Las trombas de agua descargan 246 litros e inundan municipios del Guadalhorce y la Costa

Balsas de agua en el polígono Guadalhorce. /SALVADOR SALAS
Balsas de agua en el polígono Guadalhorce. / SALVADOR SALAS

La Dana obliga a rescatar a nueve personas, provoca 20 kilómetros de caravanas en Marbella y el Guadalhorce estuvo a punto de desbordarse

El fenómeno archiconocido por estas latitudes de la Depresión Aislada en Niveles Altos, la temida Dana, entró desde el noroeste de la península y dejó ayer precipitaciones récord hasta el mediodía en el interior de la provincia. La madrugada del miércoles ha marcado cifras para las efemérides meteorológicas. La situación más destacada se produjo en Los Reales de Sierra Bermeja, al norte de Estepona, donde se llegaron a acumular 246 litros por metro cuadrado en 24 horas. Muy cerca, en Ojén, la situación ha sido similar, con 174 l/m2 en la primera mitad de la jornada, según los datos de la Red Hidrosur.

El segundo punto de incidencia grave fue el Valle del Guadalhorce, con una referencia clara: Coín, donde cayeron 174 l/m2 en doce horas. El tercero se quedó rozando la capital. En Los Montes de Málaga, en el enclave de Santón Pitar, se registraron más de 155 l/m2, que han desaguado a través del arroyo Totalán. En cuanto a los rayos de nube a la tierra o al mar, el Centro Meteorológico de Aemet contabilizó unos 3.500, de los que 2.000 cayeron en la provincia.

Con estos mimbres, las consecuencias no se hicieron esperar. El delegado del Gobierno de la Junta en Málaga, José Luis Ruiz Espejo, desactivó a las 13.38 horas el Plan de Emergencias ante el Riesgo de Inundaciones, que estuvo activo durante doce horas, durante las cuáles se contabilizaron 332 incidencias en una decena de municipios, según los datos del centro de coordinación de emergencias 112.

El Consorcio Provincial de Bomberos (CPB) realizó una quincena de intervenciones en las localidades de Alhaurín el Grande, Coín, Guaro, Monda, Casares y Estepona, por viviendas y garajes anegados y personas y vehículos atrapados, según informó la Diputación Provincial. En Alhaurín el Grande se actuó en la inundación de dos viviendas y una casa rural, así como en el rescate del integrante de un vehículo. Los efectivos del CPB también intervinieron en Estepona, con dos vehículos atrapados, un garaje anegado y una casa inundada con vecinos en su interior en la zona del Río del Padrón. Por otro lado, en Coín fue necesario sacar de tres casas a vecinos de Puente Preila y La Ventanilla. En este mismo municipio, varias viviendas resultaron afectadas en un cortijo en el Camino de la Ermita, entre esta localidad y Guaro. Ocho vecinos fueron desalojados, y los inquilinos de una de ellas –de 80 y 88 años– fueron rescatados y trasladados por la Guardia Civil al Hospital Valle del Guadalhorce con síntomas de hipotermia, según informó la subdelegada del Gobierno, María Gámez. Una tercera presentaba una discapacidad física.

En Monda hubo que retirar vehículos atrapados por el agua en la A-7101 y en la A-355, así como rescatar a personas de sus viviendas en el Paraje Arroyo. En Guaro también se produjeron inundaciones y en Casares un vehículo quedó atrapado.

En Cártama, el río Guadalhorce estuvo a punto de desbordarse a su paso por la localidad. El Ayuntamiento cortó el puente de Hierro que lo atraviesa (fue reabierto a primera hora de la tarde) ya que el agua estaba a punto de pasar por encima de la calzada. Es el primer signo de alerta ante una posible crecida. El nivel del cauce llegó a 4,20 metros de altura, a tan solo veinte centímetros del nivel máximo, que habría provocado un desbordamiento grave, especialmente en la barriada de Doña Ana, que ya se ha visto en esta situación en ocasiones anteriores, como ocurrió durante las inundaciones de 2016. El Consistorio recomendó a los vecinos que no llevaran a los niños al colegio, según informó a SUR el alcalde, Jorge Gallardo.

