Sánchez presenta este viernes los Presupuestos sin ninguna garantía de sacarlos adelante

Sánchez presenta este viernes los Presupuestos sin ninguna garantía de sacarlos adelante

Se ratifica en que su plan es agotar la legislatura en 2020

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁNMadrid

No tiene ninguna garantía de que va a poder aprobarlos, pero Pedro Sánchez ha anunciado que el Consejo de Ministros de este viernes dará luz verde a los Presupuestos Generales del Estado de este año. El presidente del Gobierno se ha mostrado dispuesto a negociar las cuentas no solo con los aliados de la moción de censura, quiere abordar las cifras económicas con PP y Ciudadanos, partidos que ya han anticipado un 'no' más que rotundo.

En una entrevista con la agencia Efe, Sánchez ha insistido en que su objetivo es agotar la legislatura en 2020. Un objetivo que solo podría alcanzar si logra aprobar los Presupuestos, algo que está en el alero. El Gobierno cuenta con el respaldo de Unidos Podemos y, con reparos, con el del PNV. PDeCAT y Esquerra mantienen desde hace semanas una estrategia cambiante, tan pronto se muestran dispuestos a permitir que el Congreso admita el proyecto gubernamental, como dicen lo contrario. Sin el visto bueno de las dos formaciones independentistas, es decir que no presenten enmiendas a la totalidad, la aprobación de las cuentas no será posible.

Tanto Esquerra como el PDeCAT condicionan su respaldo a la tramitación presupuestaria a que el Gobierno presente propuestas que satisfagan las pretensiones de autogobierno de Cataluña y algún «gesto» con los líderes independentistas encarcelados. Un 'quid pro quo' que el presidente del Gobierno no está dispuesto a conceder. «Una cosa es la negociación de los Presupuestos y otra es la resolución de la crisis políticas en Cataluña», ha vuelto a distinguir.

«Tenemos una ambición, agotar la legislatura y presentar los Presupuestos este mes», ha señalado Sánchez en la entrevista. Pero el propio presidente del Gobierno ha reconocido en conversaciones informales que sin cuentas públicas para 2019 no podrá agotar la legislatura y, por tanto, convocaría las elecciones generales en el próximo otoño.

El líder del PP ha recogido el guante y se ha mostrado «disponible» para negociar los Presupuestos siempre que Sánchez «recapacite» y presente un proyecto que baje la deuda, los impuestos y cumpla la senda de déficit. «Por supuesto que estoy disponible para ver qué presupuestos plantea», ha asegurado Pablo Casado sabedor de que ni hay rebaja fiscal y que el déficit presupuestado es superior al de las cuentas de Mariano Rajoy para este año.

Uno de los probables aliados, el PNV, también ha puesto condiciones. El presidente del partido, Andoni Ortuzar, ha advertido al Gobierno de que no puede exigir «un cheque en blanco» y tendrá que «poner de su parte», aunque el PNV sea partidario de que el Gobierno agote la legislatura.

«Los que abogan por el 155 quieren perpetuar la crisis en Cataluña»

Pedro Sánchez mantiene su intención de buscar una salida dialogada para Cataluña y descalifica la posición de PP y Ciudadanos, por entender que «aquellos que hablan del artículo 155 y que abogan por un 155 perpetuo, lo que quieren es perpetuar la crisis en Cataluña». «De lo que está ocurriendo durante estos últimos meses desde la moción de censura, yo diría que el único partido que es leal con la Constitución, ya sea en el Gobierno o en la oposición, es el Partido Socialista Obrero Español», asegura el jefe del Ejecutivo. Sánchez explica que el diálogo abierto con el presidente de la Generalitat, Quim Torra, pretende buscar «cómo resolver la crisis política que vive Cataluña desde hace diez años». «Las fuerzas parlamentarias catalanas tienen que saber que tienen que abandonar la unilateralidad, que tienen que ser conscientes de que cualquier quiebra de la Constitución o quiebra de la legalidad estatutaria en Cataluña y en el conjunto del país no solamente les sitúa fuera de la Constitución española y de España, les sitúa también fuera de lo que representan los tratados fundacionales de la Unión Europea, les sitúa fuera de la Unión Europea», asegura. El presidente del Gobierno, además, recuerda que «no hay una mayoría social que apueste por la independencia» y añade que, por eso, «hay un problema de convivencia, no hay un problema de independencia en Cataluña». Su conclusión es que «la salida última lógicamente tiene que ser una votación por un mayor autogobierno y, en consecuencia, por un nuevo acuerdo que tiene que representar el Estatuto de Cataluña». Y considera que hay que ser conscientes de que «la propuesta política que resuelva la crisis en Cataluña tiene que salir de Cataluña».