Jueves Santo: la traición de las nubes

La silueta del Cristo de los Milagros, de la Cofradía de Zamarrilla, recortada en un cielo de nubes, a su paso por la calle Mármoles. /Salvador Salas
La silueta del Cristo de los Milagros, de la Cofradía de Zamarrilla, recortada en un cielo de nubes, a su paso por la calle Mármoles. / Salvador Salas

La lluvia volvió a ser la enemiga de las procesiones

JESÚS HINOJOSA , ÁNGEL ESCALERA y ANTONIO M. ROMEROMálaga

La enemiga número uno de las cofradías, la que siempre es mal recibida en Semana Santa, afectó a las ocho hermandades del Jueves Santo. La lluvia apareció de forma intermitente –en ocasiones con intensidad– a lo largo de la jornada, lo que sembró de incertidumbre y perjudicó en mayor o menor grado a las procesiones de la Cena, Santa Cruz, Viñeros, Vera Cruz, Zamarrilla, Mena, Misericordia y Esperanza. Aunque las previsiones meteorológicas indicaban que el tiempo mejoraría a partir de las seis de la tarde, no fue así y a lo largo de la tarde hubo chubascos, que se acentuaron al caer la noche, pese a que las predicciones decían que al oscurecer y bajar la temperatura el riesgo de precipitaciones descendía. Sin embargo, sobre las 20.00 y luego sobre las 21.30 horas el agua cayó con fuerza.

La lluvia trastocó todos los planes y obligó a las cofradías a reaccionar sobre la marcha para hacer frente lo mejor posible a los chaparrones. Así, el Nazareno de la Misericordia se dio la vuelta a los pocos minutos de su salida y se refugió en su casa hermandad. Tras analizar la situación, la cofradía perchelera acordó suspender la procesión. La Cena, por su parte, una vez completado el recorrido oficial, recortó camino y se dirigió a su casa hermandad por Tejón y Rodríguez en vez de pasar por Casapalma y Cárcer. Viñeros, en un principio, cuando estaba a la altura del mercado de Atarazanas, quiso darse la vuelta y girar por Arriola para dirigirse hacia Carretería, pero no pudo hacerlo, ya que si hubiese tomado ese itinerario alternativo habría tenido que esperar el paso de la Congregación de Mena, que ya estaba en la calle. Por tanto, Viñeros continúo por el recorrido oficial para ir hacia la Catedral, adonde llegó cuando la lluvia arreciaba.

La Santa Cruz, que había entrado en el primer templo de la diócesis antes de Viñeros, permaneció en las naves catedralicias hasta que amainó el agua. La sagrada titular de la Santa Cruz fue protegida con un plástico en su regreso a la iglesia de San Felipe hasta que cesó el chubasco. La Hermandad de Zamarrilla no completó el recorrido oficial. En vez de torcer hacia la izquierda y entrar en la Alameda por Torregorda, giró a la derecha para coger Arriola, pasillo de Santa Isabel, puente de la Aurora y adentrarse en Mármoles para llegar su casa hermandad. También se dio la vuelta Vera Cruz, que regresó a la iglesia de San Juan por el camino más corto desde Atarazanas.

La Congregación de Mena, una vez situada en Atarazanas, estuvo a punto de ir hacia su casa hermandad por el puente de la Esperanza, pero al final decidió proseguir por el recorrido previsto, puesto que de haber tomado el itinerario alternativo que barajó se habría topado con el cortejo de la Archicofradía de la Esperanza, al haber acordado esta salir a la calle. La Esperanza esperó hasta pasadas las diez de la noche para comunicar que la procesión se ponía en la calle tras consultar los partes meteorológicos y tener constancia de que el riesgo de lluvia había pasado. La noticia de la salida del Nazareno del Paso y la Virgen de la Esperanza fue recibida con mucha alegría por el público.

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Zamarrilla La procesión se dio la vuelta y solo pudo hacer medio recorrido
Salvador Salas

Ángel Escalera. No pudo ser. Zamarrilla se vio obligada a darse la vuelta y solo completó la mitad del recorrido. La lluvia tuvo la culpa del regreso anticipado del Cristo de los Milagros y de María Santísima de la Amargura. La cofradía, al llegar a Atarazanas, decidió cambiar el itinerario previsto y se dirigió a Arriola para continuar por el pasillo de Santa Isabel, puente de la Aurora y Mármoles.

