Un despido dorado

Las pistas del centro catalán se iluminan cada semana durante la temporada/
Las pistas del centro catalán se iluminan cada semana durante la temporada

Más de 29.000 esquiadores han pasado por las pistas iluminadas de Masella durante la tercera temporada, modalidad en la que continúa siendo el centro de referencia de los Pirineos

JUANJO GONZALOmadrid

Se notaba en el ambiente que era un sábado especial. Las pistas de Masella se llenaban de aficionados dispuestos a pasar una buena tarde sobre sus esquís o su tabla de snowboard. Muchos de ellos, animados por la entrada del mes de marzo y porque el centro situado en la Cerdaña catalana clausuraba otra temporada más de esta actividad que tanto éxito ha tenido entre el público amante del deporte, hasta convertirse en la estación de referencia para los Pirineos.

Lo volvía a conseguir en una de las campañas más complicadas que se recuerdan por la escasez de la nieve acumulada, siempre con la zona de 10 kilómetros iluminada de la que dispone. Es la tercera campaña en la que se ofrece esta modalidad y las cosas no ha podido salir mejor durante los tres meses del 5 de diciembre al 5 de marzo sin perderse ni una sola noche de las planificadas en un principio- de duración que ha tenido de manera ininterrumpida.

Muchos de los esquiadores que se han desplazado hasta Masella han repetido a lo largo de esta temporada nocturna, que ha acogido a más de 29.000 aficionados. Destacan los jóvenes universitarios -también se puede disfrutar los jueves por la noche- y las familias entre los asistentes, que se deslizan por las pistas en compañía de algunos clubes de la zona, pues es un típico lugar de entrenamiento.

El balance de este tercer año, muy positivo se mire por donde se mire, ha llevado a muchos a preguntarse por la posibilidad de alargar el curso durante algunas semanas más. Sin embargo, es algo que se descarta desde la Cerdaña, pues este cierre viene motivado porque los días son más largos y a finales de este mes se adelanta el reloj.

Habrá que esperar para volver a divertirse con los eventos y carreras que durante la presente campaña se han organizado en las pistas de Masella. Competiciones aparte, la gastronomía ha sido el complemento perfecto para el esquí nocturno. La oferta de ocio se ha consolidado y ha mejorado, incluso, la acogida que se vivió durante el año pasado.

Y es que parece que disfrutar de una excelente gastronomía de montaña tras haberse deslizado por los 10 kilómetros iluminados que ofrece el centro catalán es una de las mejores alternativas de los Pirineos. Una opción que los amantes del deporte invernal no se pueden perder.