Candidatos a la Junta que no fueron por Sevilla

Candidatos a la Junta que no fueron por Sevilla

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

La candidatura de Teresa Rodríguez a la Presidencia de la Junta por la circunscripción de Málaga ha sido una sorpresa, pero no una novedad. La dirigente de Podemos, ahora también de Andalucía Adelante (confluencia de su partido e Izquierda Unida y otras dos organizaciones andalucistas) se suma a otros candidatos a la Presidencia de la Junta que optaron por provincias distintas a la de Sevilla, cuya capital lo es también de la comunidad andaluza. Teresa Rodríguez apela entre sus razones la de contrarrestar el centralismo sevillano en la política andaluza. Aunque pueda llevar parte de razón -en muchas decisiones y nombramientos ha primado el ser de Sevilla-, no ha sido así en las circunscripciones de los candidatos a la Presidencia. Quizás Teresa Rodríguez se deja influir por el hecho de que Susana Díaz es de Sevilla y casi la mitad de los consejeros de su Gobierno también lo son. Pero ni siquiera en el PSOE todos sus candidatos a la Presidencia lo han sido por la capital de Andalucía.

Lo fueron los dos primeros, Rafael Escuredo y José Rodríguez de la Borbolla, pero el presidente con más años en el poder, Manuel Chaves, fue siempre candidato por Cádiz en las seis elecciones a las que concurrió. Aunque nacido en Ceuta, ha estado ligado familiarmente a esta provincia. Por Cádiz también fue candidato a la Presidencia de la Junta en dos ocasiones el andalucista Pedro Pacheco, exalcalde de Jerez; Igual número de veces concurrió como aspirante del PP a San Telmo por esta provincia Teófila Martínez, cuando además era alcaldesa de la capital. La misma Teresa Rodríguez fue candidata a la Junta en las elecciones pasadas de 2015, meses antes de que su pareja, Kichi González, arrebatara la Alcaldía a Teófila.

Ya en las primeras elecciones al Parlamento andaluz de 1982 hubo un candidato a la Presidencia por Málaga, Luis Merino, que se presentaba por el Centro Democrático y Social (CDS), escindido de la UCD. Izquierda Unida, formación a la que también representa ahora Teresa Rodríguez, tuvo un aspirante a la Presidencia de la Junta en su lista de Málaga, el carismático político de Humilladero Antonio Romero. El líder actual del PP-A, Juanma Moreno, siempre eligió esta circunscripción, tanto en 1996 en su primera incursión parlamentaria siendo un estudiante, como en su actual etapa al frente del partido. Moreno ha confirmado que volverá a encabezar la lista por Málaga como lo hizo en 2015.

En diez legislaturas ha habido aspirantes a la Presidencia por Cádiz, Málaga, Huelva y Córdoba, además de Sevilla

El PP es el partido que más ha movido a sus candidatos por la geografía andaluza. Antonio Hernández Mancha aspiró a la Presidencia por la lista de Córdoba en dos elecciones, en 1982 cuando aún el partido aún se llamaba Alianza Popular. Gabino Puche lo fue por Jaén después.

La mayoría de los candidatos a la Presidencia de los partidos respetaron su lugar de nacimiento o provincia a la que estaban vinculados, salvo algunas excepciones. Javier Arenas figuró en las listas de Sevilla del PP en sus dos intentos de alcanzar la Junta en 1994 y 1996, pero cuando volvió a perseguirlo en 2004 y 2008 lo hizo por Almería.

