La manaza de Eva

Desde anteayer estamos obligados a fichar en nuestro trabajo

Pablo Aranda
PABLO ARANDAMálaga

Tenemos que fichar pero todavía no sabemos cómo. Los empresarios están obligados a controlar la jornada laboral de sus trabajadores de forma demostrable desde anteayer. Algunos empresarios se quejan, pues no resulta fácil la medida y el Gobierno no ha aclarado cómo hacerlo. Irá aclarándolo, iremos fichando y nos irán pagando las horas extras. Trabajar gratis es ser voluntario, pero si no lo decides tú no eres voluntario y da igual lo que seas porque acabas haciéndolo, así que por lo menos te paguen, y para cobrar hay que poder demostrar que se ha trabajado y para ello es necesario fichar. Es la pesadilla que le muerde la cola al empresario que no pagaba las horas extras. Trabajar es una maldición divina por la manaza de Eva. La manaza con la que cogió la manzana. Adán al revés es nada, y por lo que nos cuentan es lo que pintaba en esta historia. El paraíso lo pintan frondoso pero yo siempre lo imaginé lleno de mosquitos. Prefiero los mosquitos a trabajar, aunque firmaría media jornada si a cambio no hay mosquitos. Un trabajo bien pagado que me permita comprar manzanas, periódicos, ir al cine, tomar una cerveza en la soleada parte peatonal de la Alameda, donde habrá hermosos naranjos bajo los que nos apretaremos en agosto, y comprar un helado al niño.

Es fundamental comprarle un helado al niño. Si todos compramos un helado al niño (cada uno al suyo y Dios al de todos, así cada niño tendrá dos helados), el dueño de la heladería ganará mucho dinero y contratará muchos camareros, algunos de los cuales podrán ahorrar y abrir su propia heladería, casarse, tener hijos a los que no comprarán helados porque el hijo del heladero tiene helados gratis, y una panza gorda de comer helados, y ropa deportiva que se comprará en una tienda de ropa deportiva cuyo dueño ganará mucho dinero y contratará muchos dependientes que comprarán más helados a sus hijos y algunos libros (los niños preguntarán que para qué quieren libros si ya tienen helados) y los llevarán al cine y a los museos, aunque al CAC no porque está cerrado, y al de la Aduana tampoco porque hace mucho calor y les entrarán más ganas de helado, y no hay vacas para tanta leche, y las vacas contaminan con el metano de sus pedos de vaca que no dice ni mu, haciéndose las tontas, moviendo el rabo como si no hubiera sido ella la del metano. Al sol de la Alameda oliendo a pedo de vaca ¿eso es lo que queremos? No, claro que no. Queremos un sueldo digno y vamos consiguiendo avancitos, como la subida del salario mínimo, y ahora que no podemos vivir con la media jornada y entonces trabajamos jornada y media, pero pagádnosla y paguémosla, leche. La justicia es ciega pero con su manaza ve y esto no podía ser. Si mi mamá se queda trabajando tres horas más hay que pagarle esas tres horas, señor jefe de mi mamá. Se lo pido por sus hijos (los de mi mamá). Y por ella.