Nuestras playas

Peñón del Cuervo: Una cala de contrastes

Perspectiva general de la playa./Javier Almellones
Perspectiva general de la playa. / Javier Almellones

Miradores, barbacoas, una zona de juegos infantiles e incluso un reloj de sol son algunos de los detalles que hacen diferente a esta playa familiar situada entre El Palo y La Araña

Javier Almellones
JAVIER ALMELLONESMálaga

En la zona Este de la ciudad, más allá del Palo, pero antes de llegar a La Araña. Así se puede describir rápidamente la ubicación de la playa del Peñón del Cuervo, una de las menos conocidas de la ciudad de Málaga. Su aspecto de pequeña bahía, con menos de 500 metros entre sus extremos, la hacen aún más recóndita.

Su acceso no resulta siempre fácil de explicar. Si no se quiere usar el GPS, basta con tomar de referencia la estación depuradora de aguas residuales que lleva el mismo nombre que esta playa. Hay un desvío habilitado en sentido oeste para acceder a estas instalaciones de EMASA. Por tanto, quienes vayan en el sentido contrario -hacia Rincón o La Cala del Moral-, tendrán que dar la vuelta en la N-340 a la altura de La Araña.

Una vez el desvío de la depuradora, habrá que seguir hasta que, por intuición, se gire a la derecha en busca del mar. Un túnel sin iluminar será el último paso antes de llegar a la zona habilitada para el aparcamiento, que puede saturarse durante los fines de semana y festivos en verano.

Panel indicativo de la Senda Litoral
Panel indicativo de la Senda Litoral / Javier Almellones

Menos complejo resulta llegar hasta allí si se opta por usar la bicicleta, ya que la playa cuenta con carriles anchos que forman parte de la Senda Litoral y de la Gran Senda de Málaga y, por tanto, es accesible sobre dos ruedas desde El Palo y desde La Cala del Moral.

Ni su acceso poco intuitivo ni la cercanía de la estación depuradora o la fábrica de cementos de La Araña hace desistir a los bañistas más fieles al Peñón del Cuervo. La impresionante roca que parece emerger del mar, aunque en realidad esté unido a la orilla por un istmo, es la culpable de su denominación. Se trata de una impresionante formación caliza que es uno de los emblemas del litoral malagueño.

Arriba, vista desde el antiguo túnel ferroviario. Abajo, la roca que da nombre a esta playaEsta playa es accesible en bicicleta. / Javier Almellones

Es cierto que esta playa no cuenta con un chiringuito o un restaurante cercano, pero el perfil de visitante estival que acude a este enclave del litoral no lo necesita. De hecho, lo que más atrae a muchos de los bañistas es la instalación de barbacoas en el perímetro del arenal. «Sobre todo si vienes entre semana, se está muy a gusto para disfrutar de una comida con tu familia o con amigas», explica Antonio González, un jubilado que suele frecuentar el Peñón del Cuervo en días laborables.

Más complicado resulta disfrutar de las barbacoas si es fin de semana, ya que tanto sábado como domingo suele elevarse notablemente el número de visitantes. Vamos, como en cualquier otra playa del litoral andaluz. Sonia Ramírez suele ir con su pareja si está de vacaciones, pero la evita precisamente en esos días últimamente. «A veces hay demasiado jaleo, hay gente que montan carpas, ponen la música muy fuerte e incluso vienen aquí para celebrar cumpleaños o despedidas de soltero», comenta esta joven malagueña.

Familiar y didáctica

No cabe duda de que, al menos en los días más tranquilos, la del Peñón del Cuervo es una playa familiar. Los padres acuden juntos a sus hijos a pasar el día motivados por muchos más motivos que las barbacoas. Por ejemplo, hay sobre la propia arena un auténtico parque infantil para que los niños disfruten sobre todo en las últimas horas del día.

Arriba, zona de barbacoas. Abajo, reloj de sol y juegos infantiles sobre la arena / Javier Almellones

Pero, además, los más pequeños se pueden llevar allí una auténtica lección de biología marina. Mientras se divisa al oeste la ciudad de Málaga, allí en sus aguas, en torno al propio peñón que da nombre a la cala, hay una sorprendente diversidad animal y vegetal. Así a simple vista se pueden ver anémonas, esponjas, momas, gobios o blenios, entre otros seres vivos.

En el entorno, entre los roquedales que limitan esta playa, a pesar de la amenaza de distintas especies botánicas invasoras, todavía hoy resiste la siempreviva malagueña, una planta autóctona en peligro de extinción.

Todos estos detalles se recuerdan en un panel informativo de la Senda Litoral, un gran itinerario provincial que, al igual que la Gran Senda de Málaga (etapa 1), pasa por allí en sentido Rincón de la Victoria.

Otro elemento de interés, que, en muchas ocasiones pasa desapercibido, es un reloj de sol ubicado justo antes de llega al arenal. Cuenta incluso con las instrucciones de uso para que cualquier persona pueda calcular la hora allí mismo tomando como referencia la posición del sol sobre la tierra.

Una playa con historia

También allí, junto al túnel que en su día sirvió para el ferrocarril, se recuerda la trágica 'Desbandá' de 1937. Por allí mismo pasaron miles de malagueños en su éxodo a un lugar seguro mientras eran bombardeados desde la costa por el bando franquista y desde el aire por los aviones de sus aliados en la Guerra Civil (alemanes e italianos). Se calcula que en la huida por la Carretera de Almería fueron asesinada así unas cinco mil personas.

Algo más lejos de allí, aguarda otra lección de historia práctica, gracias al valioso yacimiento arqueológico de La Araña. Conocido como Complejo Humo, es un enclave kárstico donde se han hallado, en varias excavaciones, piezas desde el Neanderthal al Neolítico y el Calcolítico. De todas sus grutas, la más importante es la Cueva del Humo. Actualmente se pueden realizar visitas guiadas en la zona previa reserva.

Datos de interés

Equipamiento: Zona infantil, barbacoas, aparcamiento, duchas, miradores, zonas verdes y papeleras.

Longitud: 450 metros.

Ubicación aquí