Casado culmina en las listas la construcción de un PP a su medida

El presidente del PP, Pablo Casado, durante la presentación de los cabeza de lista del partido. / Foto: EFE / Vídeo: EP

Presenta a sus números uno como el «tercer capítulo» de la etapa pos-Rajoy y, pese a cambiar al 80%, defiende haber cumplido el compromiso de que «nadie se quede descolgado»

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

El 26 de febrero, en la última reunión del grupo parlamentario del PP antes de la disolución de las Cortes, Pablo Casado trasladó a sus filas una promesa. «Nadie», dijo, «se va a quedar atrás». Dos semanas después, el listado de sus números uno al Congreso, con una renovación del 80% de las plazas, liquida la etapa de Mariano Rajoy y apenas deja rastro del 'sorayismo' en el partido. Pese a todo, el líder de los populares cree haber sido fiel a la palabra dada: «Hemos cumplido el compromiso de que nadie se quede descolgado».

Aún queda, defiende Casado, «nutrir las listas», nombrar a quienes le arroparán en la papeleta de Madrid, designar a los aspirantes al Parlamento Europeo, y al Senado. Esta Cámara es la que ha reservado para el excoordinador general del PP, Fernando Martínez-Maillo, persona de confianza de Rajoy en Génova y uno de los respaldos de Soraya Sáenz de Santamaría en las primarias. Las interpretaciones internas y externas apuntan, en el mejor de los casos, a una voluntad «obvia» de rodearse de sus afines. El presidente de los populares, sin embargo, se declara «orgulloso de su pasado» y defiende que la renovación ha sido «tranquila».

Este, desde luego, es ya su partido. Tres han sido los capítulos, ha reconocido, que le han traído hasta aquí: el congreso de sucesión en julio, la convención de ideas de enero y, ahora, la confección de las listas electorales. Casado culmina así la construcción de su propio proyecto, uno con su equipo, con su discurso, con su estrategia.

Con la designación de sus números uno ha puesto las bases del que será su grupo parlamentario, encabezado en cada circunscripción mayoritariamente por perfiles de su confianza. Un grupo, en definitiva, en el que se reducen las posibilidades de discrepancia interna. Pero con el diseño de una candidatura a su medida, también asume, recuerdan fuentes populares, «el éxito o el fracaso» que obtenga en las urnas. Porque desde algunas direcciones provinciales señalaban ayer que Génova había asumido, prácticamente «en exclusiva», la tarea de nombrar a los cabezas de cartel.

Casado presentaba hoy a los líderes de las candidaturas al Congreso en un acto en el Círculo de Bellas Artes de Madrid al que han acudido todos ellos. Y en este escenario ha defendido que el PP es un partido «unido», «centrado, moderado, liberal, conservador y patriota», «ambicioso» respecto al futuro. «Creado, refundado y ahora renovado», ha añadido para la historia de la formación conservadora. «Que nadie pierda tiempo en interpretaciones -ha zanjado-, que nadie pierda tiempo en 'fake news', que nadie pierda tiempo en intentar dividirnos ni en intentar distraernos. Nosotros salimos a abrirnos a toda la sociedad».

Cayetana Álvarez de Toledo será la candidata número uno del PP por Barcelona.
Cayetana Álvarez de Toledo será la candidata número uno del PP por Barcelona. / EFE

También ha recordado, la semana en la que se han despedido algunos de los últimos apoyos de Sáenz de Santamaría, los exministros Íñigo Méndez de Vigo y Fátima Báñez, a quienes han dejado la actividad pública: «A aquellos que han abandonado la vocación política, les tengo que agradecer el cómo lo han hecho de acuerdo con la dirección nacional, con el cariño, afecto y respeto con el que lo han comunicado y el compromiso generoso de seguir vinculados en la campaña».

Contra el secesionismo

Junto a Casado, sólo ha intervenido la número uno del PP por Barcelona. Buena muestra de que la oposición al independentismo es uno de los ejes que los populares han definido para su campaña. Cayetana Álvarez de Toledo, que optó por no repetir en las listas bajo el mandato de Mariano Rajoy por un profundo desacuerdo con la gestión del expresidente, ha defendido hoy su candidatura pese a no ser, ha subrayado, de Cataluña ni hablar catalán: «Este gesto es una impugnación del proyecto nacionalista, que consiste en convertir a nuestros conciudadanos en extranjeros».

«Cuantas más veces digan que yo no tengo derecho a presentarme por Barcelona -ha advertido- más exponen la cara sucia de su proyecto, que es la xenofobia, el segregacionismo, el racismo». En este sentido, ha definido el 'procés' como un «gigantesco proyecto de extranjería» y ha pedido la «máxima movilización» y el «apoyo» de los suyos en Cataluña para dar la batalla. En estas elecciones será adversaria de la presidenta de Ciudadanos en ese territorio, Inés Arrimadas.

Álvarez de Toledo es una de las incorporaciones que ayer anunció el PP a su proyecto. En primera fila figuraban esta mañana también el cabeza de lista por Málaga, el periodista Pablo Montesinos, y el número uno por Huelva, Juan José Cortés, padre de Mari Luz, asesinada en 2008.

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