Las llamadas

Las distancias no son como parecen, sólo un kilómetro separa a Málaga y Sevilla de Carcassonne

Pablo Aranda
PABLO ARANDAMálaga

Ciudadanos ha roto con el PP en Málaga a tres meses de las elecciones municipales, como ya rompió con el PSOE en Andalucía a tres meses de las elecciones autonómicas. Juan Cassá le dio un ultimátum al alcalde para que apartase a Porras y a Pomares, quienes han sido citados a declarar tres días antes de las elecciones generales. La ruptura con el PSOE la decidió la ejecutiva nacional del partido que se reunió en Málaga, que está a 200 kilómetros de Sevilla, donde tenía el despacho presidencial Susana Díaz, pero Susana Díaz estaba ese día en Carcassonne (Francia), una impresionante ciudad amurallada a 150 kilómetros de la bella Collioure, donde pasado mañana hace 80 años que murió Antonio Machado. Carcassonne, Carcasona en español, está a 1.289 kilómetros de Sevilla y a 1.290 de Málaga, por lo que podría deducirse con temor a equivocarse que sólo un kilómetro separa Málaga de Sevilla. Las obras para acercar todavía más Málaga y Sevilla han comenzado, vía tren, o sea: vía vía. El precio de los billetes de tren alejan lo que parecía tan cerca y cuando se liberalice el mercado entrarán compañías que bajarán precios y las condiciones ya veremos. A lo mejor hay trenes más baratos donde se puede hablar todavía más alto. El tren está lleno de vidas, que en flamenco son vías. Los dueños de esas vidas las exponen en voz alta mientras hablan por teléfono sin pudor. Una vez escuché a una señora responder al teléfono con un «no, el señor no está en casa en este momento». Otras veces he asistido a transacciones monetarias importantes -a no ser que sólo se tratase de un tonto intentando fardar, y sólo molestaba- y a reconciliaciones afectivas tan complejas que me entraban ganas de preguntar cuando ya había colgado si usted hablaba entonces con su mujer o con su amante, a la que ha jurado que ya no ve, es que me he perdido.

Juan Cassá ha roto con el alcalde y Gonzalo Sichar, diputado de Ciudadanos, y número dos tras Cassá, se queja de que Cassá no le recibe. Como si uno viviera en Málaga, donde viven ambos, y el otro en Carcassonne, a 1.290 kilómetros, uno más que desde Sevilla. En esta precampaña que nos llevará casi a verano, o más allá, pues posiblemente luego llegarán las elecciones en Cataluña, unos se exigen a otros que aclaren con quiénes pactarían y con quiénes no. La idea es buena. Ciudadanos no se niega a romper preventivamente con el PSOE aunque sí con Pedro Sánchez, con quien preventivamente han ido rompiendo todos y después ahí sigue él. Deberían buscarse los puntos de unión entre partidos enfrentados y encontrar un consenso amplio, romper esta bipolaridad, aunque sea por teléfono. De momento, comunica. Bip. Bip. Hay pasajeros que se levantan para hablar entre vagones, donde no se molesta ni los demás escuchan. A lo mejor ya hay políticos de signo diferente hablando. A lo mejor hasta logran entenderse. Las distancias no son siempre lo que parecen.