Solo Granada ha quedado fuera de los grandes partidos hasta ahora, pese a que Felipe Alcaraz, granadino de nacimiento, fue candidato a la Presidencia por el PCA e IU en dos ocasiones. Alcaraz eligió Sevilla, provincia a la que está vinculado y en la que los comunistas han tenido gran apoyo, sobre todo por sus alcaldías en la sierra sur. Otros aspirantes a la Junta por IU también lo vieron así, como Diego Valderas, pero este optó por Huelva, su provincia. En su primera vez como candidato a la Junta intentó encabezar la lista de Sevilla, pero el 'centralismo sevillano' del PCA y CUT se lo impidió. Valderas no salió elegido diputado en 2004 y tuvo que ejercer el liderazgo de IU-LV CA desde fuera de la Cámara. En 2008 repitió por Huelva y esta vez sí obtuvo escaño. Con anterioridad a Valderas y Romero, Luis Carlos Rejón pugnó por la Presidencia desde la circunscripción de Córdoba. Desde Alcaraz en 1990 hasta Antonio Maíllo en 2015, los candidatos de la formación izquierdista nunca fueron por Sevilla. Maíllo, lucentino-cordobés de nacimiento aunque afincado en la provincia de Huelva, repetirá por Sevilla, aunque ya no será candidato a la Presidencia de la Junta tras «cederle» este lugar a Teresa Rodríguez.

La decisión de Rodríguez de ir de cunera por Málaga no solo vaticina una batalla en esta provincia entre los candidatos de las dos formaciones con mayor número de escaños tras el PSOE y, por tanto, con más posibilidades de arrebatar el poder a los socialistas tras 37 años. También implica una pugna por el poder entre Málaga y Sevilla, si Juan Marín vuelve a ser candidato, como lo fue en 2015, por Sevilla, pese a su procedencia gaditana. Será como un partido de dobles en tenis: Moreno/Rodríguez contra Díaz/Marín. La vieja rivalidad Sevilla-Málaga tendrá reflejo de esta forma en las elecciones en cuanto a sus candidaturas a la Presidencia en una legislatura en la que se han hecho esfuerzos por limar esas rencillas localistas con un alcalde del PP, Francisco de la Torre, y otro socialista, Juan Espadas, como adalides del noble empeño.

Más paralelismos casuales hay entre las formaciones que representan que entre las provincias por las que se presentan. Juan Marín no logra salir de la alargada sombra de Susana Díaz pese a su gran vozarrón contra las políticas de su anterior aliada. Se vio en la surrealista constitución de la comisión de investigación del caso Faffe este pasado viernes. Su abstención en la elección del presidente de la comisión no interfirió en el resultado, ya que para que saliera elegido un candidato de los grupos de la oposición era necesario el acuerdo PP-Podemos. Pero sí evidenció que no quería molestar demasiado al PSOE de Susana Díaz.

Tampoco Podemos logra salvar sus contradicciones en la oposición a Susana Díaz sin caer en el apoyo al PP, como también se vio en la esperpéntica comisión de investigación. Aún estando de acuerdo en que el PSOE no puede presidir la comisión y después de haber dicho que lo lógico es que la presida el partido que la ha propuesto, el PP, no votó al candidato de este. Eso sí, en las explicaciones hubo una coincidencia curiosa. Que el PSOE presida la comisión por ser el partido con más escaños fue visto por la portavoz del PP como «poner el zorro a guardar las gallinas»; mientras que al portavoz de Podemos se le oyó decir que es como «poner al lobo a guardar las ovejas».

Por ello, cuando Teresa Rodríguez anuncia entre sus primeras promesas electorales trasladar la Consejería de Turismo a Málaga, cabe suponer que ya sabe que Javier Arenas prometió lo mismo cuando fue candidato a la Junta en 2012. Lo paradójico es que no fue presidente por el pacto PSOE-IU, merced al cual recayó la Consejería de Turismo en la formación izquierdista y su titularidad en un malagueño, Rafael Rodríguez, a quien nunca se le oyó una iniciativa semejante.

Teresa Rodríguez ha lanzado su primera promesa electoral, como también lo hizo Juanma Moreno cuando dijo que bajaría los impuestos, que también promete Marín. Mientras, Susana Díaz lanza cada día un nuevo balance de gestión como promesa. ¿La fecha electoral? Coincido con Rodríguez en que no hay que caer en la melancolía de adivinar la que tiene decidida la presidenta. Quizás esta semana la diga.

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