El Congreso rechaza cambiar el sistema de elección del CGPJ

El líder del PP, Pablo Casado, sentado en sue escaño de la Cámara baja. /Efe / Mariscal
El líder del PP, Pablo Casado, sentado en sue escaño de la Cámara baja. / Efe / Mariscal

La oposición tumba la propuesta de PP y Ciudadanos para que sean los jueces los que elijan la composición de su órgano de gobierno

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSOMadrid

La reforma del sistema de elección del Consejo General del Poder Judicial tendrá que esperar, al menos de momento. La oposición ha frenado este jueves en el Congreso la propuesta que PP y Ciudadanos pactaron en el Senado por la que serían los jueces, con voto secreto y directo, quienes eligieran a sus vocales sin contar con el favor de las Cortes. «El problema no es el modelo de elección sino la lógica de las cuotas ciegas entre partidos», ha advertido el diputado del PNV, Mikel Legarda.

Conservadores y liberales han vuelto a unir fuerzas para pedir al resto del arco parlamentario satisfacer el «clamor social» sobre la despolitización de la Justicia y apoyar esta reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial. «Tenemos una oportunidad histórica, 35 años después», ha argumentado la diputada del PP, María Jesús Moro, que ha afeado a Unidos Podemos que ahora defienda «con uñas y dientes» el sistema actual cuando «llevan años criticándolo».

El portavoz de Justicia de Ciudadanos, Ignacio Prendes, ha instado, por su parte, al PSOE a escuchar a la sociedad y a las asociaciones judiciales para corregir un modelo «pernicioso» que ha contribuido al «descrédito» del órgano de gobierno de los jueces. Pero los socialistas apoyan el actual modelo de elección de todos los vocales en el Parlamento y su portavoz Juan Carlos Campo denunció ayer el «giro copernicano» del PP. A su juicio, los populares pasaron de negociar la renovación de la cúpula judicial con el Gobierno a romper el acuerdo y proponer el cambio de sistema únicamente para hacer frente a la crisis abierta tras el polémico whattsapp de su senador Ignacio Cosidó.

Unas críticas a las que se han sumado el grupo de Pablo Iglesias, los nacionalistas vascos, Esquerra, PDeCAT y Compromís, que han tildado de «pataleta infantil», «frivolidad» o «arrebato» la actitud de Pablo Casado y su partido.