El corazón en un puño

Pablo Aranda
PABLO ARANDAMálaga

Si la Virgen de la Cueva no lo remedia Santiago Abascal vendrá mañana a Málaga como ciudadano de a pie, a pesar de la petición del hermano mayor de Mena. ¿Vino el año pasado o el anterior? Abascal es un verdadero español que va a donde quiere y dice lo que piensa. La ola de populismo que sacude al mundo es aprovechada por políticos de diferente ideología que dicen lo que piensan. En Finlandia, cuya principal colonia fuera de los países nórdicos está en Fuengirola, en una zona de nombre muy español: Los Pacos, los ultraconservadores se han quedado a dos décimas de la victoria. El partido ultraderechista se llama 'Verdaderos finlandeses', e imagino que el nombre no acabará de gustar a los finlandeses de distinta ideología que, piensen como piensen, se sentirán verdaderos finlandeses, aunque estudien en el colegio finlandés de Los Pacos, en Fuengirola. El líder de dicho partido es Jussi Halla-aho, un hombre tranquilo, como el John Wayne de la película homónima, que antes de ser un hombre tranquilo había matado a un hombre de un golpe. Halla-aho presume de decir lo que piensa. ¿Es bueno decir lo que se piensa? ¿Siempre? ¿Sin filtros? Si nos encontramos con un compañero de colegio que nos pegó en el recreo y nos pregunta cómo estamos ¿le decimos que sigue igual de idiota que de niño pero encima está gordo y calvo? Decir lo que se piensa en principio es una virtud pero ¿y si lo que se piensa no es virtuoso? ¿y si sin ser virtuoso gusta a mucha gente? ¿entonces apaga y vámonos o paga y vámonos? Otros piensan pega y vámonos. ¿No hay, como en algunas calles de Málaga esta semana, salida?

Ojalá no llueva mañana porque hay muchas personas que llevan meses preparando el día de mañana, aunque venga Abascal. Y si viene ojalá nadie lo escrachee, porque no son formas, y porque lo hará protagonista, que es lo que busca, y deslucirá la procesión, que esta semana va por fuera. El itinerario lo llevamos por dentro, pues son muchos años de Semana Santa, a pesar de que el itinerario interior no se corresponda este año con el de fuera y nos encontramos calles insólitamente vacías y otras inusitadamente llenas o valladas, vaya.

Yo fui seguidor de Abascal, de José Manuel, y lo vi adelantar a Sebastian Coe en la final olímpica de 1.500 metros de Los Ángeles, aunque después Coe lo adelantó a él en la recta final y Abascal ganó la medalla de bronce, una gran medalla de bronce. Abascal ganó tres años después la de plata en el Mundial de Pista Cubierta, y la de oro en 5000, en el Europeo de 1987. Ha llovido desde entonces pero ojalá no llueva mañana.

El mundo está raro y huele a chamusquina. Ha ardido la catedral de París, que es de todos, y ha ardido el motor de un avión israelí al despegar en Barcelona. Pero ese mismo día investigadores israelíes han creado un corazón vivo a partir de tejido humano y una impresora 3D. Y así estamos, con el corazón en un puño. Temiendo que nos lo hielen.