En Alhaurín el Grande, los 50 l/m2 que se acumularon antes de la medianoche del martes causaron fuertes riadas, principalmente en la zona céntrica, en la avenida del Teatro, donde numerosos testigos registraron en vídeo varios coches arrastrados por el agua. Pese a lo llamativo de las escenas, la alcaldesa, Toñi Ledesma, aseguró que no hubo incidentes graves.

Costa del Sol

Marbella amaneció ayer bajo los efectos de la fuerte tromba que descargó durante la madrugada, sobre todo entre las 5.00 y las 6.00. Los conductores fueron los grandes perjudicados. Desde el Centro de Control de Tráfico de la DGT contabilizaron hasta 20 kilómetros de retenciones en la A-7, desde el parque comercial La Cañada hasta La Cala de Mijas. Un desprendimiento de tierras ocupó parte de la calzada y mantuvo cerrado uno de los carriles durante toda la mañana.

Además de la difícil situación en la autovía, que se prolongó hasta las 11.50, se dio la circunstancia de que la vía alternativa de acceso al municipio, atravesándola, también se complicó por el cierre al tráfico –por acumulación de agua– del paso subterráneo previo al arco de la entrada. En el centro de Marbella se inundó la calle Jacinto Benavente, que también permaneció cortada al tráfico hasta las 9.15 horas. A ello, se añade el desplome de un muro de un polideportivo en Arroyo Primero; el reventón del acerado en la avenida José Manuel Vallés y corrimientos de tierra en la zona de Pecho de las Cuevas. También hubo cortes de luz en distintos puntos, así como del suministro de agua en la urbanización La Capellanía, Jardines Colgantes, Marbella Hills Club y urbanizaciones adyacentes, según informó Hidralia.

En el municipio vecino de Ojén, corrimientos de tierra obligaron a cortar la carretera que la une con la anterior, por la llamada Recta Capullo, por lo que el tráfico se desvió por la salida desde el polideportivo, según informó el alcalde, José Antonio Gómez. En Casares quedó cortado el Camino de Los Pedregales, donde a las cuatro de la madrugada quedó atrapado un coche que tuvo que ser rescatado por los bomberos. La carretera MA-8300 y A-377, que unen Casares con Manilva y Gaucín, se mantuvieron abiertas a la circulación con normalidad, aunque la carretera de la Costa presentaba desprendimientos de tierra y barro desde la Venta Victoria hasta el casco urbano.

En Estepona, un corrimiento de tierra y la caída de árboles cortaron la calle Sidney, en la zona del Club de Tenis, y el camino Nicola; si bien a primera hora de esta mañana ambas vías se quedaron despejadas. La peor parte en este caso se la llevaron las playas, que amanecieron con numerosos restos de cañas, ramaje y basura por el arrastre de los arroyos. Ayer mismo empezaron las tareas de retirada.

Playas llenas de basura

En la capital la incidencia fue menor. En total cayeron 37 l/m2, aunque con puntas de 13 l/m2 en sólo 20 minutos (entre las 9.00 y las 9.20) en el pluviómetro de Aemet en El Cónsul. Lo peor estuvo en la avenida de Europa, donde fue necesario cortar el tráfico durante cerca de una hora; y en el polígono Guadalhorce, con las calles convertidas en ríos. Los semáforos se apagaron durante algunos minutos en varios puntos y en el Aeropuerto hubo un breve corte de luz, que se solucionó al instante. Las playas de Guadalmar y Sacaba quedaron llenas de cañas y basura por los arrastres del Guadalhorce.

En lo que se refiere a las reservas hídricas, la mala noticia es que la Dana pasó casi sin pena ni gloria por los principales embalses, y sólo el de La Concepción, en la Costa del Sol; y La Viñuela, en la Axarquía, han ganado un volumen apreciable, puesto que el grueso ha caído en la franja costera y ha pasado prácticamente de largo por las cuencas de las presas.

Las organizaciones agrarias han coincidido en señalar que las precipitaciones han venido bien a todos los cultivos y que no se han registrado daños. No obstante, Asaja Málaga indicó que la falta de limpieza de los cauces y el desbordamiento de los arroyos ha redundado en daños en algunos caminos rurales, lo que impide que algunos agricultores del Guadalhorce accedan a sus fincas.

Noticias relaciondas

 

Fotos

Vídeos