Dos 'debes': una tribuna oficial vacía y vallas excluyentes

Dos 'debes': una tribuna oficial vacía y vallas excluyentes
SALVADOR SALAS

Pedro Luis Gómez
PEDRO LUIS GÓMEZ

Era un día difícil. Mucho. El cambio del recorrido, los nuevos horarios, la nueva fórmula con la incorporación de espacios hasta ahora inéditos... era arriesgado. La apuesta del presidente de la Agrupación ha sido importante; excesiva diría yo. Posiblemente la postura más cómoda era haber dejado todo como estaba, y si acaso ampararse en las obras del metro que tienen a Málaga descuartizada de par en par porque nadie cambia los muebles de su casa mientras estás de obras. Lógica. Atencia arriesgó porque así lo llevaba en su programa, quizás lo que no contaba era con la ausencia de quienes ocupan las sillas de la tribuna. La extraordinaria y bellísima estética que tiene ahora el nuevo paso de los tronos por delante de la tribuna oficial en la plaza de la Constitución para enfilar la curva que te lleva Larios abajo quedó destrozada por los cientos de sillas vacías de la misma. Una pena que las cofradías que tienen esos palcos para sus protocolos no hubieran estado ayer atentas para arropar a su presidente, para dar un apoyo a la nueva Semana Santa. No, aguantando el sol durante horas estaba el presidente de la Agrupación y los hermanos mayores del Martes Santo, con muy pocos hermanos mayores más. Mal, muy mal. Menos los del Domingo de Ramos todos los demás deberían de haber estado arropando a su presidente, a la nueva apuesta de la Agrupación, y no ver el lamentable aspecto de una tribuna repleta de sillas vacías en el paso de las cofradías, especialmente en las de la primera hora de la tarde. Una lástima porque se perdieron los ausentes la impresionante petalada desde el Hotel Larios a la Pollinica, la excepcional humildad y paciencia de una cofradía que tiene las agallas de venir desde la calle de La Unión o la plasticidad y estética en su paso de Lágrimas y Favores o el Dulce Nombre, a la que le cupo el honor de ser la primera en entrar por calle Granada... todo muy nuevo, todo con mucha ilusión pero poca solidaridad. ¿Qué hacía calor? ¿Qué era la hora de comer? Bueno, y qué... Era el día grande de las cofradías, con la mayor y más arriesgada apuesta de la Agrupación en su historia, y curiosamente la mayoría de los hermanos mayores, de las cofradías dejaron a su presidente solo ante el peligro, una verdadera pena.

La estampa de una tribuna vacía en un día tan importante fue lamentable, tanto que la Agrupación debe replantearse ese y otro tema a resolver: esa tribuna vacía y las vallas enormes y antiestéticas para alejar al público que no tiene sillas del recorrido oficial. Una solución, volver a las vallas de antes, no a las nuevas enormes y antiestéticas, dejar que el público de las bocacalles de Larios se acerque a la calle y no quede tan lejano, tan distante a la fuerza. Otra, que en la tribuna haya una zona de protocolo, la que ocupaban ayer el presidente, el obispo y autoridades, y el resto que se abra al público, a los malagueños, y gratis. Era lamentable ver los alrededores de la tribuna oficial llenos con la gente apelotonada detrás de unas vallas excluyentes y sin embargo las sillas de la tribuna vacías. Una verdadera pena y una falta de todo lo que ustedes quieran decir y pensar de la mayoría de las cofradías, que no estuvieron a la altura para arropar a su presidente, para estar apoyando a lo que es un nuevo concepto de la Semana Santa de Málaga.