Rutas por Andalucía

Salobreña: Un destino completo

Salobreña: Un destino completo

En la Costa Tropical de Granada esta localidad se ofrece como una buena alternativa para los que quieren desconectar en la época estival sin tener que renunciarpor ello a playas de calidad

Javier Almellones
JAVIER ALMELLONESMálaga

Calles tradicionales para pasear tras la puesta de sol, un valioso patrimonio histórico, una gastronomía variada y rica y, por supuesto, playas de calidad. Éstos son algunos de los mimbres que tiene Salobreña como destino turístico en temporada estival. Esta villa subida a un imponente peñón es una de las perlas de la Costa Tropical de Granada. Allí cada verano se ofrece como un lugar distinto, donde el tiempo parece detenerse para el turista que busca disfrutar, descansar y desconectar sin renunciar a un baño en el mar Mediterráneo. En su franja litoral, el visitante puede elegir entre las playas más concurridas y de mayor tamaño, como las de La Guardia, Punta del Rio o La Charca–Salomar, o entre algunas de sus recónditas calas, como las de El Cambrón o El Caletón, situadas junto a abruptos acantilados.

Así, en pocos kilómetros de costa el bañista comprobará una diversidad sorprendente, que podrá disfrutar con buenos accesos en la mayoría de los casos. Además de contar con unos arenales diferentes –más pedregosos, pero no incómodos– a los de otros puntos de la geografía andaluza, buena parte del atractivo de la costa de Salobreña está bajo el agua. Lo saben bien quienes deciden hacer incursiones submarinas, ya sea porque suelen practicar el buceo o porque desean aprovechar sus vacaciones para iniciarse en él.

Debajo del agua aguarda, sin duda alguna, todo un espectáculo para los sentidos aguarda, pero también en los restaurantes y chiringuitos que apuesta por una gastronomía basada en el pescado y el marisco de cercanía. No en vano, algunos de los establecimientos de esta localidad se abastecen en parte de lo que sale de la lonja pesquera de Motril. Tampoco faltan en sus cartas platos elaborados con productos de sus huertas, entre los que no faltan, por supuesto, los subtropicales, y carnes, jamones y embutidos de zonas relativamente próximas, como Trevélez. Pero, además de ocio, playa y sabores mediterráneos, Salobreña cuenta con un interesante recorrido por su patrimonio histórico, que tiene muchos lazos con el antiguo Al-Ándalus.

En lo más alto se encuentra la fortaleza que hoy se conserva con un estilo nazarí, aunque parece ser que su origen en está unas centurias antes (siglo X). Sus jardines, su buena conservación o sus vistas panorámicas hacen de este castillo una visita obligada. También lo es su preludio, el Albaycín, un barrio tradicional que está situado en torno a la fortaleza. Allí, además de hacer un recorrido por sus calles de fachadas blancas y coloridas macetas, hay que ir hasta el mirador del Tajo, desde el que se tienen también excelentes panorámicas tanto de la costa como del interior del territorio de Salobreña.

En esta zona del casco antiguo también se erige el principal templo de la localidad, la iglesia de Nuestra Señora del Rosario, que en el siglo XVI se levantó sobre una antigua mezquita. Todavía hoy conserva algunos rasgos mudéjares que evidencian sus siglos de vida. En esta época del año, Salobreña cuenta con una interesante oferta de ocio para sus vecinos y para sus huéspedes. Así, entre jueves y sábados, hasta final de agosto, hay un mercado de productos artesanales junto a su emblemático Peñón, junto a la playa. A ello hay que unir distintas actividades culturales, como representaciones teatrales o música en directo en distintos enclaves de su casco urbano.

Qué ver

Castillo. Fortaleza de rasgos nazaríes que se levantó originalmente en el siglo X y tiene excelentes vistas panorámicas del entorno.

Albaycín. Barrio tradicional, con calles sinuosas y muy ornamentadas, que está situado en torno a la fortaleza.

Iglesia del Nuestra Señora del Rosario. Principal templo del municipio, que se levantó sobre una antigua mezquita.

Peñón de Salobreña. Emblemático roquedal calizo que se erige entre dos de las playas más conocidas de la localidad.