Sergio Rodríguez y los altos vuelos

Sergio Rodríguez elige Milán mientras otras figuras cruzan el espacio

Pablo Aranda
PABLO ARANDAMálaga

Hemos soñado unos días con la posibilidad de que Sergio Rodríguez fichase por Unicaja; pero al final se va al Olimpia de Milán, el equipo de Matteo Salvini. El vicepresidente y ministro del Interior, Salvini, es un hombre expansivo que quiere una Italia grande y limpia, y cuenta con los astros de su parte. Es cierto que justo ahora la Fiscalía italiana lo investiga por, supuestamente, haber aceptado dinero ruso para la campaña europea, pero él ha dicho que de eso niente. Salvini se toma en serio el deporte y ha aconsejado a Higuaín, que se ha ido al Chelsea, no volver a pisar Milán, pues lo considera un traidor. Las acusaciones a Salvini se basan en unas grabaciones a uno de sus más cercanos colaboradores, que se reunió con autoridades rusas en Moscú. Dicho colaborador se refirió a Salvini como el Trump europeo. Dentro de Europa, Salvini no ha disimulado su especial simpatía por Putin. El genial Sergio Rodríguez ha jugado esta temporada en Moscú, y ha sido uno de los pocos jugadores españoles en pasar por la NBA. El jugador Nedovic dejó el Unicaja para irse al Olimpia de Milán, y después siguió el mismo camino Jeff Brook, y por supuesto nadie les ha pedido por ello que no vuelvan a Málaga. Lo de limpia no está tan claro, pero Italia es grande.

La Agencia Espacial Europea ha anunciado su intención de que la primera mujer que pise la Luna sea europea, y el nombre anunciado es el de Samantha Cristoforetti, la mujer que más tiempo ha pasado en el espacio: 200 días seguidos. Hay gente para todo. El primer anuncio de Trump de cara a la campaña que se avecina ha sido el de su propósito de llegar a Marte. También quiere volver a la Luna, y que la primera astronauta mujer sea estadounidense, concretamente Sunita Williams, cuya madre es eslovena, como Melania Trump, que nació el mismo día que yo, y el mismo que Samantha Cristoforetti, que es teniente del Ejército italiano, casi como Sunita (que no sé si tiene un ratón), que es capitana del Ejército de los Estados Unidos. En España tenemos un ministro astronauta, Pedro Duque, pero nació otro día y no es militar ni mujer. Sí tenemos por fin en España una militar de altos vuelos, Patricia Ortega, la primera mujer general. El más general de todos fue Franco, generalísimo, y ahora lo acusan de haber falsificado un contrato para quedarse con el Pazo de Meirás. Unicaja debe buscar un sustituto para nuestros sueños, alguien con visión de juego y que casi vuele. Una figura como Sergio Rodríguez conseguía además ilusionar a la afición, que agradece el intento. Puede decirse que Sergio Rodríguez ha estado en la luna del baloncesto, y por eso era complicado que viniese a Málaga, que es más de sol. Deseamos un Unicaja grande y limpio, todavía más. Y si no ha salido la operación Chacho, saldrá otra. Encima tenemos la suerte de no ser el equipo de Salvini.