmirante jefe del Arsenal de Cádiz, Enrique Torres Piñeyro, pasara revista a la tropa, los legionarios desfilaron por las calles del Centro pasando por primera vez por Carretería, vía por la que no discurrirá el cortejo procesional en la tarde de Jueves Santo.

La amenaza de lluvia provocó que se acelerara tanto la llegada de las autoridades y de la tropa como del traslado. El acto estuvo presidido por Enrique Torres Piñeyro, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, el alcalde de la capital, Francisco de la Torre, la subdelegada del Gobierno en la provincia, María Gámez, el

vicepresidente tercero de la Diputación, Jacobo Florido, el consejero de Deportes y Educación, Javier Imbroda, y la delegada del Gobierno andaluz en Málaga, Patricia Navarro.

La llegada de la banda de guerra del IV Tercio y la de música de la Brigada de La Legión 'Rey Alfonso XIII' y de la tropa -tres compañías formadas por una treintena de caballeros y damas legionarios- fue saludada con una ovación por el público. Escoltado por los guiones salió el Cristo de la Buena Muerte a los sones del Himno Nacional y a hombros de dos escuadras. No hubo acto en el centro de la plaza y el Crucificado, mojado, entró en el salón de tronos, a los sones del 'El novio de la muerte'. La necesidad de acortar el acto provocó que no hubiera ni toque de oración ni traspaso del guión orlado con los guiones y banderas. Sí se interpretó el himno de La Legión y el recitado de dos máximas del credo legionario como epílogo de un breve traslado, con un público entregado a La Legión y a su Protector, el Cristo de Mena.