Ría de Muros-Noia, cultura marinera en un entorno de ensueño

Ría de Muros-Noia, cultura marinera en un entorno de ensueño

Supone una opción perfecta para disfrutar del mar y la gastronomía gallega entre espectaculares villas pesqueras

ÁLVARO ROMERO

La ría de Muros-Noya dibuja una estampa hermosa a menos de 40 kilómetros de la icónica ciudad de Santiago de Compostela. Se sitúa al suroeste de la provincia de A Coruña, entre las rías de Corcubión y Arousa, concretamente en el centro de la fachada atlántica gallega, zona de transición a medio camino de la abrupta Costa da Morte y las turísticas Rías Baixas.

A los pies del monte Louro conforma un escenario idílico desde donde controla las intensas aguas azules del océano Atlántico. Un territorio dominado por el gran estuario que forma la desembocadura del río Tambre, y que además del destacado valor ecológico y paisajístico esconde incontables lugares de interés histórico y un gran patrimonio cultural y monumental.

Desconocida y sorprendente

Desconocida, salvaje y sorprendente, con kilómetros de costa natural y virgen, así se podría describir la ría de Muros-Noia. Tierra donde se para el tiempo entre sus relieves y pastos, lugar ideal para perderse, relajarse y respirar aire puro junto al mar. Extensas playas de arena fina, bonitos pueblos pesqueros, castros rodeados por el mar, rica gastronomía y rincones de gran belleza natural ayudan a la región a postularse como uno de los mejores destinos nacionales para disfrutar de las vacaciones de verano, un rincón por descubrir.

Merece la pena recorrer las principales villas y puertos pesqueros, enclaves donde la cultura marinera está muy viva. Aún es posible conocer las tradiciones de las gentes del mar, técnicas ya casi perdidas y, sobre todo, ver cómo transcurre el día a día de sus vecinos. Destacan localidades como Muros, Noya, Louros, Puerto del Son o Tavilo, todas ellas con un mismo denominador común, el océano Atlántico.

Playas paradisiacas y vírgenes

A lo largo de la costa de la ría se disponen un elevado número de playas. Desde grandes arenales a pequeñas calas, playas familiares con todo tipo de servicios y otras más naturales, abiertas al océano o recogidas entre acantilados, también algunas muy adecuadas para la práctica de deportes náuticos como el surf, la vela o submarinismo, entre otros. En concreto, Puerto del Son tiene el privilegio de contar con más de 20 playas de arena blanca en poco más de 25 kilómetros de costa. Desde cualquiera de ellas el visitante puede disfrutar de las inigualables puestas de sol gallegas.

Monte Louro

Entre las costas de arena fina, se encuentra este gigante gallego, el Monte Louro. Cerrando la ría por el extremo norte, su original silueta se adentra en el mar, dejando una singular estampa. El conjunto conforma un espacio privilegiado desde el punto de vista paisajístico, ya que incluye, además de la hermosa playa virgen de Areia Maior, la laguna de Xalfas, localizada en la parte exterior de la vertiente norte de la ría y que está declarado espacio de interés natural por su gran riqueza biológica.

Culto al producto local

La gastronomía local es una auténtica delicia, como en toda Galicia, en la ría de Muros- Noia y alrededores prima el mimo a las materias primas, productos locales que hacen las delicias de los paladares más exigentes y se exhiben con orgullo en las cartas de los restaurantes. Manjares obtenidos del mar, como pescados y mariscos; carnes de ternera de raza gallega que se alimentan en los extensos y verdes pastos de sus campos o productos de la tierra que enriquecen guisos y platos tradicionales, son algunos de los ejemplo más reseñables. Todos ellos regados siempre por vinos de la comunidad, como ribeiros o albariños.

La herencia y esencia marinera se hace patente también en las recetas locales, productos como berberechos, navajas, zamburiñas, pulpo o mejillones son auténticas delicias, se elaboran de diferentes maneras, a cuál de ellas más deliciosa.