Los primeros toques de campana de trono del Cristo los dio el coronel secretario del Arma de Caballería, Ángel Abengoechea, mientras que hizo lo mismo en el trono de la Virgen el abogado Augusto Pansard, en su calidad de pregonero de Zamarrilla de este año. El Rey estuvo representado por el coronel Santiago Aguado Arroyo, director de la Academia de Caballería e Inspector del Arma. Este año la rosa de la Virgen de la Amargura fue para el sacerdote Salvador Gil y el Nazareno de Plata para Eduardo Rueda.

Zamarrilla Hilario Caro: «La emoción de ver a mi cofradía salir a la calle es máxima»
Eduardo Nieto

Ángel Escalera. Hilario Caro llegó a la Hermandad de Zamarrilla hace más de 40 años. Se vinculó a esta cofradía del Jueves Santo a través de José Morales Ramírez, que en esas fechas era hermano mayor. «José Morales era tío de mi mujer y por eso tanto mis cuñados como yo entramos en la cofradía», recuerda Hilario Caro, que con el paso del tiempo llegó al puesto de hermano mayor de Zamarrilla, un cargo que ocupó entre 1992 y 2000. De su etapa al frente de Zamarrilla destaca la construcción de la casa hermandad, la restauración de la ermita y la creación de la banda de música. «Tengo unos recuerdos maravillosos e imborrables de esos años, sobre todo porque hice una gran amistad con los integrantes de mi junta de gobierno», dice. Hilario Caro, que en la actualidad es consejero de Zamarrilla, fue nazareno y también hombre de trono de la Virgen de la Amargura. Ahora, aunque ya no se viste con la túnica, la emoción que siente al ver salir a su cofradía a la calle sigue siendo máxima.

Esperanza Broche de oro para un complicado Jueves Santo
Ñito Salas

Antonio M. Romero. La Esperanza es lo último que se pierde, y así fue en este Jueves Santo tan complicado en lo meteorológico para las cofradías malagueñas. La junta de gobierno de la Archicofradía del Paso y la Esperanza sopesó los últimos partes y pasadas las diez de la noche tomó la decisión de poner su cortejo en la calle. Primorosa volvió a lucir la Virgen de la Esperanza sobre su majestuoso trono exornado con azucenas, jacintos, rosas, narcisos, solidago y romero, predominando las tradicionales azucenas en todo el conjunto. Entre las joyas que lució iba una cruz que perteneció al fallecido cardenal Fernando Sebastián –murió con ella en la mano junto a una estampa de la Virgen de la Esperanza– y que hoy es propiedad del rector de la basílica, Antonio Jesús Carrasco, que fue quien lo atendió en sus últimos momentos. El fiscal de la hermandad, Carlos Ismael Álvarez, fue el encargado de dar los primeros toques de campana al trono de la Virgen de la Esperanza, que entró en la tribuna oficial bajo una lluvia de pétalos y a los sones del Himno de Coronación.

Esperanza Bendición del Nazareno del Paso por dos veces en la plaza de la Constitución
Eduardo Nieto

Antonio M. Romero Tras una tarde de procesiones marcada por la lluvia, la tradición volvió a cumplirse, como desde hace más de cuatro siglos, y el Dulce Nombre de Jesús Nazareno del Paso salió a las calles de Málaga para bendecir, en dos ocasiones, al pueblo en la plaza de la Constitución. El pintor Eugenio Chicano, estrechamente vinculado a la archicofradía perchelera, fue el encargado de recitar el soneto de Joaquín Díaz Serrano al Señor. Bajo una alfombra de romero, procesionó la archicofradía perchelera. El general de división del Cuerpo de Intendencia, José María de Barutell Rubio, fue el encargado de dar los primeros toques de campana al trono del Dulce Nombre de Jesús Nazareno del Paso, que estrenó la restauración y el dorado del frontal del cajillo, y que lució la túnica lisa morada y la cruz de carey. El exorno floral se compuso a base lirios morados que coparon la peana del Nazareno de Benlliure.

