Esperanza Oña resurge con la victoria de Casado

Oña, esta mañana en el momento de la votación. /Twitter
Oña, esta mañana en el momento de la votación. / Twitter

La exalcaldesa de Fuengirola se posicionó por Casado desde el primer momento. Con una larga trayectoria, es otra de las políticas damnificadas de Javier Arenas, el todopoderoso líder del PP andaluz durante varias décadas

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

La victoria de Pablo Casado ha puesto en el foco político de nuevo a Esperanza Oña, la que fuera una de las alcaldesas más votadas del PP durante la dos décadas al frente del Ayuntamiento de Fuengirola. Ahora, como vicepresidenta segunda del Parlamento, ocupa un puesto de prestigio, pero sin capacidad para mover hilos en la política. Para una política con tanto nervio como Oña es como una jaula de oro.

El proceso abierto en el PP para suceder a Mariano Rajoy le ha dado una nueva oportunidad. Desde un principio se colocó de parte de Pablo Casado. Cuando Andalucía se dividía entre partidarios de Soraya Sáenz de Santamaría y de Dolores de Cospedal, sorprendió a todos con su apuesta personal. Muchos la situaban del lado de Cospedal, pero ella dijo que estaba con Casado. «Pablo es la mejor opción», reflexionaba ante un grupo de periodistas en el Parlamento en víspera de la votación del día 5, cuando la militancia hizo ganar a Soraya Sáenz de Santamaría y cuando en Andalucía Casado solo obtuvo un 16% de votos. Oña mantuvo su fidelidad al político abulense y se convirtió en la coordinadora de su campaña en Andalucía para convencer a los compromisarios.

Esperanza Oña, licenciada en Medicina, es sevillana, aunque lleva muchos años ejerciendo de malagueña. Además de alcaldesa de Fuengirola ha sido diputada nacional y parlamentaria regional, escaño que todavía ocupa.

Damnificada de Javier Arenas

Oña es otra de las políticas damnificadas de Javier Arenas, el todopoderoso líder del PP andaluz durante varias décadas. Arenas la llevó al Parlamento y la postuló como portavoz adjunta primero y luego como portavoz, en 2006, cargo que ocupó hasta 2012. Cuando fue elegida portavoz del Parlamento se habló de ella como la sucesora de Arenas. Como era costumbre de este, que gustaba de repartir poder entre dos personas, Oña tuvo que disputar espacio con Antonio Sanz, secretario general del partido en la misma época, que poco a poco fue quitándole capacidad de maniobra. Sus enfrentamientos fueron sonados en el Parlamento andaluz y Arenas fue dejándola perder. Ahora en esta nueva etapa del PP, Oña ha ganado y Arenas/Sanz han perdido, como una espina que se ha quitado.

El principal baluarte de Pablo Casado en Andalucía se postuló a liderar el partido cuando Javier Arenas dejó la presidencia del PP regional tras no poder gobernar en 2012, lo que le valió otros desapegos en el partido. Juan Ignacio Zoido, ahora en su mismo bando, tampoco la tuvo en cuenta en su corta etapa al frente del PP andaluz. Con la llegada de Juanma Moreno, en 2015 Oña pasa a ocupar la vicepresidencia del Parlamento.

Pese a situarse en el sector conservador-liberal del PP, Oña se ha caracterizado por abanderar políticas progresistas de índole social, como la ley andaluza de gays y lesbianas que ella misma defendió en nombre del PP en la tribuna del Parlamento. Ha sido considerada muchas veces una de las mejores oradoras del PP en el Parlamento andaluz. Ahora, cuando parecía ir de retirada, resurge de nuevo.

Más información

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos