Decir adiós

Elena de Miguel
ELENA DE MIGUELMálaga

Hoy es de esos días en los que toca decir adiós, aunque no me despida del todo, porque es hasta antinatura emanciparte de ti misma y de la que ha sido tu casa, tu gente, durante tantos años. Del lugar donde más has vivido (literal); que un día te dio la oportunidad, la primera, de llamarte periodista; donde has echado los dientes y hasta algún colmillo. Una tiene la costumbre de pertenecer siempre al aire que respira, a las circunstancias de quienes le rodean, a los 'buenos días' de cada mañana en la Redacción, y al 'hasta mañana' de cada noche con el periódico y la web ya cocinados.

Hoy dejo SUR para emprender andadura en otro periódico de Vocento. Me voy satisfecha de llevar a mis espaldas, casi tatuado en la piel, el currículum de lo cotidiano, ese que se forma con la suma de los cierres, de las noticias, de esos nervios casi infantiles previos a una exclusiva, de la búsqueda del mejor titular, la pregunta exacta, el testimonio más veraz, la foto precisa, el vídeo del momento, el madrugón para informar, y también la madrugada.

Todo eso que puede resultar tan exótico no es más que el reflejo del trabajo de gente íntegra y sencilla, que un día cualquiera decidió dedicarse al noble oficio de informar. Siempre he pensado que justo debajo de donde pone SUR, lo que en el argot periodístico llamamos mancheta, debería aparecer la leyenda 'hecho en equipo', como esa etiqueta de 'hand made' que nos encontramos en productos artesanales de los que se quiere destacar su gran valor, precisamente en estos tiempos confusos donde, más que nunca, se necesita buen periodismo y, sobre todo, magníficos profesionales para hacerlo.

Me voy con cada esquina de esta Redacción -Avenida Doctor Marañón, 48- aprendida de memoria; me acompañarán siempre los mejores momentos, los trayectos recorridos juntos, las charlas infinitas, las anécdotas inolvidables hechas jirones de tanto evocarlas, y también las ausencias de quienes nos dejaron. Inmensa Redacción hecha de gente enorme. He procurado despedirme de uno en uno (desde aquí pido disculpas si me olvidé de alguien), porque nuestro trabajo solo se puede hacer así, como las cuentas de un collar, sumando a cada persona hasta que todo encaja.

Cuando era niña me admiraba la generosidad de esos presentadores de la tele que terminaban su programa diciendo: «Esto ha sido posible gracias a quienes están detrás de las cámaras». Hoy me despido agradecida de todos los que hacen SUR, pero me van a permitir que termine correspondiendo a quienes han remado conmigo codo con codo en el área digital en los últimos años. Con quienes he reaprendido y disfrutado haciendo también periodismo. Juanjo, Rossel, Almudena, Ester, Ángel, Chema, Pedro, Isa, Raquel y Luis. Hoy hago 'release', compañeros. Gracias, siempre.

P. D. En lo sucesivo, me pueden encontrar ustedes haciendo lo que más disfruto a los pies de la Alhambra.