Misericordia El Chiquito tuvo que regresar de forma precipitada a su casa hermandad
Hugo Cortés

Jesús Hinojosa. Tarde de frustración la que vivieron ayer los cofrades de la Misericordia, que llegaron a poner a su Cristo, El Chiquito, en la calle, pero tuvieron que retornarlo de inmediato a su casa hermandad para resguardarlo de la lluvia que cayó a las ocho. «La decisión más difícil que puede tomar un hermano mayor un día como hoy es suspender la salida procesional, pero es la decisión que ha habido que tomar», afirmó el hermano mayor, Agustín Soler.

Santa Cruz Un cortejo marcado por la sobriedad y los chubascos
Germán Pozo

Ángel Escalera. El recogimiento, el orden y la sobriedad que caracterizan a la Hermandad de la Santa Cruz tuvieron como compañera indeseada a la lluvia. Las primeras gotas le cayeron a la Virgen de los Dolores en su Amparo y Misericordia cuando el trono pasó por la parte trasera de la tribuna oficial sobre las siete de la tarde. A esa llovizna le siguieron, minutos más tarde, varios chubasco, algunos de fuerte intensidad. La cofradía hizo estación de penitencia en la Catedral, donde permaneció hasta que la lluvia amainó. La Virgen salió del primer templo de la diócesis protegida por un plástico, que le fue retirado posteriormente en su camino hacia la iglesia de San FelipeNeri. La Santa Cruz presentó en la procesión la culminación de los cuatro faroles del trono. Asimismo, estrenó una decena de equipos de nazareno.

Mena La lluvia acorta el acto en la explanada de Santo Domingo y miles de personas asisten al desembarco de La Legión
Francis Silva

Antonio M. Romero La lluvia, el peor enemigo de los cofrades, deslució uno de los actos más multitudinarios de la Semana Santa de Málaga, como es el traslado de Mena, que tuvo que reducir su duración ya que en el momento en que el Cristo de la Buena Muerte salió desde la penumbra de la iglesia de Santo Domingo a hombros de dos escuadras de gastadores de La Legión diluviaba sobre la explanada donde se encuentra el templo dominico. A pesar de la inclemencia meteorológica, miles de personas asistieron tanto al desembarco de la tropa legionaria en el Puerto como al traslado, donde los paraguas compartieron protagonismo con los cantos legionarios.

Caballeros y damas legionarias de la compañía de honores del Grupo de Caballería Ligero Acorazado 'Reyes Católicos', de la Brigada de La Legión 'Rey Alfonso XIII', con sede en el IV Tercio de Ronda, desembarcaron del buque 'Furor', uno de los más modernos de la Armada española al mando del capitán de corbeta Ángel Morales Trueba. Después de que la autoridad militar, el vicealmirante jefe del Arsenal de Cádiz, Enrique Torres Piñeyro, pasara revista a la tropa, los legionarios desfilaron por las calles del Centro pasando por primera vez por Carretería, vía por la que no discurrió el cortejo procesional del Jueves Santo. El acto estuvo presidido por Enrique Torres Piñeyro, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, el alcalde de la capital, Francisco de la Torre, la subdelegada del Gobierno en la provincia, María Gámez, el vicepresidente tercero de la Diputación, Jacobo Florido, el consejero de Deportes y Educación, Javier Imbroda, y la delegada del Gobierno andaluz en Málaga, Patricia Navarro.

Escoltado por los guiones salió el Cristo de la Buena Muerte a los sones del Himno Nacional y a hombros de dos escuadras. No hubo acto en el centro de la plaza y el Crucificado, mojado, entró en el salón de tronos, a los sones del 'El novio de la muerte'. La necesidad de acortar el acto provocó que no hubiera ni toque de oración ni traspaso del guión orlado con los guiones y banderas. Sí se interpretó el himno de La Legión con un público entregado.

Mena Entusiasmo y fervor por el Cristo de la Buena Muerte pese al aguacero
Salvador Salas

Antonio M. Romero El ya dicho popular de que 'Mena sale' volvió a cumplirse este Jueves Santo y la congregación completó su salida procesional pese a la lluvia intermitente que la marcó en sus primeras horas. A pesar de los chubascos, que apretaron cuando el Cristo de la Buena Muerte llegó a la tribuna de la plaza de la Constitución, el público y el cortejo aguantó estoicamente en las calles sin perder un ápice de entusiasmo y fervor por este emblemáticoCrucificado de la Semana Santa de Málaga, que fue recibido por una lluvia de pétalos de flores desde el edificio del hotel Larios al mismo tiempo que seguían cayendo las gotas de agua desde el cielo.

La congregación llegó a plantearse la posibilidad de regresar a su casa hermandad de forma anticipada por Atarazanas y el puente de la Esperanza, sin embargo finalmente descartó esa opción y continuó por el recorrido oficial, dando pie a la que la Archicofradía del Paso y la Esperanza pudiera salir a la calle.

Cena De los rayos de sol que recibieron al Señor en su salida a los chaparrones
Eduardo Nieto

Ángel Escalera. Ante las previsiones que anunciaban que a partir de las seis de la tarde el riesgo de lluvia decrecía, la Cofradía de la Cena se puso en la calle a esa hora, 60 minutos después de lo previsto. Este año, en vez de las tradicionales palabras del hermano mayor, Rafael López Taza, previas a la salida, el cantaor de Vélez Miguel Ángel Fernández dedicó una saeta al Señor de la Cena y a la Virgen de la Paz. Cuando el Cristo abandonó la casa hermandad fue recibido por unos rayos de sol que hicieron refulgir el dorado del trono. En esos momentos, con un cielo despejado, nada hacía presagiar la lluvia que caería después y que haría a la cofradía recortar camino por la calle Tejón y Rodríguez y no pasar por Casapalma y Cárcer. Los chubascos que soportaron los hombres de trono no los amilanaron. Al llegar a la Tribuna de los Pobres tanto en Señor de la Cena como el de la Virgen de la Paz se levantaron a pulso, unos pulsos que se repitieron en el momento del encierro, en el que los portadores dieron el do de pecho en esos instantes de despedidas de las imágenes.

Fusionadas La Vera Cruz no pudo entrar en la Catedral
Ñito Salas

Ángel Escalera. El Cristo de la Vera Cruz, titular de las Cofradías Fusionadas de San Juan, vio frustrada su entrada en la Catedral, templo al que iba a volver tras varios años sin hacerlo, por culpa de la lluvia. Los chubascos caídos durante las últimas horas de la tarde y la primeras de la noche provocaron que el cortejo solo realizara un tercio de su camino. De ese modo, cuando la procesión llegó al mercado de Atarazanas, en vez de enfilar la calle Torregorda y entrar en la Alameda, decidió girar hacia la derecha, por Arriola, y por el camino más corto dirigirse hacia su sede canónica, la parroquia de San Juan, donde se encerró. La decisión se adoptó para evitar males mayores ante la lluvia que caía de un cielo lleno de nubes.

La principal novedad de la procesión de la Vera Cruz fue que el Cristo llevó acompañamiento musical. En concreto, tras la imagen interpretó marchas procesionales la banda de música Maestro Infantes de Los Barrios (Cádiz). Otra novedad fue que el cortejo se puso en marcha por la tarde en vez de por la noche.

Viñeros Nuevos sones para la Virgen del Traspaso y Soledad
Francis Silva

Jesús Hinojosa. A pesar de la lluvia, la Hermandad de Viñeros volvió a demostrar su abolengo en las calles de Málaga. La principal novedad del cortejo se percibió en el apartado musical. Tras el trono de la Virgen del Traspaso y Soledad de Viñeros desfiló la banda de música Santa Cecilia de Sorbas (Almería), que hasta ahora acompañaba al trono del Nazareno del Paso. Marchas clásicas y solemnes acompañaron el discurrir de la Dolorosa de Francisco Buiza, que lució más austera, con una antigua ráfaga de plata reformada por Adán Jaime. El Nazareno de Viñeros también presentó una imagen más sencilla, con túnica lisa de terciopelo granate. Una capilla musical precedió a la cruz guía del cortejo. La cofradía sopesó la opción de regresar de forma anticipada por la lluvia pero finalmente completó su recorrido.