Exquisiteces entre pan y pan

Carlos Peguero, el ganador de la quinta edición./Jose Ramón Ladra
Carlos Peguero, el ganador de la quinta edición. / Jose Ramón Ladra

La propuesta clásica de Carlos Peguero, un bocata de sardinas con tomate, se lleva la quinta edición del concurso de estos manjares

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁNMadrid

Los bocadillos ya no son solo colocar chorizo o jamón entre pan y pan o el clásico bocatín de tortilla de patata tan común a media mañana. Han cambiado. Y hasta el cocinillas más inexperto intenta darle una vuelta a algo tan clásico. Han evolucionado al ritmo de la cocina, trayendo texturas, olores y sabores de cualquier lugar del mundo. Pero algo tan propio de la cocina española debe tener un arraigue con la tradición. Y eso es lo que han valorado los jueces del quinto concurso de bocadillos de autor que se ha celebrado en esta edición de Real Seguros Madrid Fusión. De las seis propuestas finalistas, los miembros del jurado se han quedado con el bocadillo de sardina que ha presentado Carlos Peguero (Lizarran). Primer premio y cheque de 1.500 euros.

Un bocadillo que recuerda a los "sabores de antaño", como ha recordado Lorenzo Díaz, miembro del jurado. Peguero ha acompañado las sardinillas en aceite con tomate (en esta ocasión convertido en salmorejo) y acompañado por unas cebollas encurtidas y pamplinas. Simple, dentro de lo que se puede llamar simple, y muy sabroso. De esta manera sucede en el palmarés a Raquel García, que desde la Escuela de Hostelería de Benahavís (Málaga) se trajo el año pasado su bocata de calamares con alioli de ‘su tinta’.

El segundo premio ha conjugado las mismas características que el anterior (todas las propuestas debían ir en pan cristalino de Fripan), apostando por la conjugación de elementos clásicos de la cocina española. Margarita Galdo ha presentado cristal con langostinos al ajillo con panceta ibérica, ajos tiernos y huevo roto. "Es una recomendación de la clientela", ha afirmado la cocinera de Galipizza & Cía de Viveiro (Lugo), que ha destacado que la propuesta lleva poco tiempo en la carta pero que ha triunfado entre los parroquianos. "Mi cocina es la de mi madre, la que hacían las abuelas", ha apuntado Galdo con sencillez para explicar su pequeño manjar, que le ha servido para colocarse en el segundo puesto del escalafón y llevarse un cheque de 300 euros.

La misma cantidad, pero cerrando el podio, ha obtenido José Cortés con Un bocado de Oriente. Fue el mejor de las cuatro propuestas que se centraron en acercar los ingredientes más comunes de las cocinas no tan frecuentes. El chef de Diablito, en la localidad mallorquina de Calvià, ha presentado un kefta de cordero (como una albóndiga alargada) acompañado de ras el hanut (clásica combinación de especias como canela, pimentón nuez moscada o cardamomo, entre otras muchas) y salsa de yogur con un toque cítrico. "Está inspirado en la presencia árabe en Baleares", ha apuntado el chef, muy contento por haber participado en el concurso de Madrid Fusión También lucharon por los puestos de honor Javier Olmedo de la hospedería finca La Estacada (Tarancón, Cuenca); Johan Manuel Pelloni, procedente del restaurante Nub (San Cristóbal de la Laguna, Tenerife) y Vanessa Lledó, que trabaja en el valenciano Mil Grullas.

 

Fotos

Vídeos