Junqueras se postula como candidato de ERC al 10-N

Junqueras. /Efe
Junqueras. / Efe

El líder de Esquerra apurará su candidatura «hasta el final», pues un mes antes de los comicios podría ser inhabilitado

CRISTIAN REINOBarcelona

El presidente de Esquerra, Oriol Junqueras, no renuncia a ser candidato de su partido en las próximas elecciones generales, a pesar de que en poco más de un mes se da casi por hecho que será inhabilitado por la sentencia del Supremo contra los líderes del 'procés'. Junqueras ha comunicado esta mañana a la militancia de la formación republicana su disposición a ser el cabeza de lista de ERC en los próximos comicios españoles del 10 de noviembre. El líder secesionista, en prisión preventiva y a la espera del fallo judicial, ya fue cabeza de cartel de Esquerra en las elecciones generales del 28-A y en las europeas. Y aseguró que sería número uno de las listas del partido en todas las elecciones.

Junqueras, que el fin de semana pasado fue ratificado con un amplio apoyo como presidente de ERC, ha señalado en la misiva dirigida a las bases de la formación que se pone «a disposición del partido, de la ciudadanía y de la causa de la libertad, para poder volver a encabezar la candidatura de ERC en el Congreso». «Y lo hago acompañado una vez más del amigo Raül Romeva, que se vuelve a poner al servicio del país para encabezar la candidatura de ERC en el Senado», ha añadido. «Deben saber que combatiremos la represión hasta el final. No desapareceremos, no nos cansaremos y no nos detendremos nunca. Porque estamos convencidos de que si persistimos, ganaremos», ha rematado.

Esquerra ha movido ficha esa mañana, el día después de que la diputada de JxCat, Laura Borràs, se mostrara partidaria de que los presos no se presenten a las elecciones, lo que causó malestar en las filas nacionalistas. «Yo creo que en estas elecciones estarán a punto de ser inhabilitados; pienso que sería mejor que en este caso no formen parte de la contienda electoral», aseguró en RNE. Poco después tuvo que matizar sus palabras, ya que hubo quien interpretó sus declaraciones como que no quería a Sànchez como cabeza de cartel. Lo que «sería mejor» es que no hubiera «represión» ni «presos», precisó desde su cuenta de Twitter. El presidente de la Generalitat, Quim Torra, pidió «prudencia» a los dirigentes de su partido. «Tendremos ocasión de debatirlo», dijo. «Quiero reunirme con todas las personas de JxCat y entonces hablarlo y expresarlo», afirmó, sin llegar a desautorizar a Borràs.

Tanto JxCat como ERC son conscientes de que los presos (Oriol Junqueras y Raül Romeva, en el caso de los republicanos; Jordi Sànchez, Jordi Turull y Josep Rull, en la parte postconvergente) no podrán concurrir a los comicios, ya que la sentencia está al caer y serán previsiblemente condenados, al menos, a una pena de inhabilitación. Pero ERC ha optado por dar la batalla hasta el final y que no sea el partido quien aparte a Junqueras y Romeva de manera preventiva, sino que sea el fallo judicial, la «represión», tal y como la define Junqueras en su carta, lo que supondrá la principal baza electoral para los independentistas, ya que la sentencia se conocerá poco antes de las elecciones. «El Estado español nos quiere apartados, descabezados, enfadados y desmoralizados», según el líder republicano.

Junqueras ha señalado además que «nunca» ha estado «tan convencido» de que la independencia es «inevitable», aunque ha admitido que el «camino no será rápido ni